La Legislatura de Mendoza volverá a suspender las sesiones durante el receso invernal, entre el 6 y el 17 de julio, en cumplimiento de un acuerdo paritario vigente desde hace más de una década. Sin embargo, la decisión volvió a generar debate luego de que la diputada provincial Cintia Gómez (PRO) presentara un proyecto para eliminar esa interrupción y garantizar la continuidad de la actividad parlamentaria durante todo el año.
El receso alcanza tanto a la Cámara de Diputados como al Senado provincial y también comprende al personal legislativo, en virtud de un convenio paritario firmado con la Asociación de Personal de Empleados Legislativos. De esta manera, esta semana se realizarán las últimas sesiones antes del descanso: el martes en el Senado y el miércoles en Diputados.
El proyecto para eliminar el receso
La iniciativa impulsada por Gómez propone eliminar el receso legislativo de invierno con el objetivo de mantener el funcionamiento pleno de ambas cámaras durante julio.
El artículo primero del proyecto establece: «Elimínese el receso legislativo de invierno de la Honorable Legislatura de la Provincia de Mendoza, garantizando la continuidad de la actividad parlamentaria de la Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores durante el mes de julio de cada año».
Además, la propuesta habilita la realización de sesiones, reuniones de comisión y demás actividades legislativas durante ese período, de acuerdo con el cronograma que definan las autoridades parlamentarias.
La legisladora también incorporó un artículo para dejar expresamente establecido que la medida no afectará los derechos laborales del personal legislativo, los cuales continuarán rigiéndose por la normativa, los convenios y los acuerdos vigentes.
Los argumentos de la diputada
En los fundamentos del proyecto, Gómez sostiene que las instituciones públicas deben adaptarse a las nuevas demandas de la sociedad y acompañar el ritmo de trabajo de la provincia.
«Mendoza es una provincia construida por generaciones de hombres y mujeres que hicieron del trabajo, el esfuerzo y la perseverancia una forma de vida. (…) Resulta necesario que el Poder Legislativo acompañe esos principios, garantizando la continuidad de su labor durante todo el año«, expresa la iniciativa.
La diputada también remarcó que los problemas vinculados al empleo, la educación, la salud, la seguridad y el desarrollo económico no se detienen durante julio, por lo que consideró que la actividad parlamentaria tampoco debería hacerlo.
«El mendocino que trabaja, que produce, que tiene un comercio o que sostiene su familia no tiene vacaciones de invierno. La realidad no se detiene en julio, y la política tampoco debería hacerlo«, afirmó Gómez.
Y agregó: «La política tiene que estar a la altura del esfuerzo de la gente. No podemos pedirle a la sociedad más compromiso si nosotros mismos no damos el ejemplo«.
La respuesta del oficialismo
Desde el oficialismo rechazaron la vía elegida para modificar el receso y señalaron que el proyecto presenta inconvenientes jurídicos, ya que la interrupción de actividades fue acordada mediante una negociación paritaria.
«Si el receso está regulado por el convenio paritario vigente, la vía que corresponde para modificar esa condición laboral es la negociación paritaria. Un proyecto de ley, como mínimo, plantea un serio problema de adecuación jurídica porque pretende alterar una materia actualmente regulada por un acuerdo paritario«, indicaron.
Además, aclararon que la Legislatura permanecerá abierta durante esos quince días. Los legisladores, asesores y autoridades podrán utilizar normalmente sus oficinas, mientras que habrá guardias permanentes del personal legislativo y de la Policía.
También defendieron el funcionamiento institucional durante ese período al señalar que se desarrollará una agenda de actividades abierta a la comunidad. Según explicaron, la única interrupción corresponde a las sesiones de ambas cámaras, las reuniones de comisión y la labor parlamentaria formal.
La Legislatura de Mendoza volverá a interrumpir sus sesiones durante el receso invernal, entre el 6 y el 17 de julio, en cumplimiento de un acuerdo paritario vigente desde hace más de una década. En ese contexto, la diputada del PRO Cintia Gómez presentó un proyecto para eliminar esa pausa, mientras el oficialismo sostiene que cualquier modificación debe resolverse en paritarias.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Hay tradiciones mendocinas que nadie discute: la Vendimia, el viento Zonda y el debate anual sobre por qué la Legislatura también entra en «vacaciones de invierno». Apenas el calendario escolar marca el receso, alguien inevitablemente levanta la mano y pregunta si las leyes también necesitan descansar dos semanas para volver con energías renovadas. Es una costumbre casi tan estable como el pronóstico de frío en julio.
Este año el libreto llegó con un giro. Mientras miles de familias organizan quién cuida a los chicos, cómo estirar el sueldo y qué hacer durante el receso escolar, en la Casa de las Leyes apareció un proyecto que propone terminar con la pausa parlamentaria. La idea parte de una premisa sencilla: los problemas de la provincia no consultan el calendario antes de aparecer. La inseguridad no dice «nos vemos el 18», la inflación no pide licencia y los reclamos ciudadanos tampoco presentan una nota firmada por la Dirección General de Escuelas.
Del otro lado, el oficialismo respondió con una precisión digna de un manual de derecho laboral. El receso, explican, no nació de una ley sino de un acuerdo paritario. Traducido al idioma cotidiano: no alcanza con levantar la mano en una sesión; primero hay que volver a sentarse en una mesa de negociación. Mientras tanto, aclaran que la Legislatura seguirá abierta, con guardias, oficinas funcionando y actividades para la comunidad. Es decir, el edificio no se toma vacaciones, solamente el cronograma legislativo.
Y así, una vez más, julio consigue lo que pocos temas logran: poner de acuerdo a oficialismo y oposición en que hay un debate… aunque ninguno coincida sobre dónde debe darse. Mientras unos hablan de dar el ejemplo y acompañar el ritmo de la sociedad, otros recuerdan que las reglas laborales no se cambian por decreto de entusiasmo. Al final, la discusión no es únicamente si los legisladores deben tener receso. También es quién tiene la llave para modificar una costumbre que lleva más de diez años instalada en la política mendocina.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
La Legislatura de Mendoza volverá a suspender las sesiones durante el receso invernal, entre el 6 y el 17 de julio, en cumplimiento de un acuerdo paritario vigente desde hace más de una década. Sin embargo, la decisión volvió a generar debate luego de que la diputada provincial Cintia Gómez (PRO) presentara un proyecto para eliminar esa interrupción y garantizar la continuidad de la actividad parlamentaria durante todo el año.
El receso alcanza tanto a la Cámara de Diputados como al Senado provincial y también comprende al personal legislativo, en virtud de un convenio paritario firmado con la Asociación de Personal de Empleados Legislativos. De esta manera, esta semana se realizarán las últimas sesiones antes del descanso: el martes en el Senado y el miércoles en Diputados.
El proyecto para eliminar el receso
La iniciativa impulsada por Gómez propone eliminar el receso legislativo de invierno con el objetivo de mantener el funcionamiento pleno de ambas cámaras durante julio.
El artículo primero del proyecto establece: «Elimínese el receso legislativo de invierno de la Honorable Legislatura de la Provincia de Mendoza, garantizando la continuidad de la actividad parlamentaria de la Cámara de Diputados y de la Cámara de Senadores durante el mes de julio de cada año».
Además, la propuesta habilita la realización de sesiones, reuniones de comisión y demás actividades legislativas durante ese período, de acuerdo con el cronograma que definan las autoridades parlamentarias.
La legisladora también incorporó un artículo para dejar expresamente establecido que la medida no afectará los derechos laborales del personal legislativo, los cuales continuarán rigiéndose por la normativa, los convenios y los acuerdos vigentes.
Los argumentos de la diputada
En los fundamentos del proyecto, Gómez sostiene que las instituciones públicas deben adaptarse a las nuevas demandas de la sociedad y acompañar el ritmo de trabajo de la provincia.
«Mendoza es una provincia construida por generaciones de hombres y mujeres que hicieron del trabajo, el esfuerzo y la perseverancia una forma de vida. (…) Resulta necesario que el Poder Legislativo acompañe esos principios, garantizando la continuidad de su labor durante todo el año«, expresa la iniciativa.
La diputada también remarcó que los problemas vinculados al empleo, la educación, la salud, la seguridad y el desarrollo económico no se detienen durante julio, por lo que consideró que la actividad parlamentaria tampoco debería hacerlo.
«El mendocino que trabaja, que produce, que tiene un comercio o que sostiene su familia no tiene vacaciones de invierno. La realidad no se detiene en julio, y la política tampoco debería hacerlo«, afirmó Gómez.
Y agregó: «La política tiene que estar a la altura del esfuerzo de la gente. No podemos pedirle a la sociedad más compromiso si nosotros mismos no damos el ejemplo«.
La respuesta del oficialismo
Desde el oficialismo rechazaron la vía elegida para modificar el receso y señalaron que el proyecto presenta inconvenientes jurídicos, ya que la interrupción de actividades fue acordada mediante una negociación paritaria.
«Si el receso está regulado por el convenio paritario vigente, la vía que corresponde para modificar esa condición laboral es la negociación paritaria. Un proyecto de ley, como mínimo, plantea un serio problema de adecuación jurídica porque pretende alterar una materia actualmente regulada por un acuerdo paritario«, indicaron.
Además, aclararon que la Legislatura permanecerá abierta durante esos quince días. Los legisladores, asesores y autoridades podrán utilizar normalmente sus oficinas, mientras que habrá guardias permanentes del personal legislativo y de la Policía.
También defendieron el funcionamiento institucional durante ese período al señalar que se desarrollará una agenda de actividades abierta a la comunidad. Según explicaron, la única interrupción corresponde a las sesiones de ambas cámaras, las reuniones de comisión y la labor parlamentaria formal.
La Legislatura de Mendoza volverá a interrumpir sus sesiones durante el receso invernal, entre el 6 y el 17 de julio, en cumplimiento de un acuerdo paritario vigente desde hace más de una década. En ese contexto, la diputada del PRO Cintia Gómez presentó un proyecto para eliminar esa pausa, mientras el oficialismo sostiene que cualquier modificación debe resolverse en paritarias.
Hay tradiciones mendocinas que nadie discute: la Vendimia, el viento Zonda y el debate anual sobre por qué la Legislatura también entra en «vacaciones de invierno». Apenas el calendario escolar marca el receso, alguien inevitablemente levanta la mano y pregunta si las leyes también necesitan descansar dos semanas para volver con energías renovadas. Es una costumbre casi tan estable como el pronóstico de frío en julio.
Este año el libreto llegó con un giro. Mientras miles de familias organizan quién cuida a los chicos, cómo estirar el sueldo y qué hacer durante el receso escolar, en la Casa de las Leyes apareció un proyecto que propone terminar con la pausa parlamentaria. La idea parte de una premisa sencilla: los problemas de la provincia no consultan el calendario antes de aparecer. La inseguridad no dice «nos vemos el 18», la inflación no pide licencia y los reclamos ciudadanos tampoco presentan una nota firmada por la Dirección General de Escuelas.
Del otro lado, el oficialismo respondió con una precisión digna de un manual de derecho laboral. El receso, explican, no nació de una ley sino de un acuerdo paritario. Traducido al idioma cotidiano: no alcanza con levantar la mano en una sesión; primero hay que volver a sentarse en una mesa de negociación. Mientras tanto, aclaran que la Legislatura seguirá abierta, con guardias, oficinas funcionando y actividades para la comunidad. Es decir, el edificio no se toma vacaciones, solamente el cronograma legislativo.
Y así, una vez más, julio consigue lo que pocos temas logran: poner de acuerdo a oficialismo y oposición en que hay un debate… aunque ninguno coincida sobre dónde debe darse. Mientras unos hablan de dar el ejemplo y acompañar el ritmo de la sociedad, otros recuerdan que las reglas laborales no se cambian por decreto de entusiasmo. Al final, la discusión no es únicamente si los legisladores deben tener receso. También es quién tiene la llave para modificar una costumbre que lleva más de diez años instalada en la política mendocina.