La Municipalidad de Maipú y el Gobierno de Mendoza firmaron el convenio para la construcción del Museo Provincial de la Olivicultura y el Aceto Balsámico, una obra destinada a fortalecer el desarrollo turístico y productivo vinculado a la actividad olivícola.
El proyecto será financiado mediante fondos provenientes del resarcimiento de Portezuelo del Viento y contempla un esquema de repago a partir de los ingresos generados por el propio museo, con el objetivo de garantizar su sustentabilidad económica a largo plazo.
Un nuevo impulso para el oliturismo
La iniciativa se desarrollará bajo un esquema de articulación público-privada junto a la Asociación Olivícola de Mendoza (ASOLMEN), entidad que tendrá participación activa mediante catas guiadas y actividades orientadas a difundir la producción de aceite de oliva y aceto balsámico.
El objetivo es consolidar a Maipú como uno de los principales destinos de oliturismo de la región, integrando producción, cultura y turismo en un mismo espacio.
Durante la presentación, el secretario de Infraestructura y Servicios del municipio, Eduardo Mezzabota, destacó que la iniciativa permitirá poner en valor el trabajo desarrollado por las olivícolas y acetaias del departamento.
«El turismo es uno de los elementos de mayor crecimiento en el departamento y esto es poner en valor las actividades que las olivícolas y las acetaias están haciendo en Maipú», expresó el funcionario.
Tecnología, gastronomía y experiencias inmersivas
El museo incorporará herramientas tecnológicas destinadas a enriquecer la experiencia de los visitantes. Entre ellas se destacan pantallas interactivas y recursos de realidad inmersiva en 360 grados que permitirán conocer la historia, el proceso productivo y la evolución de la industria olivícola mendocina.
Además, el complejo contará con un sector gastronómico ubicado en la terraza norte, con propuestas culinarias especialmente diseñadas para complementar la experiencia turística.
Según lo informado por las autoridades, los ingresos obtenidos a través de la venta de entradas estarán destinados al mantenimiento de la infraestructura del espacio.
Una obra con proyección regional
La firma del convenio contó con la participación del ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema; el intendente de Maipú, Matías Stevanato; la subsecretaria de Infraestructura, Marité Badui; la presidenta de EMETUR, Gabriela Testa; y otras autoridades provinciales y municipales.
El proyecto forma parte de un plan estratégico previamente presentado a través de un Master Plan elaborado junto a la Dirección de Turismo de Maipú y el Ente Mendoza Turismo.
Desde el municipio señalaron que la obra tendrá un plazo estimado de ejecución de seis meses y que su desarrollo apunta a fortalecer la identidad olivícola del departamento, diversificar la oferta turística provincial y generar nuevas oportunidades para el sector productivo local.
La Municipalidad de Maipú y el Gobierno de Mendoza firmaron el convenio para construir el Museo Provincial de la Olivicultura y el Aceto Balsámico. La obra será financiada con fondos del resarcimiento de Portezuelo del Viento y buscará impulsar el oliturismo mediante una propuesta que combinará tecnología, gastronomía, cultura y promoción de la producción olivícola regional.
Durante años, el vino se llevó casi todos los aplausos turísticos de Mendoza. Ahora el aceite de oliva decidió pedir la palabra. Y no viene solo: llega acompañado por aceto balsámico, pantallas inmersivas y un museo propio.
Maipú firmó el convenio para construir el Museo Provincial de la Olivicultura y el Aceto Balsámico, una apuesta que busca transformar a la actividad olivícola en un nuevo atractivo turístico de escala regional. Porque si el enoturismo logró convertir una copa en experiencia, la idea ahora es hacer algo parecido con una aceituna.
La iniciativa combina producción, cultura y gastronomía bajo una fórmula que se volvió habitual en los proyectos turísticos modernos: contar una historia para agregar valor al producto. Ya no alcanza con producir aceite de oliva. También hay que mostrar cómo se produce, quién lo hace y por qué forma parte de la identidad local.
El museo incorporará tecnología inmersiva, recorridos interactivos y experiencias en 360 grados. Una manera elegante de decir que el visitante podrá sentirse dentro del proceso productivo sin necesidad de subirse a una cosechadora ni terminar cubierto de tierra.
Además habrá degustaciones, propuestas gastronómicas y espacios destinados a difundir el trabajo de las olivícolas mendocinas. La Asociación Olivícola de Mendoza tendrá un papel central en esa tarea, aportando conocimiento y experiencias vinculadas al sector.
El proyecto tiene otro detalle llamativo: se financiará con fondos del resarcimiento de Portezuelo del Viento y prevé recuperar la inversión a través de los ingresos que genere el propio museo. En tiempos donde abundan las discusiones sobre gasto público, la palabra «autosustentable» suele recibir más atención que cualquier render arquitectónico.
Si todo avanza según lo previsto, la obra demandará seis meses de ejecución. Y Maipú sumará un nuevo atractivo para una provincia que descubrió hace tiempo que el turismo también puede cultivarse.
Al final, la aceituna consiguió algo que parecía reservado para el vino: convertirse en destino.