Al mediodía de este jueves 5 de noviembre, el indicador operaba en 915 unidades, lo que representa una suba de 7,4% en comparación con el cierre de la rueda previa, de acuerdo con las mediciones que elabora la banca de inversión J.P. Morgan. El registro corresponde a la operatoria intradiaria y la cifra continúa en movimiento mientras se desarrollan las transacciones en los mercados.
El incremento del índice coincidió con una marcada caída de los bonos de la deuda argentina emitidos en dólares. Las cotizaciones de estos activos retroceden entre 3% y 4% tanto en el mercado local como en las pantallas de Wall Street, con el bono Global 2046 ubicado entre los instrumentos que muestran las bajas más pronunciadas de la jornada. En sintonía con ese retroceso, las acciones argentinas que operan en la Bolsa de Nueva York también registran caídas generalizadas.
El impacto de las elecciones en Estados Unidos
La tendencia negativa en las cotizaciones se produce dos días después de los comicios de medio término celebrados en Estados Unidos. En esa votación, el Partido Demócrata obtuvo la victoria y pasó a controlar las dos cámaras del Congreso estadounidense.
En el circuito financiero, los analistas y operadores interpretan este desenlace electoral como un revés político para el presidente Donald Trump, factor que incrementó la aversión al riesgo e impulsó la venta de activos vinculados a la economía argentina.
Qué datos se esperan en la jornada
Frente a la evolución de las cotizaciones en el transcurso de la rueda, no se registraron pronunciamientos oficiales por parte del Ministerio de Economía ni del Banco Central.
Para el resto de la jornada, el foco de los operadores del mercado está puesto en la difusión del Relevamiento de Expectativas de Mercado correspondiente a octubre. El informe que elabora el Banco Central aportará las estimaciones de los consultores sobre las principales variables económicas, mientras se aguardan los valores de cierre definitivos de la plaza financiera.
El riesgo país operaba en 915 puntos al mediodía de este jueves 5 de noviembre, con una suba de 7,4%, según el índice de J.P. Morgan. El indicador quebró la barrera de los 900 puntos por primera vez en más de un año. Los bonos en dólares caen entre 3% y 4% y retroceden las acciones argentinas en Wall Street. El resultado electoral en Estados Unidos dejó al Partido Demócrata con ambas cámaras del Congreso, lo que el mercado lee como un revés para Donald Trump.
La alegría duró exactamente lo que tarda un parpadeo en Wall Street: este jueves 5 de noviembre al mediodía, el riesgo país decidió que la gravedad no aplica para las desgracias argentinas, pegó un salto descomunal del 7,4% intradiario y rompió la barrera psicológica de los 900 puntos para clavarse en 915 unidades, una marca que no visitaba desde hacía más de un año. Mientras los monitores de J.P. Morgan titilaban en un rojo digno del apocalipsis financiero, los bonos soberanos emitidos en dólares y las acciones locales en Nueva York se arrojaban en caída libre entre un 3% y un 4%, con el legendario Global 2046 encabezando el certamen de clavados ornamentales ante la mirada atónita de operadores que contemplan cómo sus carteras de inversión se evaporan en tiempo real.
El terremoto financiero encontró su mecha a miles de kilómetros de distancia: apenas cuarenta y ocho horas después de las elecciones de medio término en Estados Unidos, donde el Partido Demócrata se quedó con el control absoluto de ambas cámaras del Congreso, los mercados leyeron el durísimo revés político para Donald Trump e inauguraron un festival de pánico internacional. Como marca la tradición universal de que si Washington estornuda a los activos argentinos les da pulmonía bilateral, los inversores globales resolvieron que desprenderse a los gritos de cualquier papel vinculado a este rincón del planeta era la decisión más sensata de la galaxia.
En el plano doméstico reina un silencio zen absoluto: ni el Ministerio de Economía ni el Banco Central emitieron sonido alguno mientras las pizarras ardían, dejando a los especialistas aferrados a una dosis letal de cafeína a la espera del Relevamiento de Expectativas de Mercado de octubre. Los consultores aguardan que el informe del Banco Central traiga algo de luz sobre las variables económicas y los números definitivos del cierre, en una jornada donde la única certeza tangible es que la capacidad nacional para batir récords de vértigo cotiza, invariablemente, en alza.
