El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de la crisis por la intervención de Ueno Bank y del pedido de juicio político en su contra.
Lo anunció en un video publicado en su cuenta de X, mientras la Cámara de Diputados empezaba a debatir la acusación. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas», dijo Peña.
En el mismo mensaje pidió disculpas: «Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que han depositado en mí». También dijo que su prioridad era «la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero».
Qué pasa ahora en Paraguay
La renuncia tiene que pasar por el Congreso, que debe aceptarla o rechazarla. Si la acepta, el vicepresidente Pedro Alliana asumirá la presidencia por sucesión constitucional.
Alliana completaría el mandato que Peña empezó en agosto de 2023 y que termina en 2028, el año de las próximas elecciones presidenciales.
Por qué cayó Ueno Bank
La crisis estalló el martes 3 de noviembre, cuando el Banco Central del Paraguay intervino Ueno Bank, una entidad digital. El organismo informó que el índice de solvencia del banco había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido.
La medida suspendió las operaciones y congeló los retiros, las transferencias y los depósitos de casi 3 millones de clientes, en un país de algo más de 6 millones de habitantes. Hubo largas filas frente a las sucursales y protestas en Asunción.
Ueno administraba unos 850 millones de dólares de fondos públicos, entre ellos recursos del Instituto de Previsión Social, el organismo que paga las jubilaciones de la mayoría de los trabajadores paraguayos. El miércoles, Peña había promulgado una ley de emergencia para devolver los depósitos a los ahorristas.
El juicio político y la salida de Cartes
El pedido de juicio político lo presentaron 35 legisladores de la oposición y disidentes del oficialismo, con base en el artículo 225 de la Constitución. Acusaban a Peña de mal desempeño de sus funciones y cuestionaban sus vínculos previos con el grupo controlador de Ueno.
El golpe decisivo llegó de su propio partido. Horacio Cartes, expresidente y titular del Partido Colorado, que había impulsado la candidatura de Peña en 2023, anunció que su bancada acompañaría el juicio político.
«No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados», escribió Cartes en X. Horas después, Peña publicó el video con su renuncia.
La vez anterior
Cuyo News había contado el martes qué pasó con Ueno Bank y cómo afectaba a los ahorristas, el día en que el banco dejó de operar.
Santiago Peña renunció este jueves 5 de noviembre a la presidencia de Paraguay, en medio de la crisis por la intervención de Ueno Bank. Lo anunció en un video publicado en X. El Congreso, que había empezado a tratar un juicio político en su contra, debe aceptar o rechazar la renuncia. Si la acepta, asumiría el vicepresidente Pedro Alliana hasta completar el mandato, que termina en 2028.
Santiago Peña llegó a la presidencia de Paraguay con el padrinazgo de Horacio Cartes y se fue con la patada de Horacio Cartes. Circularidad perfecta, como el reclamo a la empresa de cable.
Todo empezó el martes, cuando el Banco Central intervino Ueno Bank, un banco digital con casi tres millones de clientes en un país de poco más de seis millones de habitantes. Es decir: cerró el banco de la mitad de Paraguay. Los paraguayos descubrieron en una noche lo que los argentinos aprendimos en 2001: que la palabra «corralito» no tiene nada que ver con caballos.
Ueno, además, guardaba unos 850 millones de dólares de plata pública, incluidos fondos del instituto que paga las jubilaciones. Y Peña tenía vínculos previos con el grupo dueño del banco. Si eso no es conflicto de intereses, es por lo menos un asado con mucha gente conocida.
El miércoles, 35 legisladores firmaron el pedido de juicio político. El jueves, Cartes dijo que su partido lo acompañaba y que no iban a estar «del lado del latrocinio». Horas después, Peña grabó el video: «Ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay». Tampoco ningún banco, se ve.
Ahora el Congreso decide si acepta la renuncia. Si dice que sí, asume el vice, Pedro Alliana, hasta 2028. Los ahorristas, mientras tanto, siguen en la fila, que en Paraguay ya es la institución más estable.
