El oficialismo provincial ya fijó un horizonte para la reforma electoral. El diputado provincial, vicepresidente primero de la Cámara y presidente del PRO San Juan, Enzo Cornejo, aseguró que el proyecto ingresará a la Legislatura «en los próximos días» y estimó que el tratamiento en comisiones no demandará más de 30 días. De cumplirse esos plazos, la nueva ley electoral quedaría aprobada durante septiembre.
El legislador explicó que la iniciativa se encuentra en su etapa final de elaboración y que será debatida junto con los proyectos presentados por otros espacios políticos. Además, remarcó que la discusión incluirá tanto a las fuerzas con representación parlamentaria como a los partidos que actualmente no cuentan con bancas en la Cámara.
«No considero que sea una norma cuyo tratamiento lleve más de 30 días. Desde nuestro interbloque estamos dispuestos a trabajar las horas y las comisiones que hagan falta para sacar una ley adaptada a los tiempos de hoy», afirmó en el Café de la Política, programa que se emite por HUARPE TV.
Los principales cambios que impulsa la reforma
Cornejo sostuvo que el objetivo es avanzar hacia un sistema electoral «más simple, transparente y respetuoso de las instituciones», al tiempo que reiteró sus cuestionamientos al Sipad, al que definió como «un sistema tramposo» que, según su visión, terminó alejando a la ciudadanía de la política.
También destacó que el debate buscará construir consensos y que el proyecto podrá incorporar aportes de la oposición, especialistas y partidos políticos sin representación legislativa.
Internas abiertas y financiamiento
Uno de los ejes de la iniciativa será la implementación de internas abiertas y no obligatorias, aunque con un esquema de financiamiento distinto al de las antiguas PASO. Cornejo confirmó que la intención es que los partidos políticos afronten con «recursos propios la organización de sus internas, incluyendo la impresión de boletas y la logística electoral». «Queremos una interna abierta, no obligatoria, el mismo día y sin apoyo económico del Estado», sostuvo.
Según explicó, la participación estatal se limitará a «poner las escuelas, brindar la seguridad y garantizar la transparencia del proceso. Todo lo demás deberá ser responsabilidad de los partidos políticos», precisó.
Para el legislador, el cambio permitirá reducir el gasto público en un contexto de recursos limitados, sin impedir que cada fuerza política pueda definir democráticamente sus candidaturas.
La reforma también incorporará la Boleta Única Papel y un nuevo marco para la selección de candidatos. Además, durante el tratamiento legislativo se analizarán otros aspectos, entre ellos el financiamiento de las campañas políticas, un tema que Cornejo anticipó que «seguramente será uno de los asuntos con mayor discusión».
El oficialismo confía en que, tras el ingreso del proyecto y su tratamiento en comisiones, la provincia pueda contar durante septiembre con una nueva ley electoral que reemplace al sistema vigente y establezca las reglas para las próximas elecciones provinciales.
El oficialismo sanjuanino prevé que la reforma electoral ingrese a la Legislatura en los próximos días y quede aprobada durante septiembre. El diputado Enzo Cornejo estimó que el tratamiento legislativo demandará menos de 30 días. La iniciativa incorpora la Boleta Única Papel, propone internas abiertas y no obligatorias sin financiamiento estatal y habilitará el debate con partidos políticos, especialistas y la oposición.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Treinta días. Ese es el plazo que el oficialismo calcula para cambiar las reglas de juego de las elecciones provinciales. Hay trámites para renovar el registro que duran más, pero la reforma electoral promete pasar por comisiones con velocidad de carril exclusivo.
La idea es dejar atrás el Sipad, sumar la Boleta Única Papel e incorporar internas abiertas, aunque cada partido deberá pagarse su propia fiesta. El Estado pondrá las escuelas, la seguridad y la transparencia; las boletas y la logística correrán por cuenta de quienes quieran competir. Como cuando el salón presta las mesas, pero cada invitado lleva la comida.
Desde el oficialismo aseguran que el proyecto ya transita su etapa final y que será discutido junto con las iniciativas de otros espacios políticos. La promesa es abrir la puerta tanto a quienes tienen representación legislativa como a quienes todavía miran el recinto desde la tribuna. La democracia, al menos en los papeles, también tendrá mesa para invitados.
El financiamiento de las campañas aparece como uno de los capítulos más sensibles. No sorprende: hablar de dinero en política suele convertirse en una discusión más extensa que cualquier discurso de cierre de sesiones. Todos coinciden en la importancia de la transparencia, aunque el camino para llegar a ella rara vez viene señalizado.
Si los tiempos se cumplen, septiembre podría encontrar a San Juan con una nueva ley electoral. En un país donde hasta el pronóstico del tiempo suele pedir cuarto intermedio, la apuesta es que una reforma de semejante magnitud llegue a destino en un mes. El cronograma ya quedó escrito. Ahora falta que la política respete el calendario.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El oficialismo provincial ya fijó un horizonte para la reforma electoral. El diputado provincial, vicepresidente primero de la Cámara y presidente del PRO San Juan, Enzo Cornejo, aseguró que el proyecto ingresará a la Legislatura «en los próximos días» y estimó que el tratamiento en comisiones no demandará más de 30 días. De cumplirse esos plazos, la nueva ley electoral quedaría aprobada durante septiembre.
El legislador explicó que la iniciativa se encuentra en su etapa final de elaboración y que será debatida junto con los proyectos presentados por otros espacios políticos. Además, remarcó que la discusión incluirá tanto a las fuerzas con representación parlamentaria como a los partidos que actualmente no cuentan con bancas en la Cámara.
«No considero que sea una norma cuyo tratamiento lleve más de 30 días. Desde nuestro interbloque estamos dispuestos a trabajar las horas y las comisiones que hagan falta para sacar una ley adaptada a los tiempos de hoy», afirmó en el Café de la Política, programa que se emite por HUARPE TV.
Los principales cambios que impulsa la reforma
Cornejo sostuvo que el objetivo es avanzar hacia un sistema electoral «más simple, transparente y respetuoso de las instituciones», al tiempo que reiteró sus cuestionamientos al Sipad, al que definió como «un sistema tramposo» que, según su visión, terminó alejando a la ciudadanía de la política.
También destacó que el debate buscará construir consensos y que el proyecto podrá incorporar aportes de la oposición, especialistas y partidos políticos sin representación legislativa.
Internas abiertas y financiamiento
Uno de los ejes de la iniciativa será la implementación de internas abiertas y no obligatorias, aunque con un esquema de financiamiento distinto al de las antiguas PASO. Cornejo confirmó que la intención es que los partidos políticos afronten con «recursos propios la organización de sus internas, incluyendo la impresión de boletas y la logística electoral». «Queremos una interna abierta, no obligatoria, el mismo día y sin apoyo económico del Estado», sostuvo.
Según explicó, la participación estatal se limitará a «poner las escuelas, brindar la seguridad y garantizar la transparencia del proceso. Todo lo demás deberá ser responsabilidad de los partidos políticos», precisó.
Para el legislador, el cambio permitirá reducir el gasto público en un contexto de recursos limitados, sin impedir que cada fuerza política pueda definir democráticamente sus candidaturas.
La reforma también incorporará la Boleta Única Papel y un nuevo marco para la selección de candidatos. Además, durante el tratamiento legislativo se analizarán otros aspectos, entre ellos el financiamiento de las campañas políticas, un tema que Cornejo anticipó que «seguramente será uno de los asuntos con mayor discusión».
El oficialismo confía en que, tras el ingreso del proyecto y su tratamiento en comisiones, la provincia pueda contar durante septiembre con una nueva ley electoral que reemplace al sistema vigente y establezca las reglas para las próximas elecciones provinciales.
El oficialismo sanjuanino prevé que la reforma electoral ingrese a la Legislatura en los próximos días y quede aprobada durante septiembre. El diputado Enzo Cornejo estimó que el tratamiento legislativo demandará menos de 30 días. La iniciativa incorpora la Boleta Única Papel, propone internas abiertas y no obligatorias sin financiamiento estatal y habilitará el debate con partidos políticos, especialistas y la oposición.
Treinta días. Ese es el plazo que el oficialismo calcula para cambiar las reglas de juego de las elecciones provinciales. Hay trámites para renovar el registro que duran más, pero la reforma electoral promete pasar por comisiones con velocidad de carril exclusivo.
La idea es dejar atrás el Sipad, sumar la Boleta Única Papel e incorporar internas abiertas, aunque cada partido deberá pagarse su propia fiesta. El Estado pondrá las escuelas, la seguridad y la transparencia; las boletas y la logística correrán por cuenta de quienes quieran competir. Como cuando el salón presta las mesas, pero cada invitado lleva la comida.
Desde el oficialismo aseguran que el proyecto ya transita su etapa final y que será discutido junto con las iniciativas de otros espacios políticos. La promesa es abrir la puerta tanto a quienes tienen representación legislativa como a quienes todavía miran el recinto desde la tribuna. La democracia, al menos en los papeles, también tendrá mesa para invitados.
El financiamiento de las campañas aparece como uno de los capítulos más sensibles. No sorprende: hablar de dinero en política suele convertirse en una discusión más extensa que cualquier discurso de cierre de sesiones. Todos coinciden en la importancia de la transparencia, aunque el camino para llegar a ella rara vez viene señalizado.
Si los tiempos se cumplen, septiembre podría encontrar a San Juan con una nueva ley electoral. En un país donde hasta el pronóstico del tiempo suele pedir cuarto intermedio, la apuesta es que una reforma de semejante magnitud llegue a destino en un mes. El cronograma ya quedó escrito. Ahora falta que la política respete el calendario.