La defensa de Roberto Baratta pidió este jueves al Tribunal Oral Federal 7 que se ordene una nueva medida de prueba para rastrear la ruta del supuesto millón de dólares que, según declaró un exgerente de Techint, habría sido entregado al exfuncionario.
El abogado defensor Marcos Aldazábal negó que los pagos hayan existido y solicitó que se investigue el recorrido de esos fondos, que de acuerdo con la declaración testimonial habrían provenido desde Suiza.
La defensa pidió seguir la ruta del dinero
Aldazábal solicitó al tribunal que se reconstruya el movimiento del presunto millón de dólares que, según declaró el martes pasado el testigo Héctor Zabaleta, habría sido pagado desde Techint, en pesos argentinos, al propio Baratta.
“Zabaleta declaró que el dinero que él dice que le pagó a nuestro defendido se lo hizo llegar una banca de Lugano, Suiza, donde funcionaba alguna dependencia del grupo empresario”, dijo hoy el abogado.
“Esta defensa niega que esos pagos hayan existido”, remarcó.
El letrado explicó que la información sobre esa entidad “no está en el expediente”. Por ese motivo, consideró necesario “conocer cómo le llegaba el supuesto millón de dólares en efectivo”.
“Es fundamental para valorar la veracidad de los dichos de Zabaleta en hechos que se imputan exclusivamente a nuestro defendido”.
En ese contexto, la defensa pidió que se envíe un oficio para levantar el secreto bancario de la cuenta suiza vinculada a Techint. El Tribunal informó que responderá más adelante a la solicitud.
La declaración del exgerente de Techint
El martes pasado, el exgerente administrativo de Techint Héctor Zabaleta declaró como testigo en el juicio y afirmó que pagó un millón de dólares en total al exsubsecretario de Planificación Federal Roberto Baratta.
Según su testimonio, las entregas de dinero se realizaban en paquetes en pesos argentinos. Esa declaración motivó ahora el pedido de la defensa para rastrear el origen y recorrido de los fondos mencionados ante el Tribunal.
La defensa de Roberto Baratta solicitó al Tribunal Oral Federal 7 rastrear la ruta del supuesto millón de dólares que, según declaró el exgerente de Techint Héctor Zabaleta, habría sido entregado al exfuncionario. El abogado Marcos Aldazábal negó que esos pagos hayan existido y pidió levantar el secreto bancario de una cuenta vinculada a una entidad en Suiza.
El juicio sumó este jueves un ingrediente que suele transformar cualquier expediente argentino en una novela de exportación: un millón de dólares, una banca en Lugano y la necesidad de averiguar cómo habría viajado ese dinero hasta convertirse, según el testimonio, en paquetes de pesos. La defensa de Roberto Baratta decidió que, ya que el dinero aparece en la historia, sería conveniente que también aparezca su recorrido.
El abogado Marcos Aldazábal pidió al Tribunal Oral Federal 7 que siga la ruta financiera mencionada por Héctor Zabaleta, exgerente administrativo de Techint, quien declaró haber entregado un millón de dólares en total al exsubsecretario de Planificación Federal. El detalle que ahora concentra la atención es que los fondos, según la declaración, habrían llegado desde una banca de Lugano, Suiza. Una geografía bancaria que, para la defensa, merece bastante más que una nota al pie.
La estrategia es sencilla en su formulación y mucho menos sencilla en su ejecución: si existió el dinero, debería haber dejado algún rastro. Y si ese rastro comenzó en Suiza, la defensa pretende que el expediente abandone por un momento el terreno de las declaraciones y se interne en el menos poético universo de las cuentas, movimientos y secretos bancarios.
El Tribunal todavía no resolvió el planteo. Por ahora, el supuesto millón permanece en ese incómodo estado procesal en el que todos hablan de él, algunos aseguran haberlo visto circular y la defensa exige pruebas que permitan reconstruir su existencia. En otras palabras, el dinero ya tiene protagonismo judicial; ahora falta saber si también tiene itinerario.