El Senado de la Nación dio media sanción al nuevo régimen de Biocombustibles por 41 votos afirmativos y 25 negativos, luego de una extensa negociación entre el oficialismo, bloques dialoguistas y representantes de provincias productoras.
La iniciativa establece un nuevo marco regulatorio para la elaboración, almacenamiento, comercialización, mezcla y autoconsumo de biocombustibles y deberá ahora ser tratada por la Cámara de Diputados.
Uno de los principales puntos de discusión estuvo relacionado con el impacto que tendría una mayor apertura del mercado sobre las pequeñas y medianas empresas de biodiésel. Las objeciones generaron negociaciones hasta las últimas horas y derivaron en modificaciones destinadas a establecer un período de transición para las compañías de menor escala.
Finalmente, el proyecto recibió el acompañamiento de La Libertad Avanza, el PRO, buena parte de la UCR y bloques provinciales. Entre los votos negativos estuvieron integrantes del bloque Justicialista, el radical Maximiliano Abad y los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.
Cómo quedan los cortes de bioetanol y biodiésel
El texto aprobado establece que el corte obligatorio de bioetanol, actualmente ubicado en el 12% de las naftas, aumentará al 15% a los doce meses de sancionada la ley.
Dentro de ese esquema, se reservará un 6% para el bioetanol producido a partir de caña de azúcar y otro 6% para el elaborado con maíz. El régimen también incorporará mecanismos de competencia para completar el abastecimiento obligatorio.
En el caso del biodiésel, el piso vigente del 7,5% aumentará al 10% también a los doce meses. El proyecto establece además un período de transición hasta 2036 para el mercado de ese combustible y contempla condiciones diferenciadas para empresas integradas y no integradas.
La senadora Patricia Bullrich defendió las modificaciones incorporadas durante las negociaciones y sostuvo que el esquema pretende evitar una apertura abrupta para las compañías más pequeñas.
Desde el peronismo, en cambio, hubo cuestionamientos sobre el efecto que el nuevo sistema podría provocar en las pymes regionales. El jefe del bloque Justicialista, José Mayans, pidió un cuarto intermedio antes de la votación para intentar acordar nuevos cambios.
La moción fue rechazada por 41 votos contra 25 y la Cámara avanzó posteriormente con el tratamiento general y particular del proyecto.
Durante el debate, Mayans sostuvo que todavía podían introducirse modificaciones para proteger a los pequeños productores. El senador había anticipado que su bancada podría acompañar el proyecto si existían cambios sobre ese capítulo.
El Senado aprobó pliegos judiciales y el traspaso de competencias
La sesión también incluyó la aprobación por unanimidad, con 66 votos afirmativos, de tres designaciones judiciales solicitadas por el Poder Ejecutivo.
Entre ellas estuvieron los pliegos de Alejandro Javier Catania, para integrar la Sala B de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Penal Económico, y Juan Pedro Galván Greenway, para la Sala A del mismo tribunal. También fue aprobado Juan Manuel Mejuto para el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 8.
Las postulaciones de Catania y Galván Greenway habían permanecido demoradas durante meses en medio de versiones periodísticas sobre supuestas vinculaciones con dirigentes de la Asociación del Fútbol Argentino. Finalmente, sus designaciones recibieron respaldo unánime en el recinto.
Además, el Senado dio media sanción, con 44 votos a favor y 21 en contra, a los convenios para transferir progresivamente determinadas competencias de la Justicia Nacional a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Uno de los acuerdos contempla el traspaso de la Justicia de Menores para delitos no federales cometidos por adolescentes desde los 14 años y hasta cumplir los 18. Otro comprende diferentes delitos contra el honor, la integridad sexual y la libertad, entre otras competencias.
Inocencia Fiscal II se convirtió en ley
Otro de los proyectos centrales de la jornada fue Inocencia Fiscal II, que quedó convertido en ley con 44 votos positivos y 23 negativos.
La norma modifica procedimientos tributarios, introduce cambios en el régimen simplificado de declaración jurada del Impuesto a las Ganancias y redefine determinadas facultades de fiscalización de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
El miembro informante fue el senador sanjuanino de La Libertad Avanza Bruno Olivera Lucero, quien defendió la iniciativa con el argumento de que permitiría incorporar al circuito financiero ahorros que actualmente permanecen fuera del sistema.
Olivera Lucero consideró que «los dólares debajo del colchón no le sirven al país» y definió esos recursos como «plata muerta». En su intervención oficial sostuvo que el objetivo es generar condiciones para que esos fondos ingresen al sistema bancario y puedan transformarse en crédito e inversión.
Mayans rechazó la iniciativa y lanzó fuertes cuestionamientos contra el Gobierno. Entre sus críticas sostuvo que se trataba de un proyecto «para el Presidente, para su hermana, los que evadieron, para el narcotráfico, para los Espert». Esas afirmaciones correspondieron a la posición política expresada por el senador durante el debate y no constituyen conclusiones judiciales sobre las personas mencionadas.
Con la sanción de Inocencia Fiscal II y la media sanción de Biocombustibles, el oficialismo cerró una jornada en la que consiguió avanzar con buena parte de su agenda gracias al acompañamiento de bloques aliados y provinciales. El nuevo régimen energético continuará ahora su tratamiento en la Cámara de Diputados.
El Senado dio media sanción al nuevo régimen de Biocombustibles por 41 votos a favor y 25 en contra. El proyecto eleva gradualmente los cortes obligatorios de bioetanol y biodiésel e incorpora un período de transición para las pymes. La sesión también incluyó la aprobación de Inocencia Fiscal II, transferencias judiciales a la Ciudad y tres pliegos judiciales.
El Senado necesitó una jornada extensa, negociaciones de último minuto y suficientes cálculos porcentuales como para convertir el recinto en una calculadora legislativa, pero finalmente consiguió darle media sanción al nuevo régimen de Biocombustibles. La iniciativa salió con 41 votos afirmativos y 25 negativos después de una discusión donde el verdadero combustible fue otro: cuánto mercado conservarán las pymes cuando las grandes compañías puedan competir por una porción mayor del negocio.
El proyecto llevará el bioetanol del 12% al 15% de corte obligatorio y el biodiésel del 7,5% al 10%, aunque con un período de transición diseñado para que las empresas más pequeñas no despierten una mañana descubriendo que la competencia llegó con la velocidad de un Fórmula 1. Hubo modificaciones hasta la votación en particular, reclamos regionales y un pedido de cuarto intermedio de José Mayans que terminó rechazado. El Congreso demostró así que también puede discutir un mercado energético mientras debate simultáneamente el porcentaje exacto de paciencia disponible en cada bancada.
La sesión tuvo además pliegos judiciales, transferencia de competencias penales e Inocencia Fiscal II. Esta última fue defendida por el sanjuanino Bruno Olivera Lucero con la idea de incorporar al circuito bancario los ahorros mantenidos fuera del sistema. El Senado pasó así de biodiésel a dólares guardados y de allí a jueces penales económicos sin necesidad de cambiar de edificio, confirmando que el temario parlamentario puede reunir en una tarde asuntos que normalmente necesitarían tres ministerios y una mesa considerablemente más grande.
Ahora Biocombustibles deberá atravesar Diputados. Es decir, el Senado resolvió una parte del rompecabezas, pero el surtidor legislativo todavía no puede colocar el cartel de “producto terminado”. Queda otra Cámara, nuevas negociaciones y la posibilidad siempre presente de que algún porcentaje vuelva a moverse justo cuando todos creían haber terminado la cuenta.