Un policía que se encontraba prestando funciones en la Comisaría 17ª de Chimbas, en San Juan, fue detenido luego de que una investigación determinara que habría robado la tarjeta de crédito de un compañero de la fuerza y la habría utilizado para realizar una compra.
El procedimiento se desencadenó durante la jornada de ayer, después de que el efectivo damnificado detectara un movimiento sospechoso en su cuenta bancaria. Al revisar los consumos, observó una operación que aseguró no haber realizado.
Ante esa situación, decidió ponerse en contacto con el propietario del comercio donde se había efectuado la compra. La respuesta del comerciante permitió reducir rápidamente el margen de búsqueda: el cliente que había utilizado la tarjeta se había presentado vestido con uniforme policial.
Las cámaras revelaron quién había realizado la compra
El damnificado solicitó entonces revisar las cámaras de seguridad del local. Las imágenes permitieron identificar al presunto responsable y revelaron que se trataba de un compañero suyo de la Comisaría 17ª de Chimbas.
A partir de ese elemento, la Brigada de la UFI Delitos Especiales desplegó una investigación para reunir pruebas sobre la maniobra. Fuentes del Ministerio Público Fiscal confirmaron que el registro fílmico fue considerado una prueba «clave» y contundente para la causa, debido a que muestra el momento en el que se habría concretado la operación investigada.
Con esos elementos, el fiscal Nicolás Schiattino y la ayudante fiscal Roxana Fernández solicitaron una orden de detención contra el efectivo. El pedido fue avalado por la jueza de turno.
Lo detuvieron mientras cumplía funciones
La detención se concretó durante la tarde del martes, mientras el acusado se encontraba trabajando en la propia Comisaría 17ª.
Una vez efectuada la medida, el policía fue despojado de su arma reglamentaria y aprehendido. Posteriormente, fue trasladado a la Comisaría 28ª, donde permanece detenido.
Según fuentes judiciales, la audiencia de formalización y control de detención se desarrollará en las próximas horas, con un plazo máximo previsto hasta este viernes.
En esa instancia, el acusado deberá comparecer ante la Justicia para responder por el delito que se le atribuye, mientras continúa la investigación sobre la presunta utilización fraudulenta de la tarjeta de crédito de su compañero.
Un policía que prestaba funciones en la Comisaría 17ª de Chimbas fue detenido acusado de haber robado la tarjeta de crédito de un compañero y utilizarla para realizar una compra. La maniobra quedó registrada por cámaras de seguridad de un comercio y la Justicia ordenó su detención mientras se encontraba trabajando en la seccional.
Hay investigaciones que requieren semanas de seguimientos, análisis financieros y una paciencia casi monástica. Y después están aquellas en las que el principal sospechoso decide ir de compras vestido con el uniforme de la institución a la que pertenece. Eso fue lo que ocurrió en Chimbas, donde un policía terminó detenido después de que un compañero descubriera un consumo que no había realizado con su tarjeta de crédito.
La primera pista llegó desde el comercio donde se había concretado la operación. El propietario aportó un dato que redujo considerablemente el universo de sospechosos: el comprador había aparecido vestido de policía. Hasta ahí, todavía quedaba margen para una investigación. El verdadero problema para el acusado llegó cuando revisaron las cámaras de seguridad y el misterio adoptó una identidad demasiado conocida: era un compañero de la Comisaría 17ª.
La filmación terminó convertida en una prueba «clave» para la causa. Dicho de otro modo, el presunto autor de la maniobra habría dejado algo parecido a un tutorial audiovisual de cómo complicarse judicialmente en pocos minutos. El registro permitió avanzar con rapidez y la Justicia ordenó detenerlo en el mismo lugar donde prestaba funciones.
Durante la tarde del martes, el efectivo fue desarmado y aprehendido mientras cumplía tareas en la dependencia policial. El episodio dejó una escena difícil de mejorar desde la ironía: un uniformado terminó detenido dentro de su propia comisaría por una compra que, según la investigación, habría realizado con la tarjeta de otro policía. La burocracia estatal, por una vez, ni siquiera tuvo que salir demasiado lejos para encontrar al sospechoso.