El oficialismo avanzó este lunes en una serie de negociaciones en el Senado para introducir modificaciones al proyecto de reforma de la Ley de Tierras, con el objetivo de reunir los apoyos necesarios para su tratamiento en el recinto.
Según los borradores que comenzaron a circular entre los legisladores, la principal modificación consiste en elevar del 15% al 25% el límite del territorio nacional que puede quedar en manos de capitales extranjeros, dejando de lado la propuesta inicial que planteaba eliminar completamente esa restricción.
Un cambio para facilitar el debate
La nueva redacción busca acercar posiciones dentro del Senado y destrabar el tratamiento del proyecto, previsto para la sesión del próximo jueves.
El cambio representa una alternativa intermedia respecto de la iniciativa original impulsada por el oficialismo, que proponía eliminar los límites vigentes para la adquisición de tierras rurales por parte de inversores extranjeros.
Con la modificación, el texto mantiene un porcentaje máximo de participación extranjera, aunque amplía el tope actualmente establecido por la legislación.
Presentación del proyecto
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, tiene previsto ofrecer este lunes una conferencia de prensa para brindar detalles de la versión definitiva del proyecto que será presentada en el recinto.
Durante la exposición se espera que la legisladora explique los cambios incorporados al texto y el alcance de la propuesta que el oficialismo buscará debatir el jueves en el Senado.
Las negociaciones continúan mientras el Gobierno intenta consolidar los respaldos necesarios para avanzar con una de las reformas incluidas en su agenda legislativa.
El oficialismo negocia modificaciones al proyecto de reforma de la Ley de Tierras para facilitar su aprobación en el Senado. Entre los principales cambios figura elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que pueden estar en manos de capitales extranjeros, descartando la eliminación total del tope. El proyecto será tratado el jueves.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
Del «sin límites» al «pongámosle un límite más grande». La reforma de la Ley de Tierras cambió de velocidad antes de llegar al recinto y el oficialismo empezó a negociar una versión menos ambiciosa para reunir los votos que todavía le faltan.
La propuesta que circula entre los senadores deja atrás la idea de eliminar por completo las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros y, en cambio, plantea ampliar el porcentaje permitido del 15% al 25% del territorio nacional. En política, a veces el camino más corto hacia una ley termina siendo dar un paso atrás para poder avanzar dos.
El movimiento refleja una lógica conocida en el Congreso: los proyectos rara vez llegan al recinto iguales a como fueron concebidos. En el medio aparecen conversaciones, borradores, sugerencias y números que cambian hasta el último minuto. La diferencia es que, esta vez, el porcentaje se convirtió en el centro de toda la discusión.
Mientras tanto, el oficialismo prepara la presentación formal de la iniciativa y apuesta a que los cambios sirvan para destrabar una negociación que se había empantanado. La conferencia prevista para este lunes buscará explicar el nuevo texto y convencer a los sectores que todavía mantienen reparos.
En el Congreso, las leyes también tienen su propia versión de las rebajas: cuando el precio político es demasiado alto, aparece una oferta intermedia.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El oficialismo avanzó este lunes en una serie de negociaciones en el Senado para introducir modificaciones al proyecto de reforma de la Ley de Tierras, con el objetivo de reunir los apoyos necesarios para su tratamiento en el recinto.
Según los borradores que comenzaron a circular entre los legisladores, la principal modificación consiste en elevar del 15% al 25% el límite del territorio nacional que puede quedar en manos de capitales extranjeros, dejando de lado la propuesta inicial que planteaba eliminar completamente esa restricción.
Un cambio para facilitar el debate
La nueva redacción busca acercar posiciones dentro del Senado y destrabar el tratamiento del proyecto, previsto para la sesión del próximo jueves.
El cambio representa una alternativa intermedia respecto de la iniciativa original impulsada por el oficialismo, que proponía eliminar los límites vigentes para la adquisición de tierras rurales por parte de inversores extranjeros.
Con la modificación, el texto mantiene un porcentaje máximo de participación extranjera, aunque amplía el tope actualmente establecido por la legislación.
Presentación del proyecto
La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, tiene previsto ofrecer este lunes una conferencia de prensa para brindar detalles de la versión definitiva del proyecto que será presentada en el recinto.
Durante la exposición se espera que la legisladora explique los cambios incorporados al texto y el alcance de la propuesta que el oficialismo buscará debatir el jueves en el Senado.
Las negociaciones continúan mientras el Gobierno intenta consolidar los respaldos necesarios para avanzar con una de las reformas incluidas en su agenda legislativa.
El oficialismo negocia modificaciones al proyecto de reforma de la Ley de Tierras para facilitar su aprobación en el Senado. Entre los principales cambios figura elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que pueden estar en manos de capitales extranjeros, descartando la eliminación total del tope. El proyecto será tratado el jueves.
Del «sin límites» al «pongámosle un límite más grande». La reforma de la Ley de Tierras cambió de velocidad antes de llegar al recinto y el oficialismo empezó a negociar una versión menos ambiciosa para reunir los votos que todavía le faltan.
La propuesta que circula entre los senadores deja atrás la idea de eliminar por completo las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros y, en cambio, plantea ampliar el porcentaje permitido del 15% al 25% del territorio nacional. En política, a veces el camino más corto hacia una ley termina siendo dar un paso atrás para poder avanzar dos.
El movimiento refleja una lógica conocida en el Congreso: los proyectos rara vez llegan al recinto iguales a como fueron concebidos. En el medio aparecen conversaciones, borradores, sugerencias y números que cambian hasta el último minuto. La diferencia es que, esta vez, el porcentaje se convirtió en el centro de toda la discusión.
Mientras tanto, el oficialismo prepara la presentación formal de la iniciativa y apuesta a que los cambios sirvan para destrabar una negociación que se había empantanado. La conferencia prevista para este lunes buscará explicar el nuevo texto y convencer a los sectores que todavía mantienen reparos.
En el Congreso, las leyes también tienen su propia versión de las rebajas: cuando el precio político es demasiado alto, aparece una oferta intermedia.