Riders Unidos de San Juan, la agrupación que reúne a repartidores de distintos puntos de la provincia, volvió a plantear una serie de reclamos vinculados con la seguridad y las condiciones en las que desarrollan su actividad. El sector sostiene que las bajas temperaturas y la llovizna aumentan el riesgo de accidentes, al tiempo que reclama mejoras en la infraestructura destinada a quienes trabajan diariamente sobre una moto.
El invierno agrava los riesgos en la calle
En ese contexto, Cristian Guevara, referente de la asociación, explicó que las jornadas laborales durante el invierno representan un desafío adicional para los repartidores. «Con el tema del frío, hubo muchos chicos que se han resbalado, se han caído por el tema de la llovizna. Entonces, más el frío que suma a nosotros, la verdad que es casi imposible andar ocho o diez horas como andamos todos los días», expuso.
El representante agregó: «Es muy complicado andar en la calle con el frío y la llovizna», al describir las dificultades que enfrentan quienes realizan repartos durante gran parte del día.
Reclamos por estacionamiento y falta de respuestas
Además de las condiciones climáticas, Guevara señaló que el grupo mantiene reclamos relacionados con los espacios destinados al estacionamiento de motos, especialmente en la zona de calle Mendoza y Maipú y también en el Patio Alvear.
«Estamos haciendo reclamos por el intermedio del municipio para ver si pueden mejorar el tema del estacionamiento. Principalmente acá en la zona de calle Mendoza y Maipú. Ya hemos hecho reclamos hace como dos meses atrás y todavía no tenemos respuesta. También tenemos otros reclamos por el Patio Alvear. Nosotros ya estamos armando para movilizarnos a la municipalidad para poder hacer el reclamo en conjunto con todos los chicos», reflejó.
Según indicó, Riders Unidos de San Juan reúne a alrededor de 300 repartidores y busca avanzar en un trabajo conjunto con las autoridades. «Nosotros queremos trabajar en conjunto con la municipalidad, queremos trabajar en conjunto con la Policía, queremos trabajar en conjunto con todo lo que se tiene que hacer por entremedio de la ley. Todavía no estamos teniendo ninguna respuesta. Estamos haciendo todo lo posible de movilizarnos para poder tener algo de respuesta y poder decir que estamos trabajando en conjunto.»
Más pedidos, pero también mayor exposición
Tomás, repartidor de Pedidos Ya, también describió cómo las condiciones invernales modifican la actividad diaria. «Hemos tenido más pedidos por el asunto que hay menos riders en el momento que el clima está muy brusco, entonces uno sale cuando otras personas están acostadas, porque yo también quiero estar acostada y la comodidad no me trae nada, entonces yo me levanto temprano, sé que el sufrimiento me va a traer el día de mañana su fruto.»
Sobre las dificultades para desempeñar la tarea, agregó: «Hay menos riders porque pasan accidentes, la calle se moja, no es el mismo agarre con las cubiertas y el frío por ahí te hace sufrir mucho. Yo también quiero quedarme, pero tengo la necesidad de salir con el frío por la cuestión de los gastos y todo lo que uno se gasta día a día.»
Riders Unidos de San Juan reclamó mayor seguridad para los repartidores que trabajan en moto y mejores espacios de estacionamiento en la Capital. Aseguran que el frío, la llovizna y la falta de infraestructura incrementan el riesgo de accidentes. También advirtieron que, pese a los pedidos realizados hace dos meses, aún no recibieron respuestas de las autoridades.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Ocho o diez horas arriba de una moto con frío, llovizna y asfalto resbaladizo. La diferencia entre llegar al próximo pedido o terminar en el piso puede ser apenas una frenada. Y todavía hay quienes creen que el mayor riesgo del reparto es que se enfríen las papas.
Mientras la ciudad sigue funcionando porque alguien lleva comida, medicamentos o compras hasta la puerta de una casa, muchos repartidores siguen buscando un lugar donde dejar la moto sin improvisar. Es como inaugurar un supermercado y olvidarse del estacionamiento: el negocio existe, pero el detalle incómodo siempre aparece cuando ya está lleno.
Los reclamos no hablan de privilegios ni de beneficios extraordinarios. Hablan de un espacio para estacionar, de circular con mayor seguridad y de poder trabajar sin que cada mañana de invierno se convierta en una prueba de equilibrio sobre dos ruedas. El frío no negocia, la llovizna tampoco, y el pavimento mucho menos.
En el medio aparece una escena repetida: menos repartidores en la calle porque algunos deciden resguardarse y otros directamente sufren accidentes. Los que siguen trabajando toman más pedidos, pero también asumen más exposición. Es la matemática que nunca figura en las promociones de envío gratis.
Desde Riders Unidos insisten en que buscan trabajar junto con el municipio, la Policía y las autoridades competentes. La respuesta, por ahora, sigue estacionada. Porque parece que encontrar un lugar para una moto es más difícil que encontrar lugar para otro expediente.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
Riders Unidos de San Juan, la agrupación que reúne a repartidores de distintos puntos de la provincia, volvió a plantear una serie de reclamos vinculados con la seguridad y las condiciones en las que desarrollan su actividad. El sector sostiene que las bajas temperaturas y la llovizna aumentan el riesgo de accidentes, al tiempo que reclama mejoras en la infraestructura destinada a quienes trabajan diariamente sobre una moto.
El invierno agrava los riesgos en la calle
En ese contexto, Cristian Guevara, referente de la asociación, explicó que las jornadas laborales durante el invierno representan un desafío adicional para los repartidores. «Con el tema del frío, hubo muchos chicos que se han resbalado, se han caído por el tema de la llovizna. Entonces, más el frío que suma a nosotros, la verdad que es casi imposible andar ocho o diez horas como andamos todos los días», expuso.
El representante agregó: «Es muy complicado andar en la calle con el frío y la llovizna», al describir las dificultades que enfrentan quienes realizan repartos durante gran parte del día.
Reclamos por estacionamiento y falta de respuestas
Además de las condiciones climáticas, Guevara señaló que el grupo mantiene reclamos relacionados con los espacios destinados al estacionamiento de motos, especialmente en la zona de calle Mendoza y Maipú y también en el Patio Alvear.
«Estamos haciendo reclamos por el intermedio del municipio para ver si pueden mejorar el tema del estacionamiento. Principalmente acá en la zona de calle Mendoza y Maipú. Ya hemos hecho reclamos hace como dos meses atrás y todavía no tenemos respuesta. También tenemos otros reclamos por el Patio Alvear. Nosotros ya estamos armando para movilizarnos a la municipalidad para poder hacer el reclamo en conjunto con todos los chicos», reflejó.
Según indicó, Riders Unidos de San Juan reúne a alrededor de 300 repartidores y busca avanzar en un trabajo conjunto con las autoridades. «Nosotros queremos trabajar en conjunto con la municipalidad, queremos trabajar en conjunto con la Policía, queremos trabajar en conjunto con todo lo que se tiene que hacer por entremedio de la ley. Todavía no estamos teniendo ninguna respuesta. Estamos haciendo todo lo posible de movilizarnos para poder tener algo de respuesta y poder decir que estamos trabajando en conjunto.»
Más pedidos, pero también mayor exposición
Tomás, repartidor de Pedidos Ya, también describió cómo las condiciones invernales modifican la actividad diaria. «Hemos tenido más pedidos por el asunto que hay menos riders en el momento que el clima está muy brusco, entonces uno sale cuando otras personas están acostadas, porque yo también quiero estar acostada y la comodidad no me trae nada, entonces yo me levanto temprano, sé que el sufrimiento me va a traer el día de mañana su fruto.»
Sobre las dificultades para desempeñar la tarea, agregó: «Hay menos riders porque pasan accidentes, la calle se moja, no es el mismo agarre con las cubiertas y el frío por ahí te hace sufrir mucho. Yo también quiero quedarme, pero tengo la necesidad de salir con el frío por la cuestión de los gastos y todo lo que uno se gasta día a día.»
Riders Unidos de San Juan reclamó mayor seguridad para los repartidores que trabajan en moto y mejores espacios de estacionamiento en la Capital. Aseguran que el frío, la llovizna y la falta de infraestructura incrementan el riesgo de accidentes. También advirtieron que, pese a los pedidos realizados hace dos meses, aún no recibieron respuestas de las autoridades.
Ocho o diez horas arriba de una moto con frío, llovizna y asfalto resbaladizo. La diferencia entre llegar al próximo pedido o terminar en el piso puede ser apenas una frenada. Y todavía hay quienes creen que el mayor riesgo del reparto es que se enfríen las papas.
Mientras la ciudad sigue funcionando porque alguien lleva comida, medicamentos o compras hasta la puerta de una casa, muchos repartidores siguen buscando un lugar donde dejar la moto sin improvisar. Es como inaugurar un supermercado y olvidarse del estacionamiento: el negocio existe, pero el detalle incómodo siempre aparece cuando ya está lleno.
Los reclamos no hablan de privilegios ni de beneficios extraordinarios. Hablan de un espacio para estacionar, de circular con mayor seguridad y de poder trabajar sin que cada mañana de invierno se convierta en una prueba de equilibrio sobre dos ruedas. El frío no negocia, la llovizna tampoco, y el pavimento mucho menos.
En el medio aparece una escena repetida: menos repartidores en la calle porque algunos deciden resguardarse y otros directamente sufren accidentes. Los que siguen trabajando toman más pedidos, pero también asumen más exposición. Es la matemática que nunca figura en las promociones de envío gratis.
Desde Riders Unidos insisten en que buscan trabajar junto con el municipio, la Policía y las autoridades competentes. La respuesta, por ahora, sigue estacionada. Porque parece que encontrar un lugar para una moto es más difícil que encontrar lugar para otro expediente.