El ministro de Economía, Luis Caputo, consiguió USD 470 millones a una Tasa Nominal Anual (TNA) de 7,99% en la primera colocación del nuevo Bonar 2029 (AO29). La licitación tenía un límite potencial de USD 2.000 millones, aunque el Gobierno optó por adjudicar un monto menor para mantener un costo de financiamiento inferior al 8% y reforzar su estrategia de obtener recursos en el mercado local.
Según informó la Secretaría de Finanzas, durante la licitación se recibieron ofertas por USD 985 millones, de las cuales finalmente se adjudicaron USD 470 millones. La decisión implicó resignar parte de la demanda disponible con el objetivo de preservar una tasa considerada conveniente frente a una eventual emisión de deuda en los mercados internacionales.
El organismo también confirmó que este jueves, hasta las 13 horas, se realizará una segunda rueda al mismo precio de corte por un monto adicional de USD 150 millones. Si esa instancia se completa, el Tesoro obtendrá esta semana un total de USD 620 millones, fondos que serán depositados en la cuenta del Tesoro en el Banco Central.
Un bono clave para el programa financiero
El debut del AO29 representó una prueba relevante para la estrategia oficial de financiamiento. A diferencia de las emisiones anteriores del Bonar 2027 (AO27) y Bonar 2028 (AO28), en esta primera colocación no se fijó un límite inicial de adjudicación, con la intención de aprovechar la liquidez generada por el reciente pago de vencimientos por USD 4.200 millones.
Durante la presentación del programa financiero, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó: «La única diferencia con el Bonar 2027 y el Bonar 2028, si bien tiene el monto máximo de USD 2.000 millones, es que en la primera licitación no le vamos a poner ese monto máximo que tenían los otros bonos. Eso para aprovechar el pago del vencimiento y, obviamente, ahí podemos tener más demanda eventualmente producto de que se hizo el pago del bono».
En la misma línea, Caputo sostuvo que la decisión respondió al comportamiento habitual de los inversores tras el cobro de cupones. «Esto es porque mucha gente, una vez que cobra el cupón, trata de reinvertirlo, como estamos pagando USD 4.200 millones en esta colocación, decimos: ‘No le ponemos un límite de USD 150 millones’ porque tal vez haya más gente que quiere reinvertirlo y por ahí es una colocación un poco mayor», señaló.
El objetivo oficial es captar parte de esa liquidez y fortalecer el programa financiero previsto para 2026. Hasta el momento, el Gobierno acumula alrededor de USD 4.000 millones obtenidos mediante los AO27 y AO28, cifra a la que ahora se suma la colocación inicial del AO29.
La mirada del mercado
Antes de conocerse el resultado, los analistas seguían de cerca dos variables: la tasa de corte y el volumen de la demanda. Nicolás Cappella, Sales Trader de Invertir en Bolsa (IEB), había anticipado que el mercado esperaba una tasa de entre 8% y 8,5%, además de considerar clave el nivel de participación de los inversores para evaluar el apetito por este tipo de instrumentos.
Por su parte, Adrián Yarde Buller, de Facimex Valores, destacó que las colocaciones previas ya habían demostrado que el Gobierno podía conseguir financiamiento con vencimientos que exceden el actual mandato presidencial. Según su análisis, el aspecto más relevante era comprobar si esa financiación podía consolidarse con tasas inferiores al 8%.
El resultado de la primera licitación del AO29 dejó una referencia para las próximas emisiones. Más allá del monto finalmente adjudicado, el mercado interpretará el rendimiento obtenido y el nivel de demanda como indicadores sobre la disposición de los inversores a seguir financiando al Tesoro mediante instrumentos en dólares con vencimientos de mayor plazo.
El Ministerio de Economía colocó **USD 470 millones** en la primera licitación del nuevo Bonar 2029 (AO29), con una **tasa nominal anual de 7,99%**, por debajo del 8%. Aunque el instrumento tenía un límite potencial de USD 2.000 millones, el Gobierno optó por priorizar un menor costo de financiamiento mientras busca fortalecer su programa financiero para 2026 y captar parte de los dólares que recibieron recientemente los bonistas.
**USD 470 millones entraron al Tesoro y el dato que más celebró el Gobierno no fue la cantidad, sino el número que estaba después del punto decimal: 7,99%. A veces un 0,01 vale más que cientos de millones.**
La apuesta era abrir la puerta para que quienes acababan de cobrar **USD 4.200 millones** en vencimientos volvieran a dejar los dólares en la misma ventanilla. Como el almacén que te devuelve el cambio y, antes de que guardes los billetes, ya te ofrece otra promoción. La diferencia es que acá la oferta no venía con dos gaseosas, sino con un bono que vence cuando ya habrá otro presidente sentado en la Casa Rosada.
El debut del AO29 funcionó como un examen para el programa financiero oficial. El mercado miraba dos cosas: cuántos dólares aparecían y cuánto había que pagar por ellos. Llegaron ofertas por casi USD 985 millones, pero Economía decidió quedarse con menos de la mitad para sostener una tasa inferior al 8%, una cifra que el Gobierno considera más conveniente que salir a buscar financiamiento en los mercados internacionales.
La estrategia también tuvo algo de paciencia. En lugar de llevarse todo lo que ofrecía el mercado, prefirió dejar abierta una segunda rueda por otros USD 150 millones. Traducido al idioma cotidiano: antes que llenar el changuito con cualquier precio, eligió esperar si mañana consigue la misma mercadería sin pagar más.
Los analistas seguían la licitación como quien mira el tablero de un partido que define el campeonato. No porque USD 470 millones cambien por sí solos el panorama, sino porque sirven para medir hasta dónde los inversores están dispuestos a financiar al Estado con vencimientos que ya caen en el próximo mandato presidencial. La tasa terminó incluso por debajo de varias estimaciones privadas y dejó una referencia para las próximas emisiones.
En un país donde hasta los plazos fijos suelen discutir el próximo fin de semana, conseguir financiamiento que vence con otro gobierno ya parece una disciplina olímpica. El cronómetro, por ahora, marcó 7,99.