Vaca Muerta Mendoza suma un nuevo jugador con planes concretos de perforación. Mientras YPF y la UTE conformada por Quintana-TSB se preparan para comenzar sus trabajos en Malargüe, TanGo Energy confirmó que proyecta avanzar con su primer pozo no convencional en la provincia entre el último trimestre de 2026 y los primeros tres meses de 2027.
La compañía ya tiene actividad en Mendoza mediante la operación de pozos convencionales y ahora apunta a acelerar su incursión sobre la formación no convencional. La propiedad que aparece como prioridad dentro de sus planes es Payún Oeste.
Pablo Iuliano, CEO de TanGo Energy, confirmó que la empresa ya cuenta con los recursos económicos necesarios para afrontar la primera etapa exploratoria. “Ya tenemos los fondos para esta primera etapa de risking . Estamos en camino, primero, a probar el recurso, que tenemos un bloque con potencial comercial y de ahí plantear un desarrollo”, declaró.
YPF, Quintana-TSB y el turno de TanGo
Las primeras perforaciones mediante la logística compartida entre YPF y Quintana-TSB están previstas para octubre, cuando los equipos lleguen a territorio mendocino. En una primera instancia será YPF, conducida por Horacio Marín, la que utilizará la maquinaria, con un plazo estimado de 18 días para cada uno de sus tres pozos.
Luego, alrededor de diciembre, llegará el turno de la UTE en la propiedad de Cañadón Amarillo. TanGo Energy, por su parte, tiene como prioridad Payún Oeste y proyecta su primera perforación entre fines de este año y comienzos de 2027.
Inversión y reactivación de pozos maduros
La estrategia de TanGo Energy se apoya actualmente sobre dos pilares. El primero corresponde a la explotación convencional de campos maduros. La compañía opera bloques en la Cuenca Cuyana, en Mendoza Norte, y en la Cuenca Neuquina, particularmente en Confluencia Sur y el norte mendocino.
En esos activos, el objetivo no está concentrado en perforar nuevos pozos, sino en reactivar aquellos que permanecían inactivos. La estrategia permite incorporar producción con costos más competitivos frente a los que demandaría iniciar un desarrollo desde cero.
“Hemos frenado el declino, empezamos a crecer en producción, estamos muy contentos con eso”, afirmó Iuliano.
En materia de inversiones, el ejecutivo indicó que toda la actividad de la compañía en Mendoza representa US$ 40 millones entre OPEX y CAPEX. De ese monto, aproximadamente US$ 8 millones corresponden a regalías, mientras que el resto se vincula con la actividad de la empresa y el entramado de pymes locales que brinda servicios a la operadora.
El segundo eje está puesto en el petróleo no convencional. TanGo busca explorar lo que Iuliano denominó “áreas de frontera”, ubicadas sobre los bordes de la Cuenca Neuquina tanto en Mendoza como en Río Negro.
Según explicó el CEO, integrantes del equipo directivo participaron en los comienzos de algunos de los proyectos que actualmente forman parte del desarrollo de Vaca Muerta en Neuquén. La intención de la empresa es trasladar esa experiencia hacia los extremos de la formación.
La apuesta por Vaca Muerta Mendoza
Sin abandonar los campos maduros que opera en distintos puntos del país, el principal proyecto de expansión de TanGo está actualmente vinculado al no convencional. En Río Negro, la empresa avanza con la perforación de su primer pozo en un área denominada El Charco del Palejo.
En Mendoza, en cambio, el proyecto enfrenta un condicionante que atraviesa al sector: la disponibilidad de equipos de perforación en Argentina.
“Es una falta de equipos que existe en Argentina, pero está todo en Neuquén”, sostuvo Iuliano. El ejecutivo aseguró que la compañía dispone de los fondos necesarios para afrontar la primera etapa de exploración y ratificó que apunta a perforar su primer pozo mendocino entre el último trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027.
Frente a la posibilidad de establecer asociaciones con otras operadoras para compartir equipos, siguiendo un esquema similar al instrumentado por YPF y Quintana-TSB, Iuliano señaló: “En general no hay muchos jugadores. YPF, Quintana y nosotros. Si no podemos hacer algo con ellos, seguramente lo haremos nosotros”.
Para el ejecutivo, uno de los puntos centrales será preparar con anticipación a las pymes y a la mano de obra especializada para evitar algunos de los problemas registrados durante los primeros años del desarrollo shale neuquino. “Ahí tenemos la oportunidad de que ya hay experiencia en Argentina, ya sabemos cómo hacerlo”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que el modelo utilizado en Neuquén no puede trasladarse automáticamente a Mendoza. “Vamos a tomar esa fórmula y la vamos a adaptar a la realidad del subsuelo mendocino”.
Iuliano también reconoció que actualmente conseguir una convención de servicios en Mendoza “es muy complejo” y planteó la necesidad de desarrollar infraestructura, un hub de servicios y personal capacitado antes de que la actividad alcance una escala mayor.
El CEO relativizó, además, la idea de que Mendoza haya llegado tarde al desarrollo de Vaca Muerta. Recordó que existen sectores de la formación que hace una década eran considerados de baja productividad y que actualmente presentan resultados superiores a los registrados en el núcleo histórico neuquino.
En ese contexto, afirmó que “hay una gran oportunidad en el sur de Mendoza para transformarse en el hub energético de la provincia”.
La logística será otro de los desafíos. Debido a la distancia entre los potenciales yacimientos y los centros urbanos, Iuliano señaló a Malargüe como la base natural de las operaciones por su condición de cabecera departamental. También anticipó que podrían establecerse bases secundarias más próximas a las áreas productivas y esquemas logísticos compartidos entre las compañías.
Otro de los puntos destacados por el ejecutivo fue la transformación del papel de los proveedores. Según explicó, el desarrollo no convencional ya no depende necesariamente de que una pyme consiga “un contrato millonario” con una gran operadora, sino de su capacidad para trabajar de manera eficiente y reducir costos.
“Eso es un poco lo que pasó en el shale de Estados Unidos”, comparó Iuliano, al señalar que grandes compañías fueron cediendo espacio frente a empresas de menor tamaño, más ágiles y enfocadas en disminuir los costos operativos y de desarrollo.
Próximas inversiones y situación financiera
Ante las próximas licitaciones de áreas maduras impulsadas por Mendoza, Iuliano anticipó que TanGo priorizará aquellas zonas donde ya posee presencia. La estrategia permitiría compartir infraestructura, trabajadores y servicios con los activos que actualmente están bajo operación.
“Si tengo uno en Tierra del Fuego y uno en Salta, no tiene mucho sentido”, graficó.
El ejecutivo también se refirió al proceso de reestructuración atravesado por la empresa luego de la compra de la deuda de Aconcagua Energía. Según indicó, la compañía logró equilibrar sus cuentas y comenzó a incrementar su producción.
“Pasamos a ser una compañía que no le pagaba a los proveedores, que no cumplía con sus obligaciones. Hoy cumple con los proveedores, le paga a los empleados, cumple con sus obligaciones tanto con el fisco como con los tenedores de bonos”, cerró Iuliano.
TanGo Energy confirmó que prevé perforar su primer pozo no convencional en Vaca Muerta Mendoza entre el último trimestre de 2026 y el primero de 2027. La compañía, que ya opera campos convencionales en la provincia, priorizará el área Payún Oeste. Su CEO, Pablo Iuliano, aseguró que la empresa cuenta con los fondos para iniciar la etapa exploratoria, aunque la disponibilidad de equipos sigue siendo el principal condicionante.
Tres jugadores ya miran el subsuelo mendocino y TanGo Energy quiere ser el próximo en poner la mecha. Después de YPF y la UTE Quintana-TSB, la compañía confirmó que tiene fondos y planes para perforar en Payún Oeste entre fines de 2026 y comienzos de 2027. En Vaca Muerta Mendoza empieza a haber más turnos asignados que en una guardia bancaria antes de un fin de semana largo.
El problema no es encontrar petróleo, al menos todavía: primero hay que encontrar una perforadora disponible. Según Pablo Iuliano, CEO de TanGo Energy, equipos hay, pero están concentrados en Neuquén. Es la versión petrolera de tener plata para comprar el asado y descubrir que la única carnicería abierta queda cruzando la cordillera.
YPF tiene previsto comenzar en octubre con tres pozos y utilizar los equipos durante unos 18 días por cada perforación. Después vendría la UTE Quintana-TSB, alrededor de diciembre, en Cañadón Amarillo. TanGo, mientras tanto, espera su lugar para avanzar sobre Payún Oeste, porque hasta el shale parece haber adoptado el sistema argentino de sacar número.
La compañía asegura que ya tiene financiada la primera etapa exploratoria. El objetivo será comprobar el recurso, determinar si el bloque tiene potencial comercial y, recién entonces, pensar en un desarrollo de mayor escala. Nada de declarar capital energética mundial después del primer mate: primero hay que perforar.
Mientras espera la maquinaria, TanGo sostiene su producción convencional mediante la reactivación de pozos maduros. La empresa calcula que su actividad en Mendoza representa unos US$ 40 millones entre OPEX y CAPEX, con aproximadamente US$ 8 millones destinados a regalías y el resto vinculado, entre otros componentes, a proveedores y servicios locales.
La apuesta más grande está al sur. Iuliano considera que Malargüe puede transformarse en la base de operaciones de un eventual desarrollo no convencional y plantea la necesidad de infraestructura, personal capacitado y un entramado de proveedores preparado antes de que llegue la escala. Porque Vaca Muerta puede tener millones de años, pero el camión, el taller y el equipo de perforación tienen que llegar el lunes.
El petróleo está bajo tierra. El desafío, por ahora, es conseguir quién haga el agujero.