Un tren que transportaba azúcar y otros minerales con destino a Buenos Aires embistió a un camión que llevaba limones, en un fuerte accidente ocurrido en un paso a nivel de la Ruta Provincial 325.
La violencia del impacto provocó que el camión volcara y una gran cantidad de limones quedara desparramada sobre la ruta y en sectores cercanos a las vías. La formación ferroviaria, además, terminó descarrilada como consecuencia de la colisión.
Las imágenes registradas después del accidente muestran la magnitud del impacto y el estado en el que quedaron ambos transportes tras el choque.
No hubo víctimas fatales
Pese a la gravedad de la escena y a las características del accidente, no se registraron víctimas fatales. El episodio generó conmoción por la violencia de la colisión y por el posterior descarrilamiento del tren.
La Ruta Provincial 325 quedó cortada
La Ruta Provincial 325 permanecía cortada al tránsito a la altura del paso a nivel mientras los equipos de emergencia trabajaban en el lugar.
En paralelo, se realizaban las primeras actuaciones destinadas a establecer cómo se produjo la colisión y determinar las circunstancias que derivaron en el choque entre la formación ferroviaria y el camión.
Un tren que transportaba azúcar y otros minerales con destino a Buenos Aires embistió a un camión cargado con limones en un paso a nivel de la Ruta Provincial 325. El impacto provocó el vuelco del vehículo, el descarrilamiento de la formación y obligó a cortar el tránsito. No se registraron víctimas fatales.
Un tren cargado con azúcar y otros minerales terminó protagonizando un encuentro ferroviario poco recomendable con un camión que transportaba limones, en una combinación que parecía pensada por alguien que confundió logística con la lista de ingredientes de una bebida experimental. El choque fue de tal magnitud que el camión volcó, la formación descarriló y una cantidad considerable de limones terminó desperdigada entre la ruta y las vías, convirtiendo el lugar en una postal donde la infraestructura argentina decidió agregarle cítricos al drama.
Las imágenes posteriores dejaron en evidencia la violencia del impacto: vagones fuera de su posición, el transporte volcado y limones ocupando sectores para los que claramente nunca fueron diseñados. Por fortuna, dentro de una escena que parecía construida para terminar mucho peor, no hubo víctimas fatales. Una noticia que permitió que el susto quedara concentrado en los daños materiales y no sumara consecuencias irreversibles.
La Ruta Provincial 325 permaneció cortada mientras los equipos de emergencia trabajaban en el sector y comenzaban las actuaciones para determinar cómo se produjo la colisión. Hasta entonces, el paso a nivel quedó convertido en el punto exacto donde coincidieron un tren rumbo a Buenos Aires, un camión cargado de limones y las leyes de la física, que una vez más demostraron que no participan de negociaciones ni aceptan derecho a réplica.
Ahora resta establecer las circunstancias del accidente y avanzar con las tareas necesarias para normalizar el tránsito. Mientras tanto, el episodio dejó una imagen difícil de ignorar: toneladas de carga ferroviaria, un camión volcado y limones esparcidos junto a las vías. Una escena en la que, pese al espectacular impacto, la información más importante terminó siendo también la más sencilla: nadie perdió la vida.