La intendenta de Chimbas, Daniela Rodríguez, confirmó que ya no integra el mismo proyecto político que el exintendente Fabián Gramajo, en una definición que reconfigura el escenario interno del peronismo departamental y suma un nuevo capítulo al proceso de reordenamiento del PJ sanjuanino.
Consultada sobre si ambos continúan trabajando dentro del mismo espacio político, respondió de manera categórica: «No. No estamos. Estamos alejados». La declaración fue realizada durante una entrevista en radio Amanecer y puso fin a las versiones que circulaban desde hacía meses sobre un creciente distanciamiento.
Críticas por el presupuesto y el funcionamiento político
Rodríguez explicó que el municipio debió administrar sus recursos con un presupuesto reconducido y cuestionó la actuación de dirigentes y concejales que, según sostuvo, tuvieron responsabilidad en esa situación. Incluso afirmó que «atacaron a un gobierno del mismo color político», pese a haber compartido la campaña electoral.
Si bien evitó personalizar las críticas, remarcó que la relación política con el entorno de Gramajo quedó deteriorada después de las elecciones. «Yo tomo indicios de esta situación porque no estamos siendo el mismo equipo», expresó.
A pesar del distanciamiento, la intendenta aseguró que mantendrá el foco en la gestión municipal y reiteró que continuará trabajando para que Chimbas siga avanzando, más allá de las diferencias políticas.
La visita de Andino y el futuro del peronismo
Durante la entrevista también se refirió a la presencia del diputado nacional Cristian Andino en una actividad realizada en Chimbas, una visita que generó distintas interpretaciones sobre un eventual acercamiento político.
Rodríguez descartó esas especulaciones y consideró natural que dirigentes del peronismo recorran distintos departamentos y compartan actividades institucionales y partidarias. Además, destacó el acompañamiento de referentes de su espacio y afirmó que esos encuentros fortalecen tanto la gestión como la construcción política.
Internas, reelección y una eventual candidatura
Respecto del próximo proceso electoral, la intendenta evitó confirmar si buscará la reelección y señaló que esa definición será analizada junto a su equipo cuando corresponda.
También manifestó su respaldo a que el peronismo elija a sus candidatos mediante internas abiertas, al considerar que ese mecanismo favorece una mayor participación ciudadana.
Por último, rechazó las versiones que la ubicaban como posible compañera de fórmula de Cristian Andino en una candidatura a la Gobernación. Aunque reconoció que la política cambia de manera permanente, sostuvo que hoy su prioridad continúa siendo la gestión en Chimbas, donde indicó que aún existen desafíos pendientes en áreas como educación, deporte, cultura y la lucha contra el narcotráfico.
Con estas definiciones, Rodríguez confirmó públicamente una ruptura política que modifica el mapa interno del peronismo chimbero y abre una nueva etapa en el reordenamiento del PJ de cara a las próximas elecciones.
La intendenta de Chimbas, Daniela Rodríguez, confirmó públicamente que ya no comparte el mismo proyecto político con el exintendente Fabián Gramajo. Atribuyó el distanciamiento a diferencias surgidas tras las elecciones, cuestionó el funcionamiento del Concejo Deliberante durante el tratamiento del presupuesto y ratificó que continuará enfocada en la gestión del departamento.
«No. No estamos. Estamos alejados». Alcanzaron seis palabras para terminar con meses de especulaciones políticas en Chimbas. A veces una conferencia de prensa necesita menos suspenso que el último capítulo de una serie: alcanza con una respuesta seca y el tablero cambia de lugar.
La política local tiene esa costumbre de convertir las fotos de campaña en álbumes familiares que después nadie quiere volver a abrir. Ayer compartían escenario, sonrisas y promesas; hoy comparten apenas el recuerdo de haber integrado el mismo equipo. Como esos grupos de WhatsApp que siguen existiendo, pero donde hace meses nadie responde los mensajes.
Rodríguez eligió no convertir la diferencia en un duelo de nombres propios, aunque dejó suficientes señales para que nadie necesitara traductor. Habló de un presupuesto reconducido, de dirigentes y concejales que, según planteó, terminaron complicando la gestión y, sobre todo, de un espacio político que dejó de funcionar como bloque. El mensaje fue quirúrgico: no hizo falta levantar la voz cuando la frase ya había hecho el trabajo.
Mientras tanto, el peronismo empieza a acomodar piezas como un rompecabezas al que alguien le cambió la tapa de la caja. La visita de Cristian Andino despertó interpretaciones de todo tipo, pero la intendenta buscó bajar la temperatura y la presentó como una actividad natural entre dirigentes del mismo espacio. En política, «es normal» suele ser una expresión que despierta todavía más preguntas.
También dejó abierta la discusión sobre una eventual reelección, respaldó la realización de internas abiertas y descartó, por ahora, una fórmula junto a Andino para disputar la Gobernación. Porque en el calendario político argentino el «por ahora» suele durar menos que una promesa de campaña. El país donde una distancia se mide en declaraciones y un silencio puede pesar más que un acto multitudinario.