La causa judicial que investiga las presuntas maniobras vinculadas con el sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) y el acceso al dólar oficial durante el gobierno de Alberto Fernández podría abrir una nueva línea de investigación enfocada en el destino de los fondos obtenidos mediante esas operatorias.
Un testigo cuya declaración fue incorporada al expediente aportó detalles sobre una presunta segunda etapa de la maniobra: el eventual blanqueo de fondos generados a través de operaciones con divisas oficiales entre 2022 y 2023. El testimonio coincide en varios puntos con los dichos de **Francisco Hauque**, financista y exsocio de Elías Piccirillo, también imputado en la causa.
Un hotel de lujo bajo la lupa
De acuerdo con ambos testimonios, un desarrollo turístico habría sido señalado como posible destino de parte de los recursos obtenidos mediante las maniobras investigadas en la causa conocida como el “rulo del dólar”. En ese proyecto aparecen mencionados la exfuncionaria del Banco Central **Valeria Fernández** y el empresario **Juan Agra**.
El emprendimiento está ubicado sobre la calle Mitre 664, en el centro de Tandil. Según surge de la información incorporada al expediente, se trata de una construcción que permanecía abandonada y que habría sido adquirida por Fernández y Agra, exfuncionario bonaerense y propietario de la agencia de cambio Mega Latina, también investigada por la Justicia.
La documentación analizada en la causa indica que esa financiera retiró por ventanilla, entre 2022 y 2023, al menos **237 millones de dólares en efectivo**.
Según el relato del testigo, el esquema contemplaba la compra y remodelación del hotel como mecanismo para canalizar parte de esos fondos. Sin embargo, la operación solo habría avanzado hasta la firma del boleto de compra-venta. La escrituración quedó pendiente, siempre de acuerdo con esta versión, tras el cambio de escenario político derivado de la derrota electoral de Sergio Massa.
Las declaraciones incorporadas al expediente
El exministro de Economía también aparece mencionado en la declaración testimonial. Según el relato incorporado a la investigación, Agra le habría manifestado al testigo que “trabajaba para Massa”.
Las reuniones, siempre según esta versión, se realizaban en una oficina ubicada sobre la calle San Martín, frente al Banco Provincia, utilizada por Agra y Fernández.
“Eran muy desprolijos. Estaban desbordados por la cantidad de dólares que les entraban a través de financieras por el rulo del dólar y las SIRA. Era común ver bolsos con dólares. Un día llegué y había fajos acomodados en el piso porque no había más lugar para guardarlos”, sostuvo el testigo.
Además, agregó: “La oficina era muy lujosa, pero nunca había movimiento”.
Por el momento, estas afirmaciones forman parte de declaraciones que deberán ser corroboradas en sede judicial. No obstante, la aparición de un desarrollo inmobiliario de gran magnitud como presunto destino de fondos investigados suma un nuevo elemento a una causa que busca reconstruir tanto el origen como el recorrido posterior del dinero.
Cómo se originó la investigación
La causa intenta determinar la existencia de presuntos pagos de sobornos para acelerar la aprobación de las SIRA y posibles irregularidades en el acceso al dólar oficial durante la gestión de Alberto Fernández y del entonces ministro de Economía, Sergio Massa.
Según los elementos reunidos hasta el momento, se habrían abonado coimas de entre **10% y 15%** para obtener autorizaciones en plazos de apenas 24 horas, cuando los trámites podían extenderse hasta seis meses.
Entre las pruebas analizadas figura el contenido del teléfono celular de **Martín Migueles**, propietario de casas de cambio vinculado a Piccirillo y Hauque.
En conversaciones correspondientes a 2023 aparecen referencias explícitas al pago de porcentajes por la gestión acelerada de las SIRA. Paralelamente, la investigación examina operaciones con dólar oficial realizadas bajo el régimen de cepo cambiario, mediante las cuales intermediarios accedían a divisas a precio regulado para luego venderlas en el mercado paralelo obteniendo importantes diferencias económicas.
<p>La causa que investiga presuntas irregularidades con las SIRA y el acceso al dólar oficial durante el gobierno de Alberto Fernández sumó un nuevo capítulo. Un testigo declaró que parte de los fondos obtenidos mediante esas operatorias habría sido destinada a un proyecto hotelero de lujo en Tandil, en una trama que involucra a una exfuncionaria del Banco Central y a un empresario investigado por la Justicia.</p>
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un hotel de lujo en Tandil, bolsos repletos de dólares y fajos acomodados en el piso porque ya no quedaba lugar. La descripción parece salida de una serie sobre financistas con exceso de efectivo y déficit de placares, pero forma parte de una declaración incorporada a una causa judicial.
Mientras conseguir una aprobación podía demorar meses, según la investigación algunos trámites encontraban un carril rápido que funcionaba con porcentajes adicionales. Como esas cajas rápidas del supermercado que prometen agilizar la fila, salvo por el detalle de que acá se habla de millones y de expedientes federales.
La nueva línea que explora la Justicia ya no se concentra solamente en cómo se habría generado el dinero, sino en qué destino habría tenido después. Porque toda historia de ganancias extraordinarias necesita una segunda temporada: la de transformar los billetes en algo que luzca menos llamativo que una montaña de dólares acumulándose detrás de un escritorio.
Según el testimonio conocido en las últimas horas, un emprendimiento turístico ubicado en pleno centro de Tandil habría sido señalado como una de las posibles herramientas para absorber fondos provenientes de las maniobras investigadas. La obra estaba avanzada hasta el boleto de compra-venta, aunque la operación no llegó a completarse.
En el relato aparecen reuniones en oficinas elegantes, movimientos escasos de personas y una abundancia de efectivo que, siempre según la declaración, obligaba a improvisar espacios de almacenamiento. Una postal curiosa para una actividad financiera: mucho dinero a la vista y poca circulación alrededor. Como un concesionario de alta gama donde nunca entra nadie pero siempre aparecen más vehículos.
La causa todavía transita la etapa de comprobación de testimonios y evidencias. Nada de lo declarado constituye una verdad judicial establecida. Sin embargo, el expediente suma piezas que intentan reconstruir el recorrido completo del dinero, desde el acceso a divisas oficiales hasta su eventual desembarco en activos inmobiliarios.
Porque los dólares pueden cambiar de manos, de bolsos y hasta de edificio. Lo complicado es lograr que también cambien de historia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La causa judicial que investiga las presuntas maniobras vinculadas con el sistema de Importaciones de la República Argentina (SIRA) y el acceso al dólar oficial durante el gobierno de Alberto Fernández podría abrir una nueva línea de investigación enfocada en el destino de los fondos obtenidos mediante esas operatorias.
Un testigo cuya declaración fue incorporada al expediente aportó detalles sobre una presunta segunda etapa de la maniobra: el eventual blanqueo de fondos generados a través de operaciones con divisas oficiales entre 2022 y 2023. El testimonio coincide en varios puntos con los dichos de **Francisco Hauque**, financista y exsocio de Elías Piccirillo, también imputado en la causa.
Un hotel de lujo bajo la lupa
De acuerdo con ambos testimonios, un desarrollo turístico habría sido señalado como posible destino de parte de los recursos obtenidos mediante las maniobras investigadas en la causa conocida como el “rulo del dólar”. En ese proyecto aparecen mencionados la exfuncionaria del Banco Central **Valeria Fernández** y el empresario **Juan Agra**.
El emprendimiento está ubicado sobre la calle Mitre 664, en el centro de Tandil. Según surge de la información incorporada al expediente, se trata de una construcción que permanecía abandonada y que habría sido adquirida por Fernández y Agra, exfuncionario bonaerense y propietario de la agencia de cambio Mega Latina, también investigada por la Justicia.
La documentación analizada en la causa indica que esa financiera retiró por ventanilla, entre 2022 y 2023, al menos **237 millones de dólares en efectivo**.
Según el relato del testigo, el esquema contemplaba la compra y remodelación del hotel como mecanismo para canalizar parte de esos fondos. Sin embargo, la operación solo habría avanzado hasta la firma del boleto de compra-venta. La escrituración quedó pendiente, siempre de acuerdo con esta versión, tras el cambio de escenario político derivado de la derrota electoral de Sergio Massa.
Las declaraciones incorporadas al expediente
El exministro de Economía también aparece mencionado en la declaración testimonial. Según el relato incorporado a la investigación, Agra le habría manifestado al testigo que “trabajaba para Massa”.
Las reuniones, siempre según esta versión, se realizaban en una oficina ubicada sobre la calle San Martín, frente al Banco Provincia, utilizada por Agra y Fernández.
“Eran muy desprolijos. Estaban desbordados por la cantidad de dólares que les entraban a través de financieras por el rulo del dólar y las SIRA. Era común ver bolsos con dólares. Un día llegué y había fajos acomodados en el piso porque no había más lugar para guardarlos”, sostuvo el testigo.
Además, agregó: “La oficina era muy lujosa, pero nunca había movimiento”.
Por el momento, estas afirmaciones forman parte de declaraciones que deberán ser corroboradas en sede judicial. No obstante, la aparición de un desarrollo inmobiliario de gran magnitud como presunto destino de fondos investigados suma un nuevo elemento a una causa que busca reconstruir tanto el origen como el recorrido posterior del dinero.
Cómo se originó la investigación
La causa intenta determinar la existencia de presuntos pagos de sobornos para acelerar la aprobación de las SIRA y posibles irregularidades en el acceso al dólar oficial durante la gestión de Alberto Fernández y del entonces ministro de Economía, Sergio Massa.
Según los elementos reunidos hasta el momento, se habrían abonado coimas de entre **10% y 15%** para obtener autorizaciones en plazos de apenas 24 horas, cuando los trámites podían extenderse hasta seis meses.
Entre las pruebas analizadas figura el contenido del teléfono celular de **Martín Migueles**, propietario de casas de cambio vinculado a Piccirillo y Hauque.
En conversaciones correspondientes a 2023 aparecen referencias explícitas al pago de porcentajes por la gestión acelerada de las SIRA. Paralelamente, la investigación examina operaciones con dólar oficial realizadas bajo el régimen de cepo cambiario, mediante las cuales intermediarios accedían a divisas a precio regulado para luego venderlas en el mercado paralelo obteniendo importantes diferencias económicas.
Un hotel de lujo en Tandil, bolsos repletos de dólares y fajos acomodados en el piso porque ya no quedaba lugar. La descripción parece salida de una serie sobre financistas con exceso de efectivo y déficit de placares, pero forma parte de una declaración incorporada a una causa judicial.
Mientras conseguir una aprobación podía demorar meses, según la investigación algunos trámites encontraban un carril rápido que funcionaba con porcentajes adicionales. Como esas cajas rápidas del supermercado que prometen agilizar la fila, salvo por el detalle de que acá se habla de millones y de expedientes federales.
La nueva línea que explora la Justicia ya no se concentra solamente en cómo se habría generado el dinero, sino en qué destino habría tenido después. Porque toda historia de ganancias extraordinarias necesita una segunda temporada: la de transformar los billetes en algo que luzca menos llamativo que una montaña de dólares acumulándose detrás de un escritorio.
Según el testimonio conocido en las últimas horas, un emprendimiento turístico ubicado en pleno centro de Tandil habría sido señalado como una de las posibles herramientas para absorber fondos provenientes de las maniobras investigadas. La obra estaba avanzada hasta el boleto de compra-venta, aunque la operación no llegó a completarse.
En el relato aparecen reuniones en oficinas elegantes, movimientos escasos de personas y una abundancia de efectivo que, siempre según la declaración, obligaba a improvisar espacios de almacenamiento. Una postal curiosa para una actividad financiera: mucho dinero a la vista y poca circulación alrededor. Como un concesionario de alta gama donde nunca entra nadie pero siempre aparecen más vehículos.
La causa todavía transita la etapa de comprobación de testimonios y evidencias. Nada de lo declarado constituye una verdad judicial establecida. Sin embargo, el expediente suma piezas que intentan reconstruir el recorrido completo del dinero, desde el acceso a divisas oficiales hasta su eventual desembarco en activos inmobiliarios.
Porque los dólares pueden cambiar de manos, de bolsos y hasta de edificio. Lo complicado es lograr que también cambien de historia.