El Senado de la Nación inició este jueves el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de que el oficialismo decidiera retirar del texto el capítulo que proponía modificar la Ley de Tierras Rurales ante la falta de respaldo suficiente para aprobarlo.
La sesión comenzó a las 14:15, tras el cuarto intermedio dispuesto en julio, con el objetivo de avanzar en el tratamiento del resto de la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional.
La reforma sobre tierras quedó afuera
La decisión de excluir el Capítulo III, referido a la venta de tierras rurales a extranjeros, se produjo luego de que varios senadores manifestaran su rechazo a la propuesta, incluso entre quienes inicialmente aparecían como posibles aliados del oficialismo.
El Gobierno había evaluado modificar el proyecto para elevar el límite de tierras rurales en manos extranjeras del 15% al 25%, descartando la liberalización total prevista originalmente. Sin embargo, la falta de consenso llevó finalmente a retirar por completo ese apartado para garantizar la continuidad del debate.
Qué sigue en discusión
Con la reforma a la Ley de Tierras fuera del temario, el Senado continúa analizando los restantes capítulos del proyecto, entre ellos las modificaciones vinculadas a desalojos acelerados, las restricciones a las expropiaciones, la reforma de la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad.
El oficialismo busca reunir los votos necesarios para aprobar estas reformas, consideradas prioritarias dentro de su agenda legislativa.
También hubo debate por el voto remoto
Antes del tratamiento del proyecto, la Cámara Alta también abordó la situación de los pedidos realizados por los senadores Anabel Fernández Sagasti, de Mendoza, y Flavio Fama, de Catamarca, quienes solicitaron participar de forma virtual por motivos de salud.
Finalmente, ambos planteos fueron derivados a la Comisión de Asuntos Constitucionales, por lo que ninguno de los dos legisladores participó de manera remota en la sesión de este jueves.
Manifestaciones en las inmediaciones del Congreso
Mientras se desarrolla el debate parlamentario, organizaciones sociales y distintos sectores convocaron a movilizaciones en las inmediaciones del Congreso en rechazo a algunos de los puntos incluidos en el proyecto de ley.
Con la exclusión del capítulo sobre tierras rurales, la discusión legislativa quedó centrada en los restantes cambios propuestos por el Ejecutivo, mientras el oficialismo intenta alcanzar la mayoría necesaria para avanzar con la iniciativa.
El Senado comenzó el debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada luego de que el oficialismo retirara el capítulo que proponía modificar la Ley de Tierras Rurales. La sesión se desarrolla con el resto de la iniciativa, mientras el Gobierno busca reunir los votos necesarios para aprobar reformas sobre desalojos, expropiaciones, manejo del fuego y el Registro de la Propiedad.
Resumen generado automáticamente por inteligencia artificial
El capítulo que más ruido hacía desapareció antes de que empezara la sesión. La reforma para flexibilizar la venta de tierras a extranjeros quedó afuera por falta de votos. Cuando una ley necesita amputarse para llegar viva al recinto, el problema ya no es el debate: es la aritmética.
Durante días se habló de soberanía, campos, capitales extranjeros y límites históricos. Al final, el Gobierno hizo lo que hace cualquier equipo cuando ve venir la derrota: sacó de la cancha al jugador que estaba por comerse la tarjeta roja. El proyecto siguió viaje, pero bastante más liviano que cuando salió de comisión.
La escena tuvo algo de mudanza apurada. Mientras algunos funcionarios todavía explicaban una versión «más moderada» de la reforma, varios senadores que supuestamente acompañaban empezaron a despegarse uno por uno. La política argentina tiene esa costumbre: los votos confirmados duran hasta que alguien cuenta los votos de verdad.
Con la Ley de Tierras preservada, el Senado pasó a discutir el resto del paquete. Siguen los cambios sobre desalojos, las restricciones a las expropiaciones, la reforma de la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad. Es decir, el plato principal cambió, pero el menú sigue siendo pesado.
Fuera del Congreso también hubo movimiento. Organizaciones sociales y distintos sectores convocaron a manifestarse contra la iniciativa, mientras dentro del recinto otra discusión ocupaba parte de la escena: si dos senadores con problemas de salud podían participar de manera remota. A veces el debate legislativo termina dedicando más tiempo a decidir quién puede votar que a aquello que se vota.
La sesión comenzó finalmente sin el capítulo que dominó la agenda durante semanas. Después de días de discursos sobre principios innegociables, bastó una calculadora para demostrar que, en el Congreso, la convicción más poderosa sigue siendo llegar al número necesario.
Contenido humorístico generado por inteligencia artificial
El Senado de la Nación inició este jueves el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, luego de que el oficialismo decidiera retirar del texto el capítulo que proponía modificar la Ley de Tierras Rurales ante la falta de respaldo suficiente para aprobarlo.
La sesión comenzó a las 14:15, tras el cuarto intermedio dispuesto en julio, con el objetivo de avanzar en el tratamiento del resto de la iniciativa impulsada por el Gobierno nacional.
La reforma sobre tierras quedó afuera
La decisión de excluir el Capítulo III, referido a la venta de tierras rurales a extranjeros, se produjo luego de que varios senadores manifestaran su rechazo a la propuesta, incluso entre quienes inicialmente aparecían como posibles aliados del oficialismo.
El Gobierno había evaluado modificar el proyecto para elevar el límite de tierras rurales en manos extranjeras del 15% al 25%, descartando la liberalización total prevista originalmente. Sin embargo, la falta de consenso llevó finalmente a retirar por completo ese apartado para garantizar la continuidad del debate.
Qué sigue en discusión
Con la reforma a la Ley de Tierras fuera del temario, el Senado continúa analizando los restantes capítulos del proyecto, entre ellos las modificaciones vinculadas a desalojos acelerados, las restricciones a las expropiaciones, la reforma de la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad.
El oficialismo busca reunir los votos necesarios para aprobar estas reformas, consideradas prioritarias dentro de su agenda legislativa.
También hubo debate por el voto remoto
Antes del tratamiento del proyecto, la Cámara Alta también abordó la situación de los pedidos realizados por los senadores Anabel Fernández Sagasti, de Mendoza, y Flavio Fama, de Catamarca, quienes solicitaron participar de forma virtual por motivos de salud.
Finalmente, ambos planteos fueron derivados a la Comisión de Asuntos Constitucionales, por lo que ninguno de los dos legisladores participó de manera remota en la sesión de este jueves.
Manifestaciones en las inmediaciones del Congreso
Mientras se desarrolla el debate parlamentario, organizaciones sociales y distintos sectores convocaron a movilizaciones en las inmediaciones del Congreso en rechazo a algunos de los puntos incluidos en el proyecto de ley.
Con la exclusión del capítulo sobre tierras rurales, la discusión legislativa quedó centrada en los restantes cambios propuestos por el Ejecutivo, mientras el oficialismo intenta alcanzar la mayoría necesaria para avanzar con la iniciativa.
El Senado comenzó el debate del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada luego de que el oficialismo retirara el capítulo que proponía modificar la Ley de Tierras Rurales. La sesión se desarrolla con el resto de la iniciativa, mientras el Gobierno busca reunir los votos necesarios para aprobar reformas sobre desalojos, expropiaciones, manejo del fuego y el Registro de la Propiedad.
El capítulo que más ruido hacía desapareció antes de que empezara la sesión. La reforma para flexibilizar la venta de tierras a extranjeros quedó afuera por falta de votos. Cuando una ley necesita amputarse para llegar viva al recinto, el problema ya no es el debate: es la aritmética.
Durante días se habló de soberanía, campos, capitales extranjeros y límites históricos. Al final, el Gobierno hizo lo que hace cualquier equipo cuando ve venir la derrota: sacó de la cancha al jugador que estaba por comerse la tarjeta roja. El proyecto siguió viaje, pero bastante más liviano que cuando salió de comisión.
La escena tuvo algo de mudanza apurada. Mientras algunos funcionarios todavía explicaban una versión «más moderada» de la reforma, varios senadores que supuestamente acompañaban empezaron a despegarse uno por uno. La política argentina tiene esa costumbre: los votos confirmados duran hasta que alguien cuenta los votos de verdad.
Con la Ley de Tierras preservada, el Senado pasó a discutir el resto del paquete. Siguen los cambios sobre desalojos, las restricciones a las expropiaciones, la reforma de la Ley de Manejo del Fuego y la modernización del Registro de la Propiedad. Es decir, el plato principal cambió, pero el menú sigue siendo pesado.
Fuera del Congreso también hubo movimiento. Organizaciones sociales y distintos sectores convocaron a manifestarse contra la iniciativa, mientras dentro del recinto otra discusión ocupaba parte de la escena: si dos senadores con problemas de salud podían participar de manera remota. A veces el debate legislativo termina dedicando más tiempo a decidir quién puede votar que a aquello que se vota.
La sesión comenzó finalmente sin el capítulo que dominó la agenda durante semanas. Después de días de discursos sobre principios innegociables, bastó una calculadora para demostrar que, en el Congreso, la convicción más poderosa sigue siendo llegar al número necesario.