Los influencers argentinos Beni Mármol, de 20 años, y Pato Perrotta, de 26, fueron detenidos este sábado en Miami luego de intentar ingresar al Hard Rock Stadium para presenciar el partido entre Portugal y Colombia, correspondiente a la última fecha del grupo K de la Copa del Mundo 2026, utilizando acreditaciones vencidas.
De acuerdo con la información difundida por las autoridades de Miami-Dade, ambos lograron superar tres anillos de seguridad con credenciales que corresponderían a un encuentro anterior. Sin embargo, fueron interceptados antes de instalarse en el estadio, luego de haber llegado hasta las inmediaciones del campo de juego.
La acusación y la situación judicial
Según el reporte policial citado en la causa, los dos jóvenes fueron imputados por interferir en un espectáculo deportivo o de entretenimiento, un delito que en Florida puede ser castigado con penas de hasta cinco años de prisión.
En su declaración, Perrotta sostuvo que había sido «contratado por una agencia de medios para reseñar el partido y tenía credenciales, pero que eran de un evento anterior». La Justicia de Miami-Dade fijó una fianza de 2.500 dólares para cada uno, mientras ambos permanecían alojados en el centro correccional Turner Guilford Knight hasta la tarde del domingo.
Durante el mismo operativo realizado en el encuentro entre Colombia y Portugal, otras 14 personas fueron detenidas por hechos similares. Las autoridades endurecieron este tipo de sanciones tras los incidentes registrados durante la final de la Copa América 2024, disputada también en el Hard Rock Stadium, cuando numerosos simpatizantes intentaron ingresar sin entradas al partido entre Argentina y Colombia.
Quiénes son Beni Mármol y Pato Perrotta
Los detenidos son Lautaro B. Mármol y Patricio Rafael Perrotta, ambos oriundos de Buenos Aires. Desde hace varios años producen contenido en conjunto junto al creador uruguayo conocido como Bisicleta.
El trío construyó su audiencia a partir de desafíos físicos, experiencias de convivencia y retos de distinto tipo, como permanecer 24 horas cumpliendo determinadas consignas, vivir un día en la calle, consumir los productos más caros de distintos comercios o superar el valor de un tenedor libre.
Perrotta reúne 520.000 suscriptores en YouTube, mientras que Mármol alcanza los 270.000 y Bisicleta suma 166.000. A pesar de esas diferencias, gran parte de sus publicaciones supera el millón de visualizaciones.
Beni Mármol es hijo del propietario de la cadena de bares Punto Límite, con presencia en el sur del conurbano bonaerense y sucursales en la Costa Atlántica. Por su parte, Perrotta fue el primero en desarrollarse como creador de contenido, con una trayectoria cercana a una década en el ámbito del streaming y los videojuegos.
Los youtubers argentinos Beni Mármol y Pato Perrotta fueron detenidos en Miami tras intentar ingresar al partido entre Portugal y Colombia del Mundial 2026 con acreditaciones vencidas. La Justicia de Miami-Dade los acusó de interferir en un espectáculo deportivo y les fijó una fianza de 2.500 dólares a cada uno mientras permanecen bajo arresto.
Entraron tres controles de seguridad con credenciales vencidas. El cuarto control, en cambio, venía con esposas y una audiencia judicial incluida. La creatividad para generar contenido encontró un límite bastante menos amigable que el algoritmo.
El Mundial suele regalar historias improbables, pero pocas combinan influencers, acreditaciones de otro partido y un ingreso que terminó más cerca de una comisaría que de una tribuna. Es como intentar subir a un avión mostrando el pasaje del vuelo de la semana pasada: la confianza puede ser enorme, pero el scanner tiene otro criterio.
Las autoridades de Florida endurecieron las sanciones tras el caos registrado en la final de la Copa América 2024, cuando miles de personas intentaron ingresar sin entradas al mismo estadio. Desde entonces, el margen para improvisaciones quedó tan reducido como el espacio para estacionar frente a una escuela en hora pico.
Según la investigación, los dos jóvenes lograron atravesar varios anillos de seguridad y llegaron hasta las inmediaciones del campo de juego antes de ser detectados. El recorrido fue más exitoso que el desenlace. En el fútbol existe la regla de la ventaja; en materia de seguridad, no tanto.
Mientras uno aseguró que había sido contratado para cubrir el encuentro y que sus credenciales pertenecían a un evento anterior, la Justicia optó por una interpretación bastante menos optimista. La diferencia entre «casi sale» y un expediente judicial puede medirse en apenas un lector de códigos QR.
Las redes sociales suelen premiar el desafío más extravagante. Los tribunales, en cambio, conservan la vieja costumbre de mirar el Código Penal antes que la cantidad de reproducciones. El contenido era exclusivo. La celda también.