El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, promulgó hoy la Ley N° 10.876, sancionada por la Cámara de Diputados provincial, mediante la cual esa provincia ratifica su rechazo a los límites interprovinciales fijados por el decreto-ley 18.004 de 1968, dictado durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.
A través de una publicación en su cuenta de X, el mandatario sostuvo que la norma busca «defender la soberanía territorial de La Rioja» y afirmó que, a partir de su promulgación, «iniciaremos acciones para traer equidad y justicia al pueblo riojano». Junto al mensaje difundió un mapa histórico de la provincia correspondiente al año 1889.
Un conflicto que volvió a escena
La disputa limítrofe entre San Juan y La Rioja se remonta a varias décadas, aunque volvió a cobrar fuerza en los últimos meses en coincidencia con el crecimiento de proyectos mineros estratégicos en la zona cordillerana, entre ellos Vicuña y Josemaría, iniciativas que representan inversiones de gran magnitud bajo el régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La posición de San Juan
Desde el Gobierno de San Juan, el gobernador Marcelo Orrego reiteró en distintas oportunidades que los límites provinciales están establecidos por una ley nacional, que la jurisdicción sanjuanina no se encuentra en discusión y que la provincia defenderá, mediante todas las herramientas legales disponibles, el territorio que le corresponde.
La ley habilita acciones judiciales
La normativa promulgada por Quintela faculta a las autoridades riojanas a impulsar acciones administrativas y judiciales para sostener la posición histórica de esa provincia sobre el territorio en disputa, reavivando un diferendo que suma un nuevo capítulo en un contexto marcado por el interés económico y estratégico de la región cordillerana.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, promulgó hoy 3/7 la Ley N° 10.876, con la que esa provincia ratifica el rechazo a los límites interprovinciales fijados en 1968 y habilita acciones administrativas y judiciales para sostener su reclamo territorial frente a San Juan. El conflicto volvió a tomar fuerza en medio del desarrollo de proyectos mineros estratégicos en la cordillera.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Un mapa de 1889 volvió a la cancha hoy en pleno 2026. Mientras la cordillera concentra inversiones millonarias por proyectos mineros, La Rioja decidió responder con una ley, un reclamo histórico y un documento que tiene más años que varias instituciones públicas. La geografía argentina descubrió que el tiempo también puede hacer campaña.
Los límites provinciales entraron otra vez en discusión justo donde empiezan a aparecer cifras con muchos ceros. Es como encontrar el título de propiedad de una casa justo cuando un desarrollador anuncia que debajo del patio hay petróleo. Durante décadas el expediente dormía más tranquilo que un Renault 12 en un galpón. Hoy aceleró de golpe.
La nueva ley riojana rechaza el decreto-ley de 1968 dictado durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía y habilita acciones judiciales y administrativas para defender la posición histórica de la provincia. En paralelo, el mensaje oficial habla de soberanía, equidad y justicia. En estos temas, las palabras suelen viajar bastante más rápido que los expedientes.
Desde San Juan la respuesta ya estaba escrita antes de que se secara la tinta. El gobernador Marcelo Orrego sostiene que los límites están establecidos por una ley nacional y que la jurisdicción provincial no está en discusión. Cuando dos provincias aseguran tener razón al mismo tiempo, los abogados empiezan a mirar la agenda con optimismo.
El trasfondo tampoco ayuda a bajar la temperatura. La cordillera dejó de ser solamente una línea sobre un mapa para convertirse en una zona donde avanzan proyectos como Vicuña y Josemaría bajo el régimen RIGI. De repente, cada cerro parece valer más que una carpeta llena de promesas en año electoral.
Los mapas históricos volvieron a ocupar un lugar inesperado. Después de décadas colgados en bibliotecas o archivos, terminaron protagonizando una disputa política con más actualidad que varios programas de gobierno. En Argentina hay documentos que envejecen mejor que las rutas.
La cordillera sigue exactamente donde estaba. Los que no dejan de moverse son los papeles.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, promulgó hoy la Ley N° 10.876, sancionada por la Cámara de Diputados provincial, mediante la cual esa provincia ratifica su rechazo a los límites interprovinciales fijados por el decreto-ley 18.004 de 1968, dictado durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía.
A través de una publicación en su cuenta de X, el mandatario sostuvo que la norma busca «defender la soberanía territorial de La Rioja» y afirmó que, a partir de su promulgación, «iniciaremos acciones para traer equidad y justicia al pueblo riojano». Junto al mensaje difundió un mapa histórico de la provincia correspondiente al año 1889.
Un conflicto que volvió a escena
La disputa limítrofe entre San Juan y La Rioja se remonta a varias décadas, aunque volvió a cobrar fuerza en los últimos meses en coincidencia con el crecimiento de proyectos mineros estratégicos en la zona cordillerana, entre ellos Vicuña y Josemaría, iniciativas que representan inversiones de gran magnitud bajo el régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
La posición de San Juan
Desde el Gobierno de San Juan, el gobernador Marcelo Orrego reiteró en distintas oportunidades que los límites provinciales están establecidos por una ley nacional, que la jurisdicción sanjuanina no se encuentra en discusión y que la provincia defenderá, mediante todas las herramientas legales disponibles, el territorio que le corresponde.
La ley habilita acciones judiciales
La normativa promulgada por Quintela faculta a las autoridades riojanas a impulsar acciones administrativas y judiciales para sostener la posición histórica de esa provincia sobre el territorio en disputa, reavivando un diferendo que suma un nuevo capítulo en un contexto marcado por el interés económico y estratégico de la región cordillerana.
El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, promulgó hoy 3/7 la Ley N° 10.876, con la que esa provincia ratifica el rechazo a los límites interprovinciales fijados en 1968 y habilita acciones administrativas y judiciales para sostener su reclamo territorial frente a San Juan. El conflicto volvió a tomar fuerza en medio del desarrollo de proyectos mineros estratégicos en la cordillera.
Un mapa de 1889 volvió a la cancha hoy en pleno 2026. Mientras la cordillera concentra inversiones millonarias por proyectos mineros, La Rioja decidió responder con una ley, un reclamo histórico y un documento que tiene más años que varias instituciones públicas. La geografía argentina descubrió que el tiempo también puede hacer campaña.
Los límites provinciales entraron otra vez en discusión justo donde empiezan a aparecer cifras con muchos ceros. Es como encontrar el título de propiedad de una casa justo cuando un desarrollador anuncia que debajo del patio hay petróleo. Durante décadas el expediente dormía más tranquilo que un Renault 12 en un galpón. Hoy aceleró de golpe.
La nueva ley riojana rechaza el decreto-ley de 1968 dictado durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía y habilita acciones judiciales y administrativas para defender la posición histórica de la provincia. En paralelo, el mensaje oficial habla de soberanía, equidad y justicia. En estos temas, las palabras suelen viajar bastante más rápido que los expedientes.
Desde San Juan la respuesta ya estaba escrita antes de que se secara la tinta. El gobernador Marcelo Orrego sostiene que los límites están establecidos por una ley nacional y que la jurisdicción provincial no está en discusión. Cuando dos provincias aseguran tener razón al mismo tiempo, los abogados empiezan a mirar la agenda con optimismo.
El trasfondo tampoco ayuda a bajar la temperatura. La cordillera dejó de ser solamente una línea sobre un mapa para convertirse en una zona donde avanzan proyectos como Vicuña y Josemaría bajo el régimen RIGI. De repente, cada cerro parece valer más que una carpeta llena de promesas en año electoral.
Los mapas históricos volvieron a ocupar un lugar inesperado. Después de décadas colgados en bibliotecas o archivos, terminaron protagonizando una disputa política con más actualidad que varios programas de gobierno. En Argentina hay documentos que envejecen mejor que las rutas.
La cordillera sigue exactamente donde estaba. Los que no dejan de moverse son los papeles.