Flybondi se prepara para una posible presentación en concurso preventivo en los próximos días, en medio de una situación financiera marcada por deudas superiores a sus activos, embargos, ejecuciones fiscales y pedidos de quiebra.
La discusión dentro de la compañía ya no estaría centrada en la conveniencia de iniciar ese proceso, sino en definir cuándo realizar la presentación, bajo qué estrategia jurídica y ante qué juzgado.
Ejecutivos vinculados con la empresa realizaron consultas con asesores legales para evaluar las alternativas disponibles y encontrar una estructura que permita ordenar el pasivo e intentar sostener la continuidad de las operaciones.
La situación presenta una dificultad central: Flybondi tendría actualmente mayores deudas que activos, lo que obliga a diseñar un proceso de reestructuración especialmente cuidadoso.
Además, no existe certeza sobre la capacidad de la compañía para mantener normalmente sus vuelos durante el desarrollo de un eventual concurso preventivo.
La estrategia que analiza Flybondi
Una de las alternativas estudiadas consiste en presentar el concurso de FB Líneas Aéreas SA, razón social de Flybondi, ante el mismo juzgado que actualmente tramita el concurso preventivo de OCA.
La empresa logística fue adquirida por el CEO Leonardo Scatturice, y la estrategia buscaría argumentar judicialmente que ambas sociedades forman parte de un mismo grupo económico.
Ese encuadre podría resultar relevante debido a que la legislación concursal permite determinadas presentaciones conjuntas de empresas pertenecientes a un mismo conjunto económico.
La posibilidad sería particularmente significativa para Flybondi porque OCA cuenta con activos de mayor entidad, entre ellos camiones y depósitos.
Sin embargo, el esquema enfrenta una dificultad jurídica.
El artículo 65 de la Ley 24.522 establece que, para solicitar un concurso conjunto de integrantes de un mismo grupo económico, deben incluirse todos los miembros correspondientes.
Este requisito abre interrogantes acerca de cuántas sociedades deberían formar parte de una eventual presentación y cuál sería finalmente el alcance del grupo económico que se intentaría acreditar.
Embargos, cancelaciones y pedidos de quiebra
El análisis del concurso se produce en un contexto operativo y financiero especialmente delicado para la compañía.
Durante julio, Flybondi alcanzó apenas el 5,4% de sus operaciones programadas y acumuló múltiples cancelaciones de vuelos.
A ese escenario se agregan embargos millonarios y varios pedidos de quiebra presentados contra la empresa.
La Justicia también continúa avanzando con ejecuciones fiscales, una situación que podría acelerar los tiempos para concretar la presentación judicial y buscar protección frente al avance de los acreedores.
La empresa deberá resolver simultáneamente cómo reorganizar su estructura financiera y cómo sostener su actividad durante el proceso.
Exempleados y pasajeros entre los acreedores afectados
La situación alcanza además a más de 700 exempleados que esperan el pago de indemnizaciones.
También existen pasajeros afectados por vuelos cancelados que podrían convertirse en acreedores dentro de un eventual proceso concursal.
Sin embargo, se advierte que algunos usuarios podrían desistir de presentar sus reclamos debido a los costos vinculados con ese trámite.
Esta combinación de acreedores laborales, fiscales, comerciales y pasajeros agrega complejidad al escenario que deberá administrar la compañía.
La definición sobre el concurso preventivo aparece así como una instancia decisiva para Flybondi. La empresa deberá determinar en breve qué estructura jurídica utilizará, ante qué tribunal formalizará la presentación y si podrá mantener su operación mientras intenta evitar que la crisis derive en una quiebra.
Flybondi analiza presentar en los próximos días el concurso preventivo de FB Líneas Aéreas SA ante el mismo juzgado que tramita el proceso de OCA, con el argumento de que ambas integrarían un mismo grupo económico. La aerolínea enfrenta deudas superiores a sus activos, embargos, pedidos de quiebra, ejecuciones fiscales y dificultades operativas que ponen bajo presión su continuidad.
Flybondi ya no discute si necesita concurso preventivo: discute en qué ventanilla judicial conviene estacionarlo. Con más deudas que activos, embargos millonarios, pedidos de quiebra y una operación que en julio alcanzó apenas el 5,4% de lo programado, la low cost entró en esa fase empresarial donde el plan de vuelo empieza a parecerse bastante a un expediente.
La estrategia bajo análisis tiene ingeniería suficiente como para merecer una maqueta: presentar a FB Líneas Aéreas SA ante el mismo juzgado que lleva el concurso de OCA y sostener que ambas compañías forman parte de un mismo grupo económico. OCA, adquirida por el CEO Leonardo Scatturice, aporta activos como camiones y depósitos; Flybondi aporta la necesidad urgente de que la Ley de Concursos encuentre una pista disponible.
El problema es que el artículo 65 de la ley 24.522 no funciona con la flexibilidad de un equipaje de mano. Si se pretende un concurso conjunto, deben presentarse todos los integrantes del grupo, lo que abre una pregunta bastante menos marketinera que anunciar nuevas rutas: cuántas sociedades forman realmente parte del conjunto que se quiere llevar ante el juez.
Mientras los abogados calculan jurisdicción, encuadre y estrategia, la Justicia sigue avanzando con ejecuciones fiscales. También esperan más de 700 exempleados que reclaman indemnizaciones y pasajeros afectados por vuelos cancelados, porque en toda reestructuración corporativa siempre hay una presentación de PowerPoint y, varias diapositivas más abajo, personas esperando que alguien les pague.
La incógnita más delicada es si la empresa podrá continuar operando durante el proceso. Un concurso puede ordenar acreedores, plazos y deudas; todavía no inventaron uno que haga despegar balances.
Flybondi nació vendiendo la idea de volar barato. Ahora necesita demostrar que también puede aterrizar sus cuentas.