La actividad portuaria argentina quedó prácticamente paralizada este lunes como consecuencia del cese de tareas por tiempo indeterminado iniciado por los prácticos, pilotos y baqueanos en rechazo al Decreto 690/2026, mediante el cual el Gobierno nacional desreguló el servicio de practicaje y pilotaje.
La medida afectó el ingreso y la salida de embarcaciones en distintos puertos del país, interrumpió exportaciones de granos y combustibles y demoró operaciones vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Más de 140 buques afectados
De acuerdo con el Centro de Navegación (CNAV), al menos 140 buques permanecían a la espera del servicio de practicaje para poder ingresar, salir o transitar por la Vía Navegable Troncal.
La entidad advirtió que la cantidad de embarcaciones afectadas podría incrementarse con el paso de las horas debido a la continuidad de la protesta.
Además, varias operaciones previstas en puertos argentinos comenzaron a ser redireccionadas hacia Montevideo y terminales del sur de Brasil, con el riesgo de perder cargas y transbordos.
Impacto sobre Vaca Muerta Oil Sur
Entre las operaciones demoradas figura la del buque White Marlin, destinado a tareas relacionadas con el proyecto Vaca Muerta Oil Sur, el oleoducto que conectará la cuenca neuquina con Punta Colorada, en Río Negro.
La embarcación permaneció fondeada sin poder ingresar al puerto debido a la ausencia de un práctico, retrasando trabajos vinculados al tendido de infraestructura submarina.
El proyecto, impulsado por un consorcio integrado por YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron y Tecpetrol, registra un avance superior al 75%.
La respuesta del Gobierno
Ante la interrupción del servicio, la Prefectura Naval Argentina comenzó a distribuir intimaciones individuales para exigir el restablecimiento de la actividad.
El Gobierno sostiene que el practicaje constituye un servicio público regulado y advirtió que la interrupción podría derivar en denuncias penales y actuaciones administrativas.
El decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro Federico Sturzenegger busca aumentar la competencia en el sector, habilitar el ingreso de nuevos prestadores, crear un registro abierto administrado por la Prefectura y permitir que los usuarios contraten libremente el servicio, con tarifas máximas fijadas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
Las críticas del sector
Los prácticos argumentan que la nueva normativa compromete la seguridad de la navegación y cuestionan la falta de instancias de diálogo previas a la implementación del decreto.
Desde el Centro de Navegación alertaron que la paralización puede generar pérdidas millonarias en divisas, incumplimientos contractuales, mayores costos logísticos y problemas de almacenamiento para distintos sectores productivos.
También advirtieron sobre el impacto que la situación podría tener en la imagen internacional de la Argentina como destino confiable para el comercio marítimo.
Coincidió con una baja en el ingreso de divisas
La protesta coincidió con la publicación de los datos de liquidación de divisas del complejo agroexportador.
Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), durante julio el sector liquidó USD 2.918 millones, un 3% menos que en junio y un 28% por debajo del mismo mes de 2025.
Las entidades atribuyeron esa caída al efecto de comparación con el año anterior, cuando la reducción temporal de retenciones impulsó un volumen excepcional de exportaciones y liquidaciones.
Una protesta por tiempo indeterminado de los prácticos, pilotos y baqueanos paralizó este lunes la actividad portuaria en la Argentina. La medida, impulsada en rechazo al Decreto 690/2026 que desregula el servicio de practicaje, dejó unos 140 buques a la espera de operar, afectó las exportaciones de granos, demoró trabajos vinculados al proyecto Vaca Muerta Oil Sur y generó advertencias sobre pérdidas millonarias para el comercio exterior.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Cuando se detienen los puertos, no solamente dejan de moverse los barcos. También se frenan exportaciones, contratos, dólares y una larga fila de actividades que dependen de que alguien diga «puede ingresar». Este lunes, ese alguien decidió no hacerlo.
Los prácticos portuarios iniciaron un cese de actividades por tiempo indeterminado en rechazo al decreto del Gobierno que desregula el servicio de practicaje y pilotaje. El resultado fue inmediato: decenas de embarcaciones quedaron sin poder operar y el comercio exterior empezó a acumular demoras desde las primeras horas del día.
Entre los afectados apareció incluso un buque vinculado al proyecto Vaca Muerta Oil Sur, una de las principales obras energéticas del país. Sin un práctico habilitado para conducir la maniobra de ingreso, la embarcación permaneció fondeada a la espera de una solución.
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma busca reducir costos y aumentar la competencia, los profesionales del sector aseguran que la desregulación compromete la seguridad de la navegación. Entre ambas posiciones quedaron puertos con operaciones suspendidas, exportadores preocupados y una logística que comenzó a resentirse con el correr de las horas.
La cámara que agrupa a las principales agencias marítimas advirtió sobre pérdidas económicas, incumplimientos contractuales y desvíos de cargas hacia puertos de Uruguay y Brasil. Cuando un barco cambia de destino, muchas veces también cambia el negocio.
La discusión recién empieza, pero el impacto ya se siente. En el comercio exterior argentino, un día de puertos paralizados puede costar mucho más que una jornada de protesta.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La actividad portuaria argentina quedó prácticamente paralizada este lunes como consecuencia del cese de tareas por tiempo indeterminado iniciado por los prácticos, pilotos y baqueanos en rechazo al Decreto 690/2026, mediante el cual el Gobierno nacional desreguló el servicio de practicaje y pilotaje.
La medida afectó el ingreso y la salida de embarcaciones en distintos puertos del país, interrumpió exportaciones de granos y combustibles y demoró operaciones vinculadas al proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS).
Más de 140 buques afectados
De acuerdo con el Centro de Navegación (CNAV), al menos 140 buques permanecían a la espera del servicio de practicaje para poder ingresar, salir o transitar por la Vía Navegable Troncal.
La entidad advirtió que la cantidad de embarcaciones afectadas podría incrementarse con el paso de las horas debido a la continuidad de la protesta.
Además, varias operaciones previstas en puertos argentinos comenzaron a ser redireccionadas hacia Montevideo y terminales del sur de Brasil, con el riesgo de perder cargas y transbordos.
Impacto sobre Vaca Muerta Oil Sur
Entre las operaciones demoradas figura la del buque White Marlin, destinado a tareas relacionadas con el proyecto Vaca Muerta Oil Sur, el oleoducto que conectará la cuenca neuquina con Punta Colorada, en Río Negro.
La embarcación permaneció fondeada sin poder ingresar al puerto debido a la ausencia de un práctico, retrasando trabajos vinculados al tendido de infraestructura submarina.
El proyecto, impulsado por un consorcio integrado por YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron y Tecpetrol, registra un avance superior al 75%.
La respuesta del Gobierno
Ante la interrupción del servicio, la Prefectura Naval Argentina comenzó a distribuir intimaciones individuales para exigir el restablecimiento de la actividad.
El Gobierno sostiene que el practicaje constituye un servicio público regulado y advirtió que la interrupción podría derivar en denuncias penales y actuaciones administrativas.
El decreto firmado por el presidente Javier Milei y el ministro Federico Sturzenegger busca aumentar la competencia en el sector, habilitar el ingreso de nuevos prestadores, crear un registro abierto administrado por la Prefectura y permitir que los usuarios contraten libremente el servicio, con tarifas máximas fijadas por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
Las críticas del sector
Los prácticos argumentan que la nueva normativa compromete la seguridad de la navegación y cuestionan la falta de instancias de diálogo previas a la implementación del decreto.
Desde el Centro de Navegación alertaron que la paralización puede generar pérdidas millonarias en divisas, incumplimientos contractuales, mayores costos logísticos y problemas de almacenamiento para distintos sectores productivos.
También advirtieron sobre el impacto que la situación podría tener en la imagen internacional de la Argentina como destino confiable para el comercio marítimo.
Coincidió con una baja en el ingreso de divisas
La protesta coincidió con la publicación de los datos de liquidación de divisas del complejo agroexportador.
Según la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), durante julio el sector liquidó USD 2.918 millones, un 3% menos que en junio y un 28% por debajo del mismo mes de 2025.
Las entidades atribuyeron esa caída al efecto de comparación con el año anterior, cuando la reducción temporal de retenciones impulsó un volumen excepcional de exportaciones y liquidaciones.
Una protesta por tiempo indeterminado de los prácticos, pilotos y baqueanos paralizó este lunes la actividad portuaria en la Argentina. La medida, impulsada en rechazo al Decreto 690/2026 que desregula el servicio de practicaje, dejó unos 140 buques a la espera de operar, afectó las exportaciones de granos, demoró trabajos vinculados al proyecto Vaca Muerta Oil Sur y generó advertencias sobre pérdidas millonarias para el comercio exterior.
Cuando se detienen los puertos, no solamente dejan de moverse los barcos. También se frenan exportaciones, contratos, dólares y una larga fila de actividades que dependen de que alguien diga «puede ingresar». Este lunes, ese alguien decidió no hacerlo.
Los prácticos portuarios iniciaron un cese de actividades por tiempo indeterminado en rechazo al decreto del Gobierno que desregula el servicio de practicaje y pilotaje. El resultado fue inmediato: decenas de embarcaciones quedaron sin poder operar y el comercio exterior empezó a acumular demoras desde las primeras horas del día.
Entre los afectados apareció incluso un buque vinculado al proyecto Vaca Muerta Oil Sur, una de las principales obras energéticas del país. Sin un práctico habilitado para conducir la maniobra de ingreso, la embarcación permaneció fondeada a la espera de una solución.
Mientras el Gobierno sostiene que la reforma busca reducir costos y aumentar la competencia, los profesionales del sector aseguran que la desregulación compromete la seguridad de la navegación. Entre ambas posiciones quedaron puertos con operaciones suspendidas, exportadores preocupados y una logística que comenzó a resentirse con el correr de las horas.
La cámara que agrupa a las principales agencias marítimas advirtió sobre pérdidas económicas, incumplimientos contractuales y desvíos de cargas hacia puertos de Uruguay y Brasil. Cuando un barco cambia de destino, muchas veces también cambia el negocio.
La discusión recién empieza, pero el impacto ya se siente. En el comercio exterior argentino, un día de puertos paralizados puede costar mucho más que una jornada de protesta.