Alumnos de 4° y 5° grado de la Escuela N°430 «Vicedirector Alfredo Domínguez», ubicada en el paraje Santo Domingo, desarrollaron un proyecto de investigación sobre las lagunas de Guanacache y su papel como refugio del pueblo Huarpe durante la conquista.
La iniciativa fue presentada en la instancia regional de la Feria de Ciencias y contó con la coordinación del docente Andrés Agüero y el acompañamiento de Lucía Calderón, descendiente Huarpe e integrante del Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas (CEAPI).
Una investigación basada en el trabajo de campo
Bajo el título «Guanacache, sustento y refugio de los Huarpes: callados y ocultos para sobrevivir a la conquista», los estudiantes plantearon la hipótesis de que muchas familias Huarpes encontraron en las lagunas un espacio para protegerse y preservar su cultura durante el proceso de conquista.
Para desarrollar el trabajo realizaron visitas e intercambios con comunidades Huarpes laguneras de San Juan, Mendoza y San Luis, donde dialogaron con autoridades, artesanos e integrantes de estas comunidades sobre sus formas de vida, costumbres y tradiciones.
Un legado que sigue vigente
«Fue una experiencia muy linda porque los alumnos pudieron comprobar su hipótesis y descubrir que muchas familias Huarpes continúan habitando la zona de Guanacache, donde permanecieron durante mucho tiempo callados y ocultos para sobrevivir«, expresó el docente Andrés Agüero.
El profesor también destacó que la Feria de Ciencias constituye un espacio para visibilizar la cultura de los pueblos originarios y acercar a los estudiantes a una realidad que continúa presente.
Asimismo, valoró las acciones orientadas a la recuperación del humedal de Guanacache, considerado un elemento fundamental de la identidad del pueblo Huarpe lagunero, que mantiene el anhelo de ver renacer este ecosistema.
<p>Estudiantes de 4° y 5° grado de la Escuela N°430 «Vicedirector Alfredo Domínguez», del paraje Santo Domingo, presentaron en la Feria de Ciencias un proyecto de investigación sobre las lagunas de Guanacache y su importancia como refugio del pueblo Huarpe durante la conquista. El trabajo incluyó recorridos e intercambios con comunidades de San Juan, San Luis y Mendoza.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Mientras algunos trabajos escolares terminan guardados en una carpeta, este llevó a un grupo de chicos hasta las comunidades Huarpes para escuchar historias que todavía siguen vivas. A veces la mejor forma de aprender historia es preguntarle directamente a quienes la heredaron.
Las lagunas de Guanacache aparecieron en los libros muchas veces como un paisaje. Para estos estudiantes fueron mucho más que eso: un refugio, una forma de supervivencia y un espacio donde una comunidad logró conservar su identidad cuando esconderse era la única manera de seguir existiendo.
La investigación no se quedó en internet ni en la biblioteca. Los alumnos recorrieron territorios, dialogaron con autoridades, artesanos e integrantes de comunidades Huarpes de San Juan, Mendoza y San Luis. Escucharon relatos, conocieron costumbres y comprobaron que ese legado continúa presente en quienes mantienen vivas sus tradiciones.
La propuesta también puso el foco en el valor ambiental de Guanacache y en las iniciativas que buscan recuperar el humedal, considerado parte esencial de la identidad del pueblo Huarpe lagunero. Porque conservar la memoria muchas veces también implica recuperar los lugares donde esa memoria nació.
La Feria de Ciencias volvió a demostrar que investigar no siempre consiste en buscar respuestas nuevas. En ocasiones alcanza con hacer las preguntas correctas para descubrir historias que estuvieron allí desde hace siglos.
Hay clases que terminan cuando suena el timbre. Otras recién empiezan cuando se sale del aula.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Alumnos de 4° y 5° grado de la Escuela N°430 «Vicedirector Alfredo Domínguez», ubicada en el paraje Santo Domingo, desarrollaron un proyecto de investigación sobre las lagunas de Guanacache y su papel como refugio del pueblo Huarpe durante la conquista.
La iniciativa fue presentada en la instancia regional de la Feria de Ciencias y contó con la coordinación del docente Andrés Agüero y el acompañamiento de Lucía Calderón, descendiente Huarpe e integrante del Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas (CEAPI).
Una investigación basada en el trabajo de campo
Bajo el título «Guanacache, sustento y refugio de los Huarpes: callados y ocultos para sobrevivir a la conquista», los estudiantes plantearon la hipótesis de que muchas familias Huarpes encontraron en las lagunas un espacio para protegerse y preservar su cultura durante el proceso de conquista.
Para desarrollar el trabajo realizaron visitas e intercambios con comunidades Huarpes laguneras de San Juan, Mendoza y San Luis, donde dialogaron con autoridades, artesanos e integrantes de estas comunidades sobre sus formas de vida, costumbres y tradiciones.
Un legado que sigue vigente
«Fue una experiencia muy linda porque los alumnos pudieron comprobar su hipótesis y descubrir que muchas familias Huarpes continúan habitando la zona de Guanacache, donde permanecieron durante mucho tiempo callados y ocultos para sobrevivir«, expresó el docente Andrés Agüero.
El profesor también destacó que la Feria de Ciencias constituye un espacio para visibilizar la cultura de los pueblos originarios y acercar a los estudiantes a una realidad que continúa presente.
Asimismo, valoró las acciones orientadas a la recuperación del humedal de Guanacache, considerado un elemento fundamental de la identidad del pueblo Huarpe lagunero, que mantiene el anhelo de ver renacer este ecosistema.
Mientras algunos trabajos escolares terminan guardados en una carpeta, este llevó a un grupo de chicos hasta las comunidades Huarpes para escuchar historias que todavía siguen vivas. A veces la mejor forma de aprender historia es preguntarle directamente a quienes la heredaron.
Las lagunas de Guanacache aparecieron en los libros muchas veces como un paisaje. Para estos estudiantes fueron mucho más que eso: un refugio, una forma de supervivencia y un espacio donde una comunidad logró conservar su identidad cuando esconderse era la única manera de seguir existiendo.
La investigación no se quedó en internet ni en la biblioteca. Los alumnos recorrieron territorios, dialogaron con autoridades, artesanos e integrantes de comunidades Huarpes de San Juan, Mendoza y San Luis. Escucharon relatos, conocieron costumbres y comprobaron que ese legado continúa presente en quienes mantienen vivas sus tradiciones.
La propuesta también puso el foco en el valor ambiental de Guanacache y en las iniciativas que buscan recuperar el humedal, considerado parte esencial de la identidad del pueblo Huarpe lagunero. Porque conservar la memoria muchas veces también implica recuperar los lugares donde esa memoria nació.
La Feria de Ciencias volvió a demostrar que investigar no siempre consiste en buscar respuestas nuevas. En ocasiones alcanza con hacer las preguntas correctas para descubrir historias que estuvieron allí desde hace siglos.
Hay clases que terminan cuando suena el timbre. Otras recién empiezan cuando se sale del aula.