El Gobierno de Mendoza detalló el alcance de la morosidad que afecta a unas 271.000 personas y defendió la estrategia provincial para incentivar refinanciaciones con mejores condiciones de pago.
El ministro de Hacienda, Víctor Fayad, explicó que, si bien la cantidad de deudores es elevada, el monto promedio de las obligaciones permite pensar en esquemas de refinanciación de largo plazo que hagan más manejables las cuotas.
La Provincia impulsa un programa de “alivio financiero” para bancos y otras entidades que mejoren las condiciones de renegociación de créditos tomados por familias y empresas.
El Gobierno sostiene, al igual que la Nación, que se trata de un problema entre privados, aunque decidió intervenir mediante incentivos fiscales para favorecer acuerdos entre acreedores y deudores.
La propuesta incluye una exención del impuesto a los Sellos y una reducción de Ingresos Brutos para las entidades que refinancien deudas con mejores tasas y plazos.
Cuánto debe en promedio cada moroso
Fayad explicó que el saldo promedio de deuda en mora de las familias es de $1,1 millones, mientras que en el caso de las empresas llega a $2,8 millones.
Las obligaciones incluyen deudas con bancos, entidades crediticias y billeteras virtuales. Según precisó el funcionario, los montos más elevados se concentran en el sistema bancario, mientras que los saldos de las billeteras digitales suelen ser inferiores.
“Cuando uno ve la magnitud, pareciera que es algo masivo”, señaló Fayad al referirse a la cantidad de personas incluidas en la Central de Deudores.
Luego explicó: “Cuando uno ve los montos y ve que el saldo de deuda promedio en situación de mora de la familia es de $1,1 millones, y que el saldo en situación de mora de las empresas es de $2,8 millones, es un problema que entendemos que con una refinanciación a plazo largo y tasa razonable puede realmente generar un cambio”.
El ministro aclaró que esto no significa que todas las familias tengan capacidad inmediata para afrontar sus compromisos.
Sin embargo, consideró que muchos de esos saldos podrían transformarse en cuotas más accesibles si se amplían considerablemente los plazos.
“Son deudas chicas que, de dividirse en un período largo, se transforman en deudas mucho más pagables que lo que son hoy”, explicó.
La mitad está en situación “irrecuperable”
Según detalló Fayad, una deuda comienza a considerarse en mora después de 30 días sin el pago correspondiente.
Dentro del universo de alrededor de 270.000 personas con dificultades, aproximadamente la mitad se encuentra en situación 5 dentro de la Central de Deudores, categoría considerada “irrecuperable”.
Se trata de obligaciones con más de 360 días de atraso.
El Gobierno provincial pretende concentrar especialmente sus esfuerzos en quienes aparecen en las situaciones 2, 3 y 4, que reúnen diferentes niveles de riesgo crediticio.
Dentro de ese grupo existen cerca de 100.000 deudores que acumulan entre 30 y 180 días de mora.
Según Fayad, son quienes presentan las “mayores posibilidades” de resolver su situación a través de una refinanciación.
El impacto sobre el consumo
El Ejecutivo mendocino sostiene que reducir la carga mensual de las deudas no solamente permitiría ordenar las finanzas de familias y empresas, sino que también podría generar efectos positivos sobre el consumo.
Fayad explicó que una persona que debe destinar una parte importante de sus ingresos al pago de tarjetas o préstamos termina restringiendo otros gastos.
Por ese motivo, una cuota menor podría liberar recursos para otras necesidades.
“Creemos que por ser niveles de deuda bajos, refinanciarlo a un plazo largo genera un aumento del ingreso disponible”, afirmó.
El ministro añadió que un nivel alto de morosidad también puede perjudicar a quienes están al día, porque puede terminar endureciendo las condiciones de financiamiento para todo el sistema.
Qué propone Mendoza
El paquete provincial busca incentivar refinanciaciones tanto para quienes ya se encuentran en mora como para quienes todavía cumplen con sus obligaciones, pero tienen dificultades para sostener las condiciones actuales de sus créditos.
La principal herramienta será una exención del impuesto a los Sellos para las operaciones de refinanciación.
También se aplicará, por un período determinado, una reducción de dos puntos en la alícuota de Ingresos Brutos, que quedará en 5% para las operaciones que cumplan con los parámetros establecidos.
El objetivo provincial es que bancos, tarjetas y otras entidades ofrezcan alternativas con tasas nominales anuales inferiores al 40% y plazos de al menos 24 meses.
Fayad destacó que el Banco Nación fue la primera entidad en reaccionar al anuncio y lanzó una alternativa para refinanciar saldos de tarjetas de crédito a una tasa del 29% mediante la plataforma BNA+.
El ministro aclaró que el esquema no está limitado al Banco Nación ni exclusivamente a personas que ya hayan caído en mora.
La iniciativa alcanza a todo tipo de refinanciaciones, independientemente de si el deudor se encuentra al día o ya registra atrasos en sus pagos.
El Gobierno de Mendoza detalló que unas 271.000 personas tienen problemas de pago y que la deuda promedio en mora es de $1,1 millones para familias y $2,8 millones para empresas. La Provincia impulsa beneficios impositivos para fomentar refinanciaciones a largo plazo, con tasas más bajas y plazos de al menos 24 meses.
Unas 271.000 personas están en mora en Mendoza, pero el Gobierno cree que buena parte del problema puede acomodarse estirando los plazos y bajando las tasas. La deuda promedio familiar ronda $1,1 millones y la empresarial, $2,8 millones: números suficientemente grandes para doler y suficientemente chicos, según Hacienda, como para no declarar velorio financiero.
La apuesta oficial es sencilla de explicar y bastante más difícil de ejecutar: transformar cuotas impagables en cuotas tolerables. Algo así como agarrar una deuda que hoy entra por la puerta empujando y hacerla pasar de costado durante 24 meses o más.
El cuadro, de todos modos, no es liviano. Cerca de la mitad de los morosos está en situación 5, considerada “irrecuperable”, con atrasos superiores a 360 días. El Gobierno prefiere concentrarse en quienes llevan entre 30 y 180 días sin pagar, porque ahí todavía ve margen para evitar que el expediente crediticio termine convertido en pieza arqueológica.
Para empujar las refinanciaciones, Mendoza ofrecerá exenciones de Sellos y una reducción de Ingresos Brutos para las entidades que acepten determinadas condiciones. La idea es que bancos, tarjetas y otros acreedores propongan tasas inferiores al 40% nominal anual y plazos no menores a dos años.
El Banco Nación ya movió primero y anunció una alternativa para refinanciar saldos de tarjetas al 29%. El razonamiento oficial es que, si las familias pagan una cuota menor, recuperan parte del ingreso disponible y vuelven a consumir.
En criollo: menos plata yéndose a tapar el agujero de ayer, más chances de llegar vivo a fin de mes mañana.