El crecimiento de la actividad minera y la reciente aprobación de la Ley de Desarrollo Local Minero están generando un fuerte interés empresario en San Juan. Entre la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa) y la Cámara de Servicios Mineros (Casemi) estiman que cerca de 200 empresas iniciaron gestiones para incorporarse al entramado de proveedores desde la realización de la Expo Minera, en mayo pasado.
El fenómeno se refleja en ambas entidades. Desde Casemi señalaron que la feria minera funcionó como punto de partida para la incorporación de unos 80 nuevos socios, llevando su padrón a alrededor de 340 empresas.
Por su parte, el presidente de Caprimsa, Fernando Godoy, indicó que más de 100 firmas se acercaron para consultar las condiciones de ingreso y las oportunidades de negocio en la provincia. Actualmente, poco más de 370 empresas integran la cámara. Además, señaló que otras 100 no ingresaron.
Las empresas interesadas provienen principalmente de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Rosario. Entre los rubros más representados aparecen logística, transporte, construcción modular, metalmecánica, monitoreo de flotas, servicios industriales y provisión de equipamiento para proyectos mineros.
El filtro para ingresar
En el caso de Caprimsa, el creciente interés derivó en un endurecimiento de los controles para el ingreso de nuevos asociados.
«No queremos empresas de papel», afirmó Godoy al explicar la política que adoptó la entidad frente a la llegada de nuevas firmas.
Según detalló, la cámara exige que las empresas tengan presencia efectiva en San Juan, desarrollen actividad económica genuina y generen empleo local. Entre los requisitos figura que más del 90% de sus trabajadores sean sanjuaninos.
El dirigente explicó además que Caprimsa realiza verificaciones presenciales para corroborar la capacidad operativa de los postulantes. «Nos subimos al avión y vamos a ver las plantas. No alcanza con decir que una empresa existe», señaló.
Godoy indicó que actualmente reciben entre tres y cuatro solicitudes de incorporación por semana. Sin embargo, aclaró que no todas son aceptadas. Incluso reveló que algunas empresas fueron rechazadas y otras dadas de baja por no cumplir con los estándares fijados por la institución.
«Queremos empresas que vengan a invertir, a generar empleo y a quedarse en la provincia», sostuvo. Esta semana, Godoy se encuentra recorriendo empresas para conocer sus instalaciones.
A la espera de la reglamentación
Mientras crece el movimiento empresario, el sector sigue con atención la reglamentación de la Ley de Desarrollo Local Minero.
Hace algunas semanas, el ministro de Minería, Juan Pablo Perea, señaló que el proceso demandaría alrededor de 60 días de trabajo. Desde Caprimsa esperan acceder al borrador antes de su publicación para realizar aportes técnicos.
Godoy explicó que existe el compromiso de compartir el texto con las cámaras antes de su aprobación definitiva. El objetivo es analizar si la reglamentación mantiene el espíritu de la ley y fortalece la participación de proveedores locales en las futuras contrataciones.
La preocupación de la entidad pasa por garantizar que la consulta a empresas sanjuaninas no quede como una simple formalidad y que existan mecanismos concretos para promover el desarrollo local.
«Queremos que la reglamentación sea clara y que realmente favorezca el desarrollo de empresas sanjuaninas», concluyó Godoy.
El crecimiento de la minería y la aprobación de la Ley de Desarrollo Local Minero impulsaron el interés de empresas por instalarse y prestar servicios en San Juan. Desde la Expo Minera de mayo, cerca de 200 firmas iniciaron gestiones ante Caprimsa y Casemi, principalmente en rubros vinculados con logística, transporte, construcción, metalmecánica y servicios industriales.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Cerca de 200 empresas pusieron los ojos en San Juan desde la Expo Minera de mayo. La minería provincial empezó a atraer proveedores a un ritmo que convirtió a las cámaras empresarias en una especie de ventanilla de inscripción para un recital: hay consultas todas las semanas, pero tener entrada no significa necesariamente pasar el control.
Casemi sumó unos 80 socios y llevó su padrón a alrededor de 340 empresas, mientras que más de 100 firmas golpearon la puerta de Caprimsa para preguntar cómo ingresar y dónde estaban las oportunidades. La cámara presidida por Fernando Godoy ya reúne poco más de 370 integrantes, aunque otras 100 empresas quedaron afuera del padrón.
La peregrinación empresaria llega desde Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Rosario, con compañías de logística, transporte, construcción modular, metalmecánica, monitoreo de flotas y servicios industriales. Es el catálogo completo para una minería que promete mover inversiones y, de paso, transformó a San Juan en ese lugar al que de repente todos recuerdan tener un conocido.
Pero Caprimsa decidió colocar un filtro. La consigna de Godoy fue contundente: «No queremos empresas de papel». Para ingresar no alcanza con una dirección, una presentación prolija y entusiasmo minero recién estrenado: exigen presencia efectiva, actividad económica, generación de empleo y más del 90% de trabajadores sanjuaninos.
La cámara incluso visita instalaciones para comprobar que detrás de cada solicitud haya capacidad operativa real. En tiempos donde una empresa puede parecer multinacional con una página web, dos renders y una foto de casco blanco, Caprimsa eligió el método menos tecnológico: ir a mirar.
Mientras tanto, todas las miradas apuntan a la reglamentación de la Ley de Desarrollo Local Minero. Allí se definirá cuánto del entusiasmo por el «compre local» termina convertido en mecanismos concretos y cuánto queda archivado en el siempre espacioso depósito de las buenas intenciones institucionales.
Doscientas empresas llegaron atraídas por el boom. Ahora falta la parte menos fotogénica: demostrar que vinieron para quedarse.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El crecimiento de la actividad minera y la reciente aprobación de la Ley de Desarrollo Local Minero están generando un fuerte interés empresario en San Juan. Entre la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa) y la Cámara de Servicios Mineros (Casemi) estiman que cerca de 200 empresas iniciaron gestiones para incorporarse al entramado de proveedores desde la realización de la Expo Minera, en mayo pasado.
El fenómeno se refleja en ambas entidades. Desde Casemi señalaron que la feria minera funcionó como punto de partida para la incorporación de unos 80 nuevos socios, llevando su padrón a alrededor de 340 empresas.
Por su parte, el presidente de Caprimsa, Fernando Godoy, indicó que más de 100 firmas se acercaron para consultar las condiciones de ingreso y las oportunidades de negocio en la provincia. Actualmente, poco más de 370 empresas integran la cámara. Además, señaló que otras 100 no ingresaron.
Las empresas interesadas provienen principalmente de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Rosario. Entre los rubros más representados aparecen logística, transporte, construcción modular, metalmecánica, monitoreo de flotas, servicios industriales y provisión de equipamiento para proyectos mineros.
El filtro para ingresar
En el caso de Caprimsa, el creciente interés derivó en un endurecimiento de los controles para el ingreso de nuevos asociados.
«No queremos empresas de papel», afirmó Godoy al explicar la política que adoptó la entidad frente a la llegada de nuevas firmas.
Según detalló, la cámara exige que las empresas tengan presencia efectiva en San Juan, desarrollen actividad económica genuina y generen empleo local. Entre los requisitos figura que más del 90% de sus trabajadores sean sanjuaninos.
El dirigente explicó además que Caprimsa realiza verificaciones presenciales para corroborar la capacidad operativa de los postulantes. «Nos subimos al avión y vamos a ver las plantas. No alcanza con decir que una empresa existe», señaló.
Godoy indicó que actualmente reciben entre tres y cuatro solicitudes de incorporación por semana. Sin embargo, aclaró que no todas son aceptadas. Incluso reveló que algunas empresas fueron rechazadas y otras dadas de baja por no cumplir con los estándares fijados por la institución.
«Queremos empresas que vengan a invertir, a generar empleo y a quedarse en la provincia», sostuvo. Esta semana, Godoy se encuentra recorriendo empresas para conocer sus instalaciones.
A la espera de la reglamentación
Mientras crece el movimiento empresario, el sector sigue con atención la reglamentación de la Ley de Desarrollo Local Minero.
Hace algunas semanas, el ministro de Minería, Juan Pablo Perea, señaló que el proceso demandaría alrededor de 60 días de trabajo. Desde Caprimsa esperan acceder al borrador antes de su publicación para realizar aportes técnicos.
Godoy explicó que existe el compromiso de compartir el texto con las cámaras antes de su aprobación definitiva. El objetivo es analizar si la reglamentación mantiene el espíritu de la ley y fortalece la participación de proveedores locales en las futuras contrataciones.
La preocupación de la entidad pasa por garantizar que la consulta a empresas sanjuaninas no quede como una simple formalidad y que existan mecanismos concretos para promover el desarrollo local.
«Queremos que la reglamentación sea clara y que realmente favorezca el desarrollo de empresas sanjuaninas», concluyó Godoy.
El crecimiento de la minería y la aprobación de la Ley de Desarrollo Local Minero impulsaron el interés de empresas por instalarse y prestar servicios en San Juan. Desde la Expo Minera de mayo, cerca de 200 firmas iniciaron gestiones ante Caprimsa y Casemi, principalmente en rubros vinculados con logística, transporte, construcción, metalmecánica y servicios industriales.
Cerca de 200 empresas pusieron los ojos en San Juan desde la Expo Minera de mayo. La minería provincial empezó a atraer proveedores a un ritmo que convirtió a las cámaras empresarias en una especie de ventanilla de inscripción para un recital: hay consultas todas las semanas, pero tener entrada no significa necesariamente pasar el control.
Casemi sumó unos 80 socios y llevó su padrón a alrededor de 340 empresas, mientras que más de 100 firmas golpearon la puerta de Caprimsa para preguntar cómo ingresar y dónde estaban las oportunidades. La cámara presidida por Fernando Godoy ya reúne poco más de 370 integrantes, aunque otras 100 empresas quedaron afuera del padrón.
La peregrinación empresaria llega desde Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Neuquén, Río Negro y Rosario, con compañías de logística, transporte, construcción modular, metalmecánica, monitoreo de flotas y servicios industriales. Es el catálogo completo para una minería que promete mover inversiones y, de paso, transformó a San Juan en ese lugar al que de repente todos recuerdan tener un conocido.
Pero Caprimsa decidió colocar un filtro. La consigna de Godoy fue contundente: «No queremos empresas de papel». Para ingresar no alcanza con una dirección, una presentación prolija y entusiasmo minero recién estrenado: exigen presencia efectiva, actividad económica, generación de empleo y más del 90% de trabajadores sanjuaninos.
La cámara incluso visita instalaciones para comprobar que detrás de cada solicitud haya capacidad operativa real. En tiempos donde una empresa puede parecer multinacional con una página web, dos renders y una foto de casco blanco, Caprimsa eligió el método menos tecnológico: ir a mirar.
Mientras tanto, todas las miradas apuntan a la reglamentación de la Ley de Desarrollo Local Minero. Allí se definirá cuánto del entusiasmo por el «compre local» termina convertido en mecanismos concretos y cuánto queda archivado en el siempre espacioso depósito de las buenas intenciones institucionales.
Doscientas empresas llegaron atraídas por el boom. Ahora falta la parte menos fotogénica: demostrar que vinieron para quedarse.