La fiscal federal de Lomas de Zamora Cecilia Incardona solicitó el procesamiento con prisión preventiva de Ariel Vallejo, titular de Sur Finanzas y cercano al presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia. El planteo incluye acusaciones por lavado de dinero, asociación ilícita, evasión tributaria y apropiación indebida de recursos de la seguridad social.
El pedido quedó a consideración del juez federal Juan Tomás Rodríguez Ponte. Vallejo ya se encuentra detenido por orden del magistrado; la fiscalía busca que continúe privado de su libertad mientras avanza la investigación.
La estructura empresarial bajo investigación
Según Incardona, entre 2020 y 2025 Vallejo organizó un conjunto de sociedades que operaron como una caja común para dar apariencia legal a fondos de origen ilícito. La hipótesis fiscal incluye dinero de infracciones cambiarias, intermediación financiera no autorizada, evasión impositiva y previsional y, mediante terceros, juego ilegal.
La acusación sitúa el comienzo del circuito en Centro de Inversiones Concordia SRL, una agencia de cambio que Vallejo tomó junto con su madre, Graciela Beatriz Vallejo, y Silvia Torrado. Para la fiscal, las ganancias obtenidas mediante infracciones al régimen cambiario permitieron crear Sur Finanzas Group SA y adquirir su sede central.
Incardona sostiene que, después de que la agencia fuera sancionada y solicitara la baja como operadora de cambio, sus activos fueron transferidos a cuentas personales del financista y de su madre. Desde allí, siempre según la acusación, pasaron a otras agencias del grupo, plazos fijos y compras de bienes.
El planteo también alcanza a familiares y colaboradores, entre ellos el contador Gerardo Salvador Carrozza, María Fernanda y Bárbara Denise Sena Argis y Maite Sofía Lorenzo. Las seis sociedades señaladas son Sur Finanzas Group SA, Sur Finanzas PSP SA, Centro de Inversiones Concordia SRL, Cluster Palace Beach SA, Roma Inversiones SA y Gestiones San Miguel SA. La fiscalía solicitó procesamientos y embargos.
Los argumentos para pedir la prisión preventiva
Incardona fundamentó la medida en riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. Mencionó una orden de borrar información de la computadora del imputado en diciembre de 2025, incumplimientos de las condiciones fijadas para permanecer en libertad y una explicación sobre su domicilio que consideró falsa.
También señaló fondos cuyo destino considera desconocido: $1.009.990.000 que Vallejo declaró en efectivo al cierre de 2023, un depósito de $100.000.000 en una mutual que, según la fiscalía, no declaró, moneda extranjera adquirida entre noviembre y diciembre de 2025 y el dinero obtenido por la venta de una Ferrari.
El financista había quedado bajo investigación y amplió su declaración indagatoria en la causa Sur Finanzas. Ahora corresponde a Rodríguez Ponte decidir sobre las responsabilidades atribuidas y la prisión preventiva solicitada. El requerimiento fiscal no constituye una condena.
La fiscalía pidió procesar con prisión preventiva a Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas y cercano a Claudio Tapia. Cecilia Incardona le atribuye lavado de dinero, asociación ilícita, evasión y apropiación indebida de recursos de la seguridad social. El financista ya está detenido. El juez Juan Tomás Rodríguez Ponte debe resolver el planteo.
Seis empresas y, según la fiscalía, una sola caja. Cecilia Incardona pidió procesar con prisión preventiva a Ariel Vallejo, dueño de Sur Finanzas y cercano al presidente de la AFA, Claudio Tapia: detrás de las distintas razones sociales, la acusación describe un circuito para convertir fondos ilícitos en patrimonio de apariencia legal. Una arquitectura empresarial que, bajo esa hipótesis, tenía muchas puertas de entrada y una sola billetera.
La investigación ubica las maniobras entre 2020 y 2025 e incluye operaciones cambiarias, intermediación financiera no autorizada, evasión impositiva y previsional y fondos del juego ilegal canalizados por terceros. La fiscalía sostiene que la agencia Centro de Inversiones Concordia fue el punto de partida para fundar Sur Finanzas y comprar su sede central. El organigrama que describe la acusación se parece menos a un árbol empresarial que a un plano de cañerías.
Cuando aquella agencia recibió una sanción y solicitó su baja como operadora de cambio, Incardona afirma que sus activos pasaron a cuentas personales y desde allí a otras sociedades, plazos fijos y bienes. Cambiaba el recipiente, sostiene la fiscalía, mientras el dinero seguía circulando. Una mudanza financiera en la que cada caja llevaba un nombre distinto, pero el recorrido terminaba dentro del mismo grupo.
Para fundamentar el riesgo de fuga, la fiscal enumeró dinero cuyo destino considera desconocido: $1.009.990.000 declarados en efectivo al cierre de 2023, un depósito de $100.000.000 en una mutual, moneda extranjera y lo obtenido por vender una Ferrari. También señaló incumplimientos de las condiciones de libertad y una explicación falsa sobre el domicilio. Según ese planteo, el problema ya no es solamente seguir el dinero: también es conseguir una dirección confiable.
Ahora debe resolver Rodríguez Ponte: el procesamiento y la prisión preventiva son pedidos de la fiscalía, todavía pendientes de decisión. La cercanía con Tapia aporta contexto, pero la discusión judicial pasa por operaciones, responsabilidades y riesgos procesales. En este expediente, el movimiento decisivo se juega en las cuentas.
