El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia, publicó un video en la previa de la semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra en el que transmitió un mensaje de confianza para la Selección argentina y mantuvo una de las cábalas que acompañó al equipo durante la consagración en Qatar 2022.
Con la versión instrumental de «Por una cabeza», de Carlos Gardel, como música de fondo, Tapia aseguró que el primer objetivo del seleccionado ya fue alcanzado al permanecer 45 días en Kansas, ciudad que funcionó como base de concentración durante la competencia.
El último asado antes de la semifinal
En las imágenes, el titular de la AFA aparece preparando un asado, rodeado de parrillas cargadas de carne y envuelto en el humo característico de la cocción. Allí expresó: «Vamos a preparar el asado, el último en la ciudad», en referencia a una costumbre que el plantel mantiene desde la obtención del título en el Mundial de Qatar 2022.
Además, dejó un mensaje de cara al compromiso frente a Inglaterra al afirmar que, a partir de la semifinal, «arranca lo mejor» y reiteró: «Ahora viene lo mejor», en alusión a la etapa decisiva del certamen.
La Selección volvió a entrenarse en Kansas
Mientras Tapia compartía el mensaje en redes sociales, el plantel dirigido por Lionel Scaloni retomó los entrenamientos luego de la victoria 3-1 sobre Suiza, resultado que le permitió clasificarse a las semifinales de la Copa del Mundo.
La práctica siguió el esquema habitual posterior a un partido. Los futbolistas que no sumaron minutos o tuvieron una participación reducida realizaron trabajos de mayor intensidad en el campo de juego, mientras que quienes disputaron la mayor parte del encuentro cumplieron tareas regenerativas enfocadas en la recuperación física.
Con Lionel Messi al frente del grupo de titulares, el cuerpo técnico priorizó ejercicios en el gimnasio y labores específicas para recuperarse del desgaste que implicó el tiempo suplementario disputado ante el conjunto suizo.
Los trabajos continuaron este lunes al mediodía en Kansas, con la reincorporación progresiva de los jugadores que habían realizado actividades diferenciadas durante la jornada anterior.
Una nueva semifinal para una generación histórica
El seleccionado argentino disputará ante Inglaterra su tercera semifinal en los últimos cuatro Mundiales, una regularidad inédita para la Albiceleste en la era moderna.
Desde el inicio del ciclo que comenzó en 2018, Argentina logró consolidarse entre las principales potencias del fútbol internacional y continúa siendo protagonista en las instancias decisivas de las grandes competiciones, una continuidad que, en el mismo período, solo consiguió sostener Francia.
Claudio «Chiqui» Tapia compartió un video en la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, en el que celebró el cumplimiento del primer objetivo de la Selección y anticipó que «ahora viene lo mejor». Mientras tanto, el plantel de Lionel Scaloni retomó los entrenamientos en Kansas con la mira puesta en el duelo que definirá a uno de los finalistas del torneo.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
En Argentina existen pocas instituciones tan sólidas como la fe en las cábalas. Hay quienes no cambian de sillón durante un partido, otros repiten la misma camiseta desde la fase de grupos y algunos, con responsabilidades bastante más importantes, anuncian solemnemente que llegó el momento del último asado en la ciudad. La ciencia todavía intenta explicar el fenómeno, pero los resultados recientes invitan a no discutir demasiado. Después de todo, nadie quiere ser el responsable de romper una tradición que viene funcionando.
Mientras en otros países las dirigencias publican comunicados repletos de estadísticas y frases medidas por consultores, en la AFA el clima se cocina literalmente a las brasas. Claudio «Chiqui» Tapia apareció rodeado de humo, parrillas rebosantes de carne y la melodía de «Por una cabeza» como banda sonora. Un escenario donde cuesta determinar si se está anunciando una semifinal del Mundial o la apertura del campeonato nacional de asadores patrióticos. Tal vez ambas cosas al mismo tiempo, porque en la Argentina el fútbol y el asado comparten un curioso privilegio: cualquier conversación termina inevitablemente girando alrededor de ellos.
La frase fue sencilla: el objetivo de permanecer 45 días en Kansas ya está cumplido y ahora «viene lo mejor». Lo dijo con esa tranquilidad que solo puede tener alguien convencido de que el humo de la parrilla también sirve como cortina protectora contra la mufa. En un país donde abundan los especialistas en interpretar señales del destino, el video fue recibido casi como un parte meteorológico del optimismo nacional. Si la carne chisporrotea bien, el universo parece alinearse unos cuantos centímetros más cerca del arco rival.
Mientras tanto, bastante lejos de las cámaras y de las brasas, el plantel hacía lo que verdaderamente define los Mundiales: entrenar, recuperar piernas y preparar otro examen de máxima exigencia. Messi y quienes acumularon más minutos pasaron por el gimnasio, el resto volvió al césped y Lionel Scaloni empezó a mover las piezas pensando en Inglaterra. Porque, aunque las cábalas tengan miles de fieles y los videos despierten sonrisas, la única receta que nunca pasa de moda sigue siendo la misma: correr, jugar y competir. El asado puede unir al grupo, la música puede alimentar la ilusión y las frases pueden recorrer las redes. Después, cuando el árbitro haga sonar el silbato, la única parrilla que importará será la del área rival.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio «Chiqui» Tapia, publicó un video en la previa de la semifinal del Mundial 2026 frente a Inglaterra en el que transmitió un mensaje de confianza para la Selección argentina y mantuvo una de las cábalas que acompañó al equipo durante la consagración en Qatar 2022.
Con la versión instrumental de «Por una cabeza», de Carlos Gardel, como música de fondo, Tapia aseguró que el primer objetivo del seleccionado ya fue alcanzado al permanecer 45 días en Kansas, ciudad que funcionó como base de concentración durante la competencia.
El último asado antes de la semifinal
En las imágenes, el titular de la AFA aparece preparando un asado, rodeado de parrillas cargadas de carne y envuelto en el humo característico de la cocción. Allí expresó: «Vamos a preparar el asado, el último en la ciudad», en referencia a una costumbre que el plantel mantiene desde la obtención del título en el Mundial de Qatar 2022.
Además, dejó un mensaje de cara al compromiso frente a Inglaterra al afirmar que, a partir de la semifinal, «arranca lo mejor» y reiteró: «Ahora viene lo mejor», en alusión a la etapa decisiva del certamen.
La Selección volvió a entrenarse en Kansas
Mientras Tapia compartía el mensaje en redes sociales, el plantel dirigido por Lionel Scaloni retomó los entrenamientos luego de la victoria 3-1 sobre Suiza, resultado que le permitió clasificarse a las semifinales de la Copa del Mundo.
La práctica siguió el esquema habitual posterior a un partido. Los futbolistas que no sumaron minutos o tuvieron una participación reducida realizaron trabajos de mayor intensidad en el campo de juego, mientras que quienes disputaron la mayor parte del encuentro cumplieron tareas regenerativas enfocadas en la recuperación física.
Con Lionel Messi al frente del grupo de titulares, el cuerpo técnico priorizó ejercicios en el gimnasio y labores específicas para recuperarse del desgaste que implicó el tiempo suplementario disputado ante el conjunto suizo.
Los trabajos continuaron este lunes al mediodía en Kansas, con la reincorporación progresiva de los jugadores que habían realizado actividades diferenciadas durante la jornada anterior.
Una nueva semifinal para una generación histórica
El seleccionado argentino disputará ante Inglaterra su tercera semifinal en los últimos cuatro Mundiales, una regularidad inédita para la Albiceleste en la era moderna.
Desde el inicio del ciclo que comenzó en 2018, Argentina logró consolidarse entre las principales potencias del fútbol internacional y continúa siendo protagonista en las instancias decisivas de las grandes competiciones, una continuidad que, en el mismo período, solo consiguió sostener Francia.
Claudio «Chiqui» Tapia compartió un video en la previa de la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, en el que celebró el cumplimiento del primer objetivo de la Selección y anticipó que «ahora viene lo mejor». Mientras tanto, el plantel de Lionel Scaloni retomó los entrenamientos en Kansas con la mira puesta en el duelo que definirá a uno de los finalistas del torneo.
En Argentina existen pocas instituciones tan sólidas como la fe en las cábalas. Hay quienes no cambian de sillón durante un partido, otros repiten la misma camiseta desde la fase de grupos y algunos, con responsabilidades bastante más importantes, anuncian solemnemente que llegó el momento del último asado en la ciudad. La ciencia todavía intenta explicar el fenómeno, pero los resultados recientes invitan a no discutir demasiado. Después de todo, nadie quiere ser el responsable de romper una tradición que viene funcionando.
Mientras en otros países las dirigencias publican comunicados repletos de estadísticas y frases medidas por consultores, en la AFA el clima se cocina literalmente a las brasas. Claudio «Chiqui» Tapia apareció rodeado de humo, parrillas rebosantes de carne y la melodía de «Por una cabeza» como banda sonora. Un escenario donde cuesta determinar si se está anunciando una semifinal del Mundial o la apertura del campeonato nacional de asadores patrióticos. Tal vez ambas cosas al mismo tiempo, porque en la Argentina el fútbol y el asado comparten un curioso privilegio: cualquier conversación termina inevitablemente girando alrededor de ellos.
La frase fue sencilla: el objetivo de permanecer 45 días en Kansas ya está cumplido y ahora «viene lo mejor». Lo dijo con esa tranquilidad que solo puede tener alguien convencido de que el humo de la parrilla también sirve como cortina protectora contra la mufa. En un país donde abundan los especialistas en interpretar señales del destino, el video fue recibido casi como un parte meteorológico del optimismo nacional. Si la carne chisporrotea bien, el universo parece alinearse unos cuantos centímetros más cerca del arco rival.
Mientras tanto, bastante lejos de las cámaras y de las brasas, el plantel hacía lo que verdaderamente define los Mundiales: entrenar, recuperar piernas y preparar otro examen de máxima exigencia. Messi y quienes acumularon más minutos pasaron por el gimnasio, el resto volvió al césped y Lionel Scaloni empezó a mover las piezas pensando en Inglaterra. Porque, aunque las cábalas tengan miles de fieles y los videos despierten sonrisas, la única receta que nunca pasa de moda sigue siendo la misma: correr, jugar y competir. El asado puede unir al grupo, la música puede alimentar la ilusión y las frases pueden recorrer las redes. Después, cuando el árbitro haga sonar el silbato, la única parrilla que importará será la del área rival.