«Cada día que los niños no van a la escuela es un día en que pausamos su futuro, y eso no lo podemos permitir».

La cantante colombiana Shakira anunció este lunes que contribuirá a la reconstrucción de diez escuelas y una universidad en el departamento de Chocó, una de las regiones más pobres de Colombia y epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto.

La intérprete de «Waka Waka» y «Ciega, Sordomuda» realizó una visita sorpresa a Quibdó, capital de Chocó, acompañada por Howard Buffett, hijo del multimillonario estadounidense Warren Buffett. Allí anunció una inversión de un millón de dólares destinada a las tareas de reconstrucción educativa.

Un llamado internacional para reconstruir Chocó

Además del aporte anunciado, Shakira pidió a los gobiernos de Canadá, Japón y Reino Unido, así como al sector privado y a otras fundaciones, que se incorporen a los esfuerzos para recuperar el departamento tras el terremoto.

La artista sostuvo que Colombia mantiene una deuda histórica con la región y reclamó una mayor atención sobre las condiciones sociales que atraviesa su población.

«Los colombianos tienen una deuda histórica con el Chocó. El departamento del Chocó ha estado abandonado a su suerte y ha sido muy difícil dar pasos hacia el progreso», dijo a los periodistas.

Según el último informe del gobierno local, 29 de los 31 municipios de Chocó fueron afectados por el terremoto. El balance señala 13 personas fallecidas, más de 45.000 damnificadas, más de 1.000 viviendas destruidas y otras 8.000 con distintos niveles de daños.

Una emergencia sobre una región marcada por la pobreza

La catástrofe golpeó además a un departamento donde buena parte de sus aproximadamente 600.000 habitantes ya enfrentaba condiciones económicas críticas.

De acuerdo con los últimos datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), 62 de cada 100 habitantes de Quibdó viven por debajo de la línea de pobreza, mientras que 33 de cada 100 se encuentran en situación de pobreza extrema.

El terremoto de magnitud 7,4 dejó consecuencias en distintas regiones de Colombia. Según las autoridades, el sismo provocó al menos 287 muertes y destruyó más de 26.000 viviendas en todo el país.

El Gobierno informó además que 194 personas continúan desaparecidas, aunque otras fuentes mencionadas en los reportes elevan esa cifra a más de 4.100.