Distintos bloques de la oposición en la Cámara de Diputados presentaron un proyecto para prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia nacional en discapacidad, actualmente prevista por la Ley 27.793 y con vencimiento fijado para fines de este año.
La norma había sido vetada inicialmente por el presidente Javier Milei, posteriormente ratificada por el Congreso y avalada por la Justicia.
La nueva iniciativa busca extender su vigencia durante todo 2027 y cuenta con el respaldo de legisladores pertenecientes a distintos espacios opositores.
Entre los firmantes aparecen representantes de Unión por la Patria, Provincias Unidas, Defendamos Córdoba, Innovación Federal, Frente de Izquierda, Encuentro Federal, Coalición Cívica y Primero San Luis.
La oposición calcula que podría acercarse a los 129 votos
El proyecto fue presentado por el diputado de Unión por la Patria Juan Marino, vicepresidente primero de la Comisión de Discapacidad, junto con la legisladora cordobesa Natalia de la Sota.
Según sus impulsores, los apoyos obtenidos hasta el momento permitirían acercarse a los 129 diputados necesarios para habilitar una sesión y eventualmente avanzar con un emplazamiento a las comisiones correspondientes para conseguir dictamen.
La propuesta contiene tres artículos y establece que la emergencia nacional en discapacidad se extienda hasta el 31 de diciembre de 2027.
También dispone que sus efectos comiencen a regir desde el 1° de enero de 2027, incluso en caso de que la promulgación se produzca posteriormente, con el objetivo de evitar un vacío legal entre el vencimiento de la legislación vigente y la nueva prórroga.
Marino explicó que la iniciativa surgió a partir de reclamos realizados por organizaciones vinculadas con personas con discapacidad y sostuvo que el objetivo no es modificar la legislación actual, sino prolongar su vigencia.
Reclamos por prestaciones y pensiones
Uno de los argumentos centrales de los impulsores está relacionado con las dificultades denunciadas por prestadores y beneficiarios del sistema.
Marino mencionó demoras en pagos correspondientes a Incluir Salud y problemas que atraviesan transportistas, escuelas especiales, centros terapéuticos, centros de día y hogares.
También planteó dificultades para acceder a pañales, medicamentos y prestaciones dentro de hogares donde viven personas con discapacidad, además del riesgo de cierre de algunos establecimientos.
El diputado aseguró además que más de 200.000 personas se encuentran esperando una pensión y afirmó que durante la gestión del actual Poder Ejecutivo Nacional se habrían otorgado 2.995.
En ese contexto, advirtió que permitir que la emergencia finalice el 31 de diciembre sería “consumar por vencimiento” aquello que, según su posición, el Gobierno no consiguió concretar mediante el veto o a través de decisiones presupuestarias.
El calendario legislativo apura la discusión
Los impulsores remarcaron que el margen parlamentario para aprobar la iniciativa durante este año es limitado.
La emergencia vigente finaliza el 31 de diciembre de 2026, mientras que el período de sesiones ordinarias del Congreso concluye el 30 de noviembre.
Por ese motivo, los bloques que acompañan la iniciativa buscan acelerar su tratamiento en comisiones y reunir los respaldos necesarios para llevarla al recinto.
Marino sostuvo que la legislación vigente fue resultado de la movilización de personas con discapacidad, familiares, terapistas, prestadores, docentes y transportistas de distintos puntos del país.
La oposición intentará ahora transformar ese respaldo multipartidario en una mayoría legislativa capaz de extender la emergencia durante todo 2027, en una discusión que volverá a colocar la política de discapacidad en el centro del debate entre el Congreso y el Gobierno nacional.
Diputados de distintos bloques opositores presentaron un proyecto para prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2027 la emergencia nacional en discapacidad, actualmente vigente hasta fines de 2026. La iniciativa reúne respaldos de diversas fuerzas políticas y sus impulsores consideran que podrían acercarse a los 129 votos necesarios para habilitar una sesión en la Cámara baja.
La emergencia en discapacidad vence el 31 de diciembre y la oposición ya salió a buscarle un año más de vida. Diputados de ocho espacios políticos firmaron un proyecto para extenderla hasta fines de 2027, porque cuando una emergencia necesita prórroga antes de terminar, la palabra “emergencia” empieza a parecer menos una excepción administrativa y más una modalidad de funcionamiento.
La iniciativa fue presentada por Juan Marino y Natalia de la Sota y reúne firmas desde Unión por la Patria hasta la Coalición Cívica, pasando por bloques provinciales y el Frente de Izquierda. En Diputados calculan que podrían acercarse a los 129 votos necesarios para abrir una sesión, ese número mágico que transforma una carpeta con buenas intenciones en algo que efectivamente puede entrar al recinto.
El proyecto busca evitar que la ley pierda vigencia entre diciembre de 2026 y una eventual promulgación posterior. Por eso establece que sus efectos comiencen el 1° de enero de 2027, incluso si el trámite político tarda más. Previsión legislativa básica para un Congreso donde una semana puede ser una eternidad y una comisión puede descubrir que noviembre llegó antes de terminar de discutir el temario.
Los impulsores mencionan atrasos en Incluir Salud, dificultades de transportistas, escuelas especiales, centros terapéuticos, centros de día y hogares. También señalan problemas para acceder a medicamentos, pañales y prestaciones, además de más de 200.000 personas a la espera de una pensión.
Marino advirtió que permitir el vencimiento sería “consumar por vencimiento” aquello que el Ejecutivo no consiguió mediante otras vías. El calendario agrega presión: las sesiones ordinarias terminan el 30 de noviembre.
La discusión legislativa tiene entonces fecha de vencimiento. Las necesidades de quienes dependen del sistema, bastante menos.