El fin de La Niña: El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un cambio de fase para 2026

Redacción Cuyo News
7 min

Los indicadores climáticos globales comienzan a mostrar un cambio de escenario significativo para la región. De acuerdo a los reportes más recientes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y de centros internacionales de referencia, las actuales condiciones de La Niña en el Océano Pacífico ecuatorial se están debilitando, lo que abre la puerta a una transición hacia una fase neutral y, posteriormente, a la posible llegada del fenómeno de El Niño.

Los modelos de pronóstico computacional coinciden en que, a partir de febrero de 2026, el sistema climático global ingresaría en una etapa de neutralidad, dejando atrás el enfriamiento característico de La Niña. Este proceso sería clave para entender la evolución de las lluvias, la humedad y las temperaturas durante el próximo año.

El impacto de una Niña tardía y el récord en el agro

Pese a las sequías históricas registradas en ciclos anteriores, las lluvias de la última primavera fueron regulares y oportunas en amplias zonas productivas del país. Este aporte hídrico resultó fundamental para que la campaña de trigo alcanzara niveles récord, con rindes promedio cercanos a los 40 quintales por hectárea (qq/ha).

Sin embargo, en las últimas semanas se detectó una marcada disminución de las precipitaciones. Regiones como Chaco, Santiago del Estero, sectores de Córdoba y el litoral argentino ya presentan signos de falta de agua o sequía leve. Los especialistas advierten que esta situación podría intensificarse hacia febrero, ya que los pronósticos anticipan lluvias por debajo del promedio histórico, especialmente en el litoral, lo que genera preocupación en el sector agropecuario y en la gestión de los recursos hídricos.

Proyecciones y el regreso de El Niño

Las proyecciones más recientes, en particular las del Centro Europeo de Pronósticos a Mediano Plazo (ECMWF), confirman lo anticipado por la NOAA: La Niña sería un evento corto, lo que refuerza la posibilidad de un cambio de fase durante 2026. Mirando más adelante, los modelos sugieren la potencial —aunque todavía incierta— aparición de un evento El Niño en los próximos meses del 2026.

Según el meteorólogo Ben Noll, de concretarse, este fenómeno podría provocar:

  • Temperaturas globales más elevadas a lo largo de 2026.
  • Un aumento significativo de la humedad en la atmósfera.

Además, El Niño podría generar efectos colaterales sobre otros patrones atmosféricos, modificando la dinámica de lluvias y temperaturas en distintas regiones del planeta, incluida la Argentina. La comunidad científica y los sectores productivos permanecen atentos a la actualización de estos modelos para ajustar las estrategias de cara al segundo semestre del año.

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