La apertura del camino de acceso al proyecto Los Azules ya comenzó, aunque las condiciones excepcionales de nieve en la cordillera sanjuanina obligaron a modificar el cronograma habitual. La acumulación registrada durante el invierno, con sectores donde el espesor alcanzó aproximadamente los seis metros, ralentizó las tareas y llevó a estimar que el campamento Embarrado podrá ser alcanzado recién entre fines de enero y principios de febrero.

En temporadas normales, el ingreso hasta el proyecto suele concretarse durante noviembre. Este año, sin embargo, la magnitud de las nevadas obligó a reforzar los controles y reducir el ritmo de avance para priorizar las condiciones de seguridad.

“Estamos haciendo los trabajos de apertura del camino de acceso al proyecto Los Azules. Esta es una tarea que hacemos normalmente todos los años en esta temporada, pero en esta oportunidad tenemos una particularidad: por la excepcional cantidad de nieve que ha caído y la acumulación que ha habido, teníamos algunos sectores con altura de nieve de 6 metros aproximadamente”, explicó.

Durante una recorrida con periodistas por la huella minera, las máquinas y el personal habían conseguido avanzar hasta aproximadamente el kilómetro 22.

“Estamos haciendo los trabajos con un poquito más de tiempo, no tan rápido”, indicó.

La nieve obliga a reforzar los controles

Luego de un reconocimiento aéreo realizado la semana pasada, la empresa reorganizó el cronograma para continuar con los trabajos. La tarea no consiste solamente en retirar la nieve acumulada sobre la huella, sino también en monitorear permanentemente las condiciones de los distintos frentes antes de autorizar el avance.

“Los trabajos demandan más tiempo porque ustedes verán que las condiciones no solamente es hacer apertura de camino, sino también hacer reconocimiento de los frentes de nieve permanentemente”, detalló.

La empresa trabaja esta temporada con maquinaria perteneciente a una firma de la comunidad de Calingasta y reforzó la dotación habitual frente a las mayores exigencias generadas por las condiciones cordilleranas.

“La empresa que está trabajando en este momento es una empresa de la comunidad y que obviamente estamos reforzando la dotación normal que tenemos por la necesidad de apertura”, explicó.

Cómo será el camino definitivo hacia Los Azules

Además de las tareas sobre la actual huella minera, Los Azules avanza en el diseño del camino definitivo que utilizaría el proyecto durante una futura etapa de producción. El acceso estará dividido en tres secciones.

La primera comenzará en la Ruta 12 y funcionará como un bypass hasta alcanzar el sector conocido como La Alumbrera, actual kilómetro cero del trazado.

La segunda sección se extenderá desde La Alumbrera y atravesará diferentes sectores próximos al camino actual, aunque sin coincidir completamente con la huella existente.

La tercera comenzará en el kilómetro 45, en la zona denominada cuesta del Totora, y continuará desde allí hasta el proyecto.

Paralelamente a la apertura de la huella, la empresa trabaja sobre la ingeniería necesaria para avanzar posteriormente con las contrataciones.

“O sea, estamos abocados a lo que es apertura de camino y también estamos abocados en terminar la ingeniería de una de las secciones que tuvimos que hacer una mejora para encarar el proceso de licitación para uno de los tramos del camino”, explicó.

Preparan la primera licitación

El primer tramo que avanzará hacia un proceso licitatorio será la sección dos, comprendida entre La Alumbrera y el kilómetro 45.

“Estamos en este momento preparando la licitación del tramo de la sección número dos, que es desde La Alumbrera hasta el kilómetro 45”, confirmó Oriolani, aunque sin precisar todavía cuándo se realizará la convocatoria.

El camino definitivo tendrá características diferentes de la huella utilizada actualmente durante la etapa de exploración. Entre otras condiciones, requerirá una calzada de aproximadamente diez metros de ancho para permitir una circulación adecuada de vehículos y cargas.

“Para lo que va a ser el desarrollo del proyecto, necesitamos un camino que sea lo suficientemente ancho, aproximadamente 10 metros de calzada”, señaló.

Además de ampliar sus dimensiones, el diseño buscará garantizar condiciones de circulación seguras y confortables para el traslado tanto de personas como de cargas vinculadas con el proyecto.

Según el último reconocimiento aéreo, la empresa calcula que podrá completar la apertura del acceso hasta Los Azules hacia fines de enero o comienzos de febrero, varios meses después de lo habitual.

“Nosotros en una temporada normal en noviembre ya estaríamos llegando a Los Azules”, explicó.

Actualmente, las tareas se desarrollan aproximadamente en el kilómetro 22 desde La Alumbrera. Desde ese punto todavía resta avanzar por el trazado cordillerano hasta alcanzar el campamento de Los Azules, en una temporada condicionada por una acumulación de nieve que, según lo informado, no se registraba con semejante magnitud desde hacía aproximadamente cuatro décadas.