La regulación de la inteligencia artificial (IA) volvió a ocupar el centro del debate internacional luego de que el primer ministro chino, Li Qiang, advirtiera que el mundo podría «perder el control» sobre esta tecnología si los gobiernos no avanzan con rapidez en la creación de marcos regulatorios adecuados.

El mensaje fue pronunciado durante la apertura de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial, conocida como el «Davos de Verano», que se desarrolla en la ciudad de Dalian y reúne a más de 1.700 representantes de gobiernos, empresas y organismos de más de 90 países.

Una advertencia sobre los riesgos de la IA

Durante su intervención, Li Qiang destacó el enorme potencial de la inteligencia artificial para impulsar la innovación y mejorar la productividad, aunque advirtió que el avance acelerado de estas herramientas también plantea desafíos de gran magnitud.

«La velocidad del progreso tecnológico no tiene precedentes. La inteligencia artificial ha impulsado notablemente la eficiencia de la innovación. Sin embargo, no podemos ignorar los riesgos cada vez más evidentes de perder el control de la tecnología y de cometer faltas éticas. Si la gobernanza en esta área no logra seguir el ritmo, podría haber graves consecuencias«, afirmó el primer ministro.

China sostuvo que participará de manera «responsable y constructiva» en el desarrollo de mecanismos internacionales de gobernanza que permitan reducir los riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial sin frenar su desarrollo tecnológico.

Los principales desafíos que preocupan a gobiernos y expertos

La inteligencia artificial fue uno de los ejes centrales del encuentro debido a las transformaciones que ya comienza a generar en distintos sectores de la economía y la sociedad.

Entre las principales preocupaciones planteadas durante el foro aparecen el posible impacto sobre el empleo, ya que hasta un 40% de los puestos de trabajo a nivel mundial podrían verse afectados por procesos de automatización.

También se mencionaron los riesgos para la seguridad internacional, incluyendo el uso de sistemas de IA en conflictos armados, ataques cibernéticos y el desarrollo de nuevas tecnologías militares o biológicas con un alto grado de autonomía.

Otro de los temas abordados fue la creciente competencia geopolítica entre las principales potencias tecnológicas, que podría ampliar las desigualdades si el desarrollo de la inteligencia artificial queda concentrado en un número reducido de países o grandes empresas.

China impulsa el concepto de «China Opportunity 2.0»

Además del debate sobre la regulación de la IA, Li Qiang aprovechó su participación para rechazar la idea de un supuesto «China Shock 2.0», expresión utilizada en algunos ámbitos occidentales para describir el impacto de la expansión industrial y tecnológica del país asiático.

En contraposición, presentó el concepto de «China Opportunity 2.0», con el que sostuvo que el crecimiento tecnológico chino representa una oportunidad de cooperación y desarrollo para la economía global.

El Foro Económico Mundial de Dalian continuará hasta el 25 de junio bajo el lema «Innovating at Scale», en un contexto marcado por la acelerada evolución de la inteligencia artificial y el creciente consenso internacional sobre la necesidad de establecer reglas comunes para su desarrollo.

Mientras distintos gobiernos debaten modelos regulatorios con distintos niveles de intervención, la advertencia realizada por China refleja una preocupación compartida por numerosos especialistas: que la velocidad del avance tecnológico supere la capacidad de las instituciones para garantizar un desarrollo seguro, ético y equilibrado.