El peronismo llegará dividido a las elecciones de representantes de los abogados ante el Consejo de la Magistratura, pese al acuerdo alcanzado entre Juan Manuel Olmos y La Cámpora para presentar una lista conjunta.
En esa nómina, vinculada a Olmos y Cristina Kirchner, Itati Demarchi ocupará el primer lugar y Jorge Rizzo el segundo. Como primera candidata suplente aparece Adriana Coliqueo, dirigente relacionada con el intendente de Lanús, Julián Álvarez.
La negociación entre Olmos, La Cámpora y Diego Molea no consiguió desembocar en una lista unificada. Molea terminó conformando una propuesta propia junto con sectores del peronismo federal, dirigentes vinculados a Martín Llaryora y una parte del Frente Renovador de Sergio Massa.
La candidatura de Demarchi y la interna peronista
Olmos había comprometido su respaldo a «Taty» Demarchi, mientras que el espacio liderado por Máximo Kirchner impulsaba inicialmente al ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena.
Sobre el desenlace de esa candidatura, un abogado fundador de la antigua AJUS comentó: «Mena cayó en la desgracia de la operación típica del kirchnerismo, que cuando te nombra… te hace sonar y te quedás sin nada».
Demarchi es una abogada cordobesa, presidenta del Colegio de Abogados de Villa María y referente de la agrupación Abogacía Transformadora. Su candidatura cuenta con el impulso de Diego Segovia, dirigente con vínculos históricos con Mariano Recalde que posteriormente desarrolló su propia estructura dentro de los colegios profesionales del interior.
De acuerdo con el armado que impulsa su postulación, Demarchi tendría inicialmente el respaldo de unos 30 colegios de abogados de distintas provincias.
El apoyo de Olmos a Demarchi generó sorpresa entre otros sectores del peronismo que esperaban un entendimiento con Molea. Ambos sectores coincidían en la intención de reducir el peso exclusivamente kirchnerista de la lista, aunque esa estrategia no alcanzó para conformar un frente común.
En distintos distritos, la candidatura de Demarchi también es promocionada por su vínculo con sectores laboralistas asociados a Héctor Recalde, histórico abogado de la CGT y exlegislador.
La posibilidad de utilizar una candidatura con mayor perfil federal como punto de encuentro con Molea finalmente no prosperó.
El antecedente de 2022 y la pelea por las bancas
Cuatro años atrás, Molea había optado por competir con una lista separada bajo el argumento de que el sistema D’Hondt podía favorecer una estrategia con boletas diferentes.
Un abogado que siguió aquellas negociaciones explicó: «En realidad, dijeron al principio que no querían quedar pegados al kirchnerismo pero, después, vieron que en nuestra lista iba Héctor Recalde, que era un intachable para los abogados, y cambiaron el argumento».
Para el estamento de los abogados, el Consejo de la Magistratura establece que las listas deben incluir un candidato por la Ciudad de Buenos Aires y otro por las provincias.
En 2022 fueron electos Miguel Piedecasas y Jimena De la Torre por la boleta vinculada a Mauricio Macri y Daniel Angelici; Héctor Recalde por el peronismo; y María Fernanda Vázquez por el espacio de Molea.
Actualmente, César Grau ocupa el lugar que correspondía a Recalde, fallecido en diciembre de 2024, mientras que Alberto Maques sucedió a Piedecasas.
Angelici y los libertarios también presentaron candidatos
Daniel Angelici busca conservar representación dentro del Consejo y promueve la candidatura de Alberto Biglieri, exconsejero de la Magistratura porteña y actualmente interventor de la UOM.
Biglieri cuenta con matrícula en la Ciudad de Buenos Aires y también en el interior del país. Además, participó de la apertura del año judicial en Córdoba en medio de las negociaciones para reunir apoyos a su candidatura.
Angelici también debe contemplar los espacios que participaron históricamente de sus armados, entre ellos sectores del PRO y dirigentes radicales vinculados a figuras como Ernesto Sanz o Maximiliano Abad.
Jimena De la Torre, que había integrado el esquema anterior, no puede buscar la reelección debido a las disposiciones vigentes luego del fallo de inconstitucionalidad de la Corte Suprema sobre la ley que modificaba la composición del Consejo de la Magistratura.
En ese contexto, Angelici encontró mayores posibilidades para impulsar a Biglieri, aunque todavía continuaban las discusiones para definir quién ocuparía el segundo lugar de su lista.
Los libertarios, por su parte, también presentaron candidatos. Luis Palomino encabeza la boleta y Valeria Fredes ocupa el segundo lugar. Palomino es oriundo de Vicente López y está vinculado al diputado Sebastián Pareja, mientras que Fredes trabaja en el INTI y fue impulsada por Martín Menem.
La elección se realizará el 20 de octubre y determinará quiénes representarán al estamento de los abogados dentro del Consejo de la Magistratura de la Nación.
El peronismo llegará dividido a las elecciones del 20 de octubre para elegir representantes de los abogados en el Consejo de la Magistratura. Juan Manuel Olmos y La Cámpora acordaron una lista encabezada por Itati Demarchi y Jorge Rizzo, mientras que Diego Molea conformó otra boleta junto a sectores del peronismo federal y del Frente Renovador.
El peronismo logró una de esas hazañas políticas que requieren años de entrenamiento: acordar una lista y terminar dividido de todas maneras. Juan Manuel Olmos y La Cámpora consiguieron cerrar una nómina común para competir por los representantes de los abogados ante el Consejo de la Magistratura, pero la unidad duró exactamente lo suficiente como para que Diego Molea armara otra boleta con sectores vinculados a Martín Llaryora, dirigentes del peronismo federal y una parte del Frente Renovador.
La lista de Olmos y Cristina Kirchner quedó encabezada por Itati Demarchi, seguida por Jorge Rizzo, mientras Adriana Coliqueo ocupa el primer lugar entre los suplentes. La negociación atravesó pases de factura, conversaciones que no terminaron de prosperar y una candidatura, la de Juan Martín Mena, que pasó de sonar con fuerza a quedar fuera del armado. Una secuencia bastante habitual en la política argentina: cuanto más se habla de unidad, mayor es la probabilidad de que aparezca una segunda lista antes de imprimir las boletas.
Demarchi llega con apoyo territorial desde Córdoba y con el respaldo inicial de unos 30 colegios profesionales. Su candidatura busca combinar presencia federal con una identidad capaz de ampliar el espacio más allá del kirchnerismo. Molea, sin embargo, eligió otro camino y terminó construyendo su propia propuesta electoral. Así, la estrategia de dividir para sumar volvió a escena, esa sofisticada teoría electoral argentina según la cual dos listas pueden representar mejor una unidad que una sola, siempre que los números de D’Hondt estén de buen humor.
Del otro lado también hay movimiento. Daniel Angelici promueve a Alberto Biglieri, mientras los libertarios presentaron una fórmula encabezada por Luis Palomino y Valeria Fredes. Todo quedará definido el 20 de octubre, cuando los abogados deberán elegir representantes para un organismo dedicado, entre otras cosas, a seleccionar y controlar magistrados. Antes de evaluar jueces, sin embargo, las distintas fuerzas deberán superar una prueba acaso más compleja: conseguir que sus propias internas no necesiten un Consejo de la Magistratura propio.