El complejo fronterizo Los Libertadores comenzó este martes una reapertura gradual luego de permanecer durante más de un mes con el tránsito interrumpido debido a las difíciles condiciones meteorológicas registradas en la cordillera.
La primera etapa contempla el ingreso a Chile de camiones provenientes de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil, con el objetivo de avanzar progresivamente hacia la recuperación del flujo normal de transporte por el Sistema Integrado Cristo Redentor.
La medida comenzó a regir a partir de las 8:00 y representa un primer paso para descongestionar el movimiento de carga acumulado durante el período de cierre.
Chile defendió la decisión de mantener cerrado el paso
Durante una visita al complejo fronterizo, el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno de Chile, Claudio Alvarado, defendió la decisión de mantener suspendido el tránsito mientras persistieron las condiciones meteorológicas adversas.
Según explicó, la prioridad estuvo puesta en garantizar la seguridad de quienes utilizan y trabajan en la ruta internacional, mientras los equipos desplegados en la zona desarrollaban tareas para despejar y recuperar la vía.
«este paso no estaba cerrado por capricho ni por ineficacia, era por la adversidad de las condiciones climáticas y nuestra gente siempre estuvo al servicio de superarlas».
Alvarado también destacó el trabajo realizado por los funcionarios de los distintos servicios que operan en la frontera y señaló que esas tareas fueron fundamentales para alcanzar las condiciones necesarias para retomar las operaciones.
«Desde que se inicia la adversidad climática permanentemente se estuvo trabajando con el propósito de despejar la vía y llegar a la condición que hoy podamos apreciar», destacó.
Un corredor clave para el comercio regional
El Paso Cristo Redentor constituye uno de los principales corredores terrestres para el intercambio comercial entre Chile y los países del Mercosur, por lo que la interrupción prolongada tuvo impacto en el transporte de cargas y en distintas actividades vinculadas al comercio y al turismo.
La reapertura parcial busca comenzar a normalizar el tránsito internacional y reducir la acumulación generada durante las semanas en que el paso permaneció cerrado.
Las autoridades esperan avanzar progresivamente hacia una recuperación completa del tránsito, aunque la continuidad del proceso seguirá condicionada por la evolución de las condiciones meteorológicas y el estado de la ruta cordillerana.
El complejo fronterizo Los Libertadores comenzó este martes una reapertura gradual después de permanecer más de un mes cerrado por condiciones meteorológicas adversas en la cordillera. La primera etapa habilita el ingreso a Chile de camiones provenientes de Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil, mientras las autoridades evalúan avanzar hacia la normalización total del tránsito.
Después de más de un mes con la cordillera funcionando como una barrera bastante más literal de lo habitual, el complejo Los Libertadores comenzó a recuperar actividad. La reapertura será gradual, porque cuando la montaña decide intervenir en la logística internacional no suele hacerlo con la delicadeza de una ventanilla administrativa. Por ahora, los primeros beneficiados son los camiones que esperan cruzar hacia Chile desde Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil.
La medida comenzó a regir desde las 8 y busca aliviar la acumulación de transporte de carga generada durante el cierre. En otras palabras, una larga fila de vehículos pesados empezó finalmente a tener perspectivas de movimiento después de varias semanas en las que la meteorología administró el comercio regional con criterios propios y sin demasiado interés por los cronogramas de entrega.
Durante una recorrida por el complejo, el biministro chileno Claudio Alvarado defendió la decisión de haber mantenido suspendido el tránsito. «este paso no estaba cerrado por capricho ni por ineficacia, era por la adversidad de las condiciones climáticas y nuestra gente siempre estuvo al servicio de superarlas». La aclaración buscó despejar cualquier sospecha de que alguien hubiese decidido cerrar uno de los corredores comerciales más importantes del Mercosur simplemente porque la jornada estaba complicada.
Los equipos fronterizos trabajaron durante semanas para despejar la ruta y recuperar condiciones mínimas de seguridad. «Desde que se inicia la adversidad climática permanentemente se estuvo trabajando con el propósito de despejar la vía y llegar a la condición que hoy podamos apreciar», destacó Alvarado. El desafío ahora será sostener la reapertura sin que una nueva tormenta vuelva a recordar quién tiene realmente la última palabra a varios miles de metros de altura.
El Sistema Integrado Cristo Redentor es una pieza clave para el transporte entre Chile y los países del Mercosur, por lo que cada día de cierre multiplica efectos sobre comercio, logística y turismo. La reapertura parcial devuelve algo de previsibilidad, aunque la normalidad continuará dependiendo de una variable imposible de negociar en ninguna mesa bilateral: el clima cordillerano.