El Tribunal Oral Federal 4 condenó a Julio De Vido a cinco años de prisión e inhabilitación especial perpetua por el caso Skanska, uno de los primeros escándalos de corrupción vinculados a la obra pública durante los gobiernos kirchneristas. Los jueces lo encontraron culpable del delito de cohecho pasivo en concurso ideal con administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en carácter de coautor.
Con este fallo, el exministro de Planificación Federal acumula cinco condenas por hechos de corrupción, que se suman a las penas recibidas por la compra de los Trenes Chatarra, los sobreprecios en la importación de Gas Natural Licuado (GNL), la causa Odebrecht y la Tragedia de Once, por la que actualmente cumple arresto domiciliario.
José López también fue condenado
El exsecretario de Obras Públicas José López recibió la misma pena que De Vido: cinco años de prisión e inhabilitación especial perpetua, al ser considerado coautor de los delitos de cohecho pasivo y administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
Además, el tribunal condenó al exgerente de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa, a cinco años de prisión por los mismos delitos.
En tanto, los directivos y gerentes de la empresa Skanska, Mario Piantoni, Gustavo Vago y Javier Azcárate, fueron sentenciados a cuatro años de prisión por cohecho activo y administración fraudulenta como partícipes necesarios.
También fueron condenados Héctor Osvaldo Obregón, Juan Carlos Bos, Alejandro Juan Gerlero, Roberto Antonio Zareba, Alfredo Greco y Adrián López, quienes recibieron tres años de prisión con reglas de conducta por su participación en la maniobra.
El decomiso y el fallo del tribunal
El TOF 4 ordenó además el decomiso de $34.594.947,34 correspondientes al producto del delito de administración fraudulenta y de $14.017.588,69 vinculados al delito de cohecho, montos que deberán actualizarse al momento de la ejecución.
Durante el juicio, los fiscales Abel Córdoba y Joaquín Gaset sostuvieron que De Vido, López y Ulloa actuaron de manera coordinada para direccionar licitaciones en favor de Skanska mediante concursos privados sin justificación, permitiendo así la maniobra fraudulenta.
El juicio oral se desarrolló a lo largo de 47 audiencias desde abril de 2024, con la declaración de 78 testigos. El tribunal estuvo integrado por Néstor Costabel, Jorge Gorini y María Gabriela López Iñiguez. El fallo fue aprobado por mayoría, mientras que la jueza López Iñiguez votó en disidencia respecto de la calificación legal y el monto de la pena.
El origen del caso Skanska
La investigación comenzó en 2006 y buscó determinar si existió un esquema de pago de sobornos para direccionar la adjudicación de las obras de ampliación de los gasoductos Transportadora Gas del Norte (TGN) y Transportadora Gas del Sur (TGS) en favor de la empresa Skanska.
La causa fue instruida por el juez Ariel Lijo con la intervención del fiscal Carlos Stornelli. A partir de ese expediente también surgió otra investigación de relevancia: el caso Odebrecht, que analizó contratos vinculados con las mismas obras de infraestructura.
El Tribunal Oral Federal 4 condenó a Julio De Vido a cinco años de prisión e inhabilitación perpetua por el caso Skanska, vinculado a la adjudicación de obras para la ampliación de gasoductos. También recibió la misma pena el exsecretario de Obras Públicas José López. El fallo suma una nueva condena al exministro por hechos de corrupción durante los gobiernos kirchneristas.
Veinte años después de que estallara el caso Skanska, llegó otra condena. La Justicia tardó tanto que la causa pasó por más gobiernos que algunos autos por dueños, pero finalmente el Tribunal Oral Federal 4 dictó sentencia contra Julio De Vido y otros exfuncionarios.
El expediente fue uno de los primeros grandes escándalos de corrupción vinculados a la obra pública durante el kirchnerismo. Empezó cuando todavía los teléfonos tenían teclado físico y terminó en una época donde las audiencias se siguen por streaming. Hay series que duraron menos y tuvieron más temporadas.
Para De Vido, la pena de cinco años de prisión se suma a otras condenas por corrupción. El historial judicial ya parece una biblioteca: Trenes Chatarra, GNL, Odebrecht, Once y ahora Skanska. Cada fallo agrega un tomo más a una colección que hace tiempo dejó de tener espacio en el estante.
El tribunal también condenó a José López y a otros exfuncionarios y empresarios, al considerar acreditadas maniobras de cohecho y administración fraudulenta vinculadas con las obras de ampliación de gasoductos. La sentencia todavía deberá publicarse con sus fundamentos, pero el veredicto ya dejó una nueva marca en uno de los expedientes más emblemáticos de la corrupción argentina.
En Argentina hay causas que parecen eternas. Lo extraordinario ya no es que lleguen a juicio. Lo extraordinario es que, alguna vez, lleguen al final.