El presidente Javier Milei anunció un acuerdo entre el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y Starlink para llevar conectividad satelital a 6.000 escuelas rurales que contaban con un acceso deficiente a internet o carecían completamente del servicio.
El anuncio fue realizado durante la 138° Exposición Rural, donde el mandatario explicó que la empresa proveedora de internet satelital donará 6.000 kits junto con 24 meses del plan de mayor capacidad, que incluye acceso prioritario de hasta cinco terabytes mensuales. «Starlink se comprometió a donar 6000 kits satelitales junto a 24 meses de su servicio de internet más alto, que incluye acceso prioritario por hasta cinco terabytes mensuales», expresó. Luego añadió: «Sí, es un montonazo. Gracias, Elon».
Milei también indicó que, una vez concluido el período de donación, el Enacom financiará un año adicional del servicio. «Muchas gracias a todos los involucrados por hacer realidad este proyecto», señaló.
El impacto en el sector agropecuario
Durante su discurso, el Presidente destacó el crecimiento de la conectividad satelital en las zonas productivas y afirmó que hoy los productores pueden acceder a internet de alta velocidad incluso en los lugares más alejados del país.
Según sostuvo, en numerosos establecimientos rurales se pasó de no contar siquiera con una línea telefónica tradicional a disponer de internet de alta velocidad. «Con ello, apareció por primera vez la posibilidad de incorporar tecnología inalámbrica a los cultivos y poder monitorearlo desde cualquier parte del planeta», afirmó.
Además, aseguró que casi tres millones de usuarios ya utilizan el servicio y consideró que «lo único que hacía falta para lograrlo era voluntad política».
La expansión de Starlink en la Argentina
A comienzos de 2024, el Gobierno autorizó a Starlink, al Proyecto Kuiper de Amazon y a OneWeb a operar en la Argentina con el objetivo de impulsar la competencia y fomentar inversiones en el mercado de conectividad satelital.
En ese momento, la Jefatura de Gabinete sostuvo que la medida buscaba que el país «vuelva a ser líder en la región y brindarle más libertad a los ciudadanos y las empresas». En la misma línea, desde el Enacom señalaron: «Nuestro objetivo es facilitar la creación de un ecosistema simple, competitivo y transparente que brinde la seguridad jurídica necesaria a todos los actores de la industria para fomentar la inversión, el desarrollo de la competencia, y la prestación de servicios de calidad».
Actualmente, la Argentina representa el 25% de la operación de Starlink en América Latina y figura entre los mercados con mayor penetración de la compañía, con un crecimiento semanal de usuarios del 2%.
La mayor parte de los clientes corresponde al segmento residencial. Esa concentración provocó episodios de saturación en zonas como el AMBA, Córdoba y Vaca Muerta. En esos casos, la empresa aplica un recargo de $700.000 para nuevas suscripciones residenciales, lo que incrementa el costo frente a otras alternativas de conectividad.
Como respuesta a esa demanda, Starlink prevé incorporar satélites de nueva generación V3, cuyo despliegue será impulsado mediante el sistema Starship V3, con el objetivo de ampliar la capacidad de la red.
Nuevos productos para el mercado local
La compañía también eligió a la Argentina como primer mercado para lanzar el Mini X, un equipo que integra la antena Starlink Mini con un router Wi-Fi 6, orientado al segmento residencial.
En mayo, además, presentó el Mini Car Pack, una propuesta destinada al segmento automotor. El paquete combina el kit portátil Starlink Mini con un adaptador para vehículos que permite alimentar el equipo durante los desplazamientos.
La iniciativa busca atender el déficit de conectividad del parque automotor argentino. En el país circulan alrededor de 13 millones de autos particulares, casi 3 millones de vehículos comerciales y unos 300.000 vinculados al sector agropecuario. Se trata de una flota con una antigüedad promedio de 14 años, mientras que el 99% de la red móvil disponible corresponde a tecnología 4G.
El presidente Javier Milei anunció un acuerdo entre el Enacom y Starlink para dotar de internet satelital a 6.000 escuelas rurales de todo el país. La empresa donará los equipos y dos años de servicio, mientras que el Estado financiará un año adicional. El mandatario también destacó el crecimiento de la compañía en la Argentina y su impacto en el sector agropecuario.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Seis mil escuelas rurales van a recibir internet satelital. En un país donde durante años hubo establecimientos educativos que esperaban una señal con más paciencia que un turno médico, ahora la promesa llega desde una constelación de satélites.
La escena tiene algo de ciencia ficción criolla: mientras algunos todavía buscan una rayita de señal levantando el celular como si estuvieran invocando lluvia, la conectividad baja desde el espacio. Es como pasar de la radio con interferencias al streaming en una sola jugada. Todo, además, con un agradecimiento presidencial que cruzó continentes y terminó con un «Gracias, Elon», como si el algoritmo también hubiera pedido palco.
La apuesta tiene un objetivo concreto: conectar escuelas que directamente no tenían acceso a internet o funcionaban con una calidad insuficiente. En el medio aparece una combinación poco frecuente en la política local: una empresa privada dona equipos y servicio, mientras el Estado promete sostener parte del costo cuando finalice ese período. La letra chica todavía deberá traducirse en instalaciones efectivas, porque entre anunciar antenas y verlas funcionando suele haber más kilómetros que los que recorren los satélites.
El Gobierno aprovechó además para exhibir el crecimiento de Starlink en la Argentina y su expansión sobre el campo, donde la conectividad dejó de ser solamente una comodidad para convertirse en una herramienta productiva. Monitoreo remoto, tecnología aplicada a cultivos y acceso a datos en tiempo real son parte de un escenario que hasta hace poco parecía reservado para establecimientos con infraestructura privilegiada.
Mientras tanto, la empresa sigue ampliando su presencia en el mercado local con nuevos productos y más usuarios, aunque también enfrenta desafíos de saturación en algunas zonas de alta demanda. Porque en la Argentina incluso internet que llega desde el espacio puede terminar haciendo fila. El universo será infinito, pero el ancho de banda siempre encuentra la manera de recordar dónde aterrizó.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El presidente Javier Milei anunció un acuerdo entre el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y Starlink para llevar conectividad satelital a 6.000 escuelas rurales que contaban con un acceso deficiente a internet o carecían completamente del servicio.
El anuncio fue realizado durante la 138° Exposición Rural, donde el mandatario explicó que la empresa proveedora de internet satelital donará 6.000 kits junto con 24 meses del plan de mayor capacidad, que incluye acceso prioritario de hasta cinco terabytes mensuales. «Starlink se comprometió a donar 6000 kits satelitales junto a 24 meses de su servicio de internet más alto, que incluye acceso prioritario por hasta cinco terabytes mensuales», expresó. Luego añadió: «Sí, es un montonazo. Gracias, Elon».
Milei también indicó que, una vez concluido el período de donación, el Enacom financiará un año adicional del servicio. «Muchas gracias a todos los involucrados por hacer realidad este proyecto», señaló.
El impacto en el sector agropecuario
Durante su discurso, el Presidente destacó el crecimiento de la conectividad satelital en las zonas productivas y afirmó que hoy los productores pueden acceder a internet de alta velocidad incluso en los lugares más alejados del país.
Según sostuvo, en numerosos establecimientos rurales se pasó de no contar siquiera con una línea telefónica tradicional a disponer de internet de alta velocidad. «Con ello, apareció por primera vez la posibilidad de incorporar tecnología inalámbrica a los cultivos y poder monitorearlo desde cualquier parte del planeta», afirmó.
Además, aseguró que casi tres millones de usuarios ya utilizan el servicio y consideró que «lo único que hacía falta para lograrlo era voluntad política».
La expansión de Starlink en la Argentina
A comienzos de 2024, el Gobierno autorizó a Starlink, al Proyecto Kuiper de Amazon y a OneWeb a operar en la Argentina con el objetivo de impulsar la competencia y fomentar inversiones en el mercado de conectividad satelital.
En ese momento, la Jefatura de Gabinete sostuvo que la medida buscaba que el país «vuelva a ser líder en la región y brindarle más libertad a los ciudadanos y las empresas». En la misma línea, desde el Enacom señalaron: «Nuestro objetivo es facilitar la creación de un ecosistema simple, competitivo y transparente que brinde la seguridad jurídica necesaria a todos los actores de la industria para fomentar la inversión, el desarrollo de la competencia, y la prestación de servicios de calidad».
Actualmente, la Argentina representa el 25% de la operación de Starlink en América Latina y figura entre los mercados con mayor penetración de la compañía, con un crecimiento semanal de usuarios del 2%.
La mayor parte de los clientes corresponde al segmento residencial. Esa concentración provocó episodios de saturación en zonas como el AMBA, Córdoba y Vaca Muerta. En esos casos, la empresa aplica un recargo de $700.000 para nuevas suscripciones residenciales, lo que incrementa el costo frente a otras alternativas de conectividad.
Como respuesta a esa demanda, Starlink prevé incorporar satélites de nueva generación V3, cuyo despliegue será impulsado mediante el sistema Starship V3, con el objetivo de ampliar la capacidad de la red.
Nuevos productos para el mercado local
La compañía también eligió a la Argentina como primer mercado para lanzar el Mini X, un equipo que integra la antena Starlink Mini con un router Wi-Fi 6, orientado al segmento residencial.
En mayo, además, presentó el Mini Car Pack, una propuesta destinada al segmento automotor. El paquete combina el kit portátil Starlink Mini con un adaptador para vehículos que permite alimentar el equipo durante los desplazamientos.
La iniciativa busca atender el déficit de conectividad del parque automotor argentino. En el país circulan alrededor de 13 millones de autos particulares, casi 3 millones de vehículos comerciales y unos 300.000 vinculados al sector agropecuario. Se trata de una flota con una antigüedad promedio de 14 años, mientras que el 99% de la red móvil disponible corresponde a tecnología 4G.
El presidente Javier Milei anunció un acuerdo entre el Enacom y Starlink para dotar de internet satelital a 6.000 escuelas rurales de todo el país. La empresa donará los equipos y dos años de servicio, mientras que el Estado financiará un año adicional. El mandatario también destacó el crecimiento de la compañía en la Argentina y su impacto en el sector agropecuario.
Seis mil escuelas rurales van a recibir internet satelital. En un país donde durante años hubo establecimientos educativos que esperaban una señal con más paciencia que un turno médico, ahora la promesa llega desde una constelación de satélites.
La escena tiene algo de ciencia ficción criolla: mientras algunos todavía buscan una rayita de señal levantando el celular como si estuvieran invocando lluvia, la conectividad baja desde el espacio. Es como pasar de la radio con interferencias al streaming en una sola jugada. Todo, además, con un agradecimiento presidencial que cruzó continentes y terminó con un «Gracias, Elon», como si el algoritmo también hubiera pedido palco.
La apuesta tiene un objetivo concreto: conectar escuelas que directamente no tenían acceso a internet o funcionaban con una calidad insuficiente. En el medio aparece una combinación poco frecuente en la política local: una empresa privada dona equipos y servicio, mientras el Estado promete sostener parte del costo cuando finalice ese período. La letra chica todavía deberá traducirse en instalaciones efectivas, porque entre anunciar antenas y verlas funcionando suele haber más kilómetros que los que recorren los satélites.
El Gobierno aprovechó además para exhibir el crecimiento de Starlink en la Argentina y su expansión sobre el campo, donde la conectividad dejó de ser solamente una comodidad para convertirse en una herramienta productiva. Monitoreo remoto, tecnología aplicada a cultivos y acceso a datos en tiempo real son parte de un escenario que hasta hace poco parecía reservado para establecimientos con infraestructura privilegiada.
Mientras tanto, la empresa sigue ampliando su presencia en el mercado local con nuevos productos y más usuarios, aunque también enfrenta desafíos de saturación en algunas zonas de alta demanda. Porque en la Argentina incluso internet que llega desde el espacio puede terminar haciendo fila. El universo será infinito, pero el ancho de banda siempre encuentra la manera de recordar dónde aterrizó.