Lionel Scaloni todavía no definió su continuidad como entrenador de la Selección Argentina y las conversaciones con la AFA permanecen estancadas cuando restan menos de cuatro meses para el vencimiento de su contrato, previsto para el 31 de diciembre de 2026.
“Voy a cumplir mi contrato hasta fin de año y veré”, había manifestado Scaloni después de la derrota ante España en la final del Mundial. Desde entonces, el entrenador no confirmó si seguirá al frente del seleccionado y la dirigencia comenzó a trabajar sobre el próximo ciclo deportivo.
Una negociación que todavía no tiene acuerdo
Las conversaciones entre el cuerpo técnico y la Asociación del Fútbol Argentino no registraron, hasta el momento, un acuerdo definitivo que garantice la permanencia del entrenador más allá de diciembre.
El contrato actual continúa plenamente vigente y Scaloni seguirá conduciendo al seleccionado durante este período. Sin embargo, la falta de una renovación firmada mantiene abierta la posibilidad de que el vínculo finalice al cierre de 2026.
Las dudas sobre su continuidad habían comenzado después del Mundial. Tras la derrota frente a España, el entrenador reconoció que necesitaba evaluar su futuro y dejó abierta la posibilidad de cerrar su etapa al frente del equipo nacional.
Antes de la Copa del Mundo había existido un acuerdo de palabra para extender el contrato durante varios años, incluso hasta 2030. La intención de la AFA era sostener a Scaloni y a la totalidad de su cuerpo técnico durante el siguiente ciclo.
Claudio Tapia había expresado públicamente su intención de mantener al entrenador y a sus colaboradores. Sin embargo, aquella planificación quedó condicionada por el escenario posterior al Mundial.
El impacto de la salida de Lionel Messi
La salida de Lionel Messi de la Selección Argentina, anunciada el 31 de agosto, marcó el comienzo de una nueva etapa deportiva y obligó al cuerpo técnico a revisar distintos aspectos del proyecto.
Scaloni quedó ante el desafío de reconstruir el equipo después de un ciclo extraordinario y había señalado que, para continuar, necesitaba “volver a resetearse”. Esa definición quedó asociada al inicio de una etapa sin Messi dentro del plantel.
La ausencia del capitán modificó el escenario sobre el que originalmente se había planteado la continuidad del entrenador y agregó un elemento central a la evaluación que Scaloni realiza sobre su futuro.
La AFA busca una definición rumbo a 2028
Está prevista una reunión entre Scaloni, su representante y Claudio Tapia para avanzar en las negociaciones. El encuentro aparece como el siguiente paso para intentar destrabar la situación y establecer si el entrenador continuará después del vencimiento de su contrato.
La dirigencia mantiene su intención de preservar el actual proceso y sostener también al cuerpo técnico, aunque la decisión definitiva dependerá de Scaloni.
Mientras tanto, Argentina comienza a preparar sus primeros amistosos posteriores al Mundial y afrontará una nueva etapa sin Messi. Scaloni seguirá al frente durante los meses restantes de su contrato, pero todavía no está confirmado quién conducirá al seleccionado en el próximo gran objetivo internacional: la Copa América 2028.
Por el momento, la AFA no cuenta con una renovación firmada ni existe una confirmación oficial sobre la salida del entrenador. La definición pendiente será si Scaloni continuará al frente de la Selección Argentina después de 2026.
Lionel Scaloni mantiene sin resolver su continuidad al frente de la Selección Argentina, mientras su contrato con la AFA vence el 31 de diciembre de 2026. Las negociaciones permanecen estancadas y todavía no existe un acuerdo para extender el vínculo. La dirigencia quiere retenerlo de cara al próximo ciclo, que tendrá como gran objetivo la Copa América 2028.
La Selección Argentina entró oficialmente en esa etapa institucional conocida como “todo está bajo control”, expresión que en el fútbol suele significar exactamente lo contrario. Lionel Scaloni tiene contrato hasta el 31 de diciembre, la AFA quiere que siga, existe una negociación pendiente y nadie sabe todavía si el hombre que condujo el ciclo continuará sentado en el banco. En términos administrativos, falta una firma. En términos futbolísticos, falta saber quién manejará el barco después de que se bajó Lionel Messi, detalle menor comparable a retirar el motor de un avión y consultar si igual mantiene buen consumo.
Scaloni ya había dejado una frase suficientemente clara después de la derrota ante España: “Voy a cumplir mi contrato hasta fin de año y veré”. No anunció una salida, tampoco prometió quedarse y consiguió ese raro equilibrio diplomático que permite mantener en suspenso a una asociación completa con apenas diez palabras. Desde entonces, la negociación avanzó hasta ese territorio misterioso donde las reuniones existen, las intenciones son excelentes y el contrato continúa siendo básicamente una idea.
La AFA pretendía extender el vínculo incluso hasta 2030 y conservar a todo el cuerpo técnico, pero el escenario cambió después del Mundial y, especialmente, tras la salida de Messi. Scaloni sostuvo que necesitaba “volver a resetearse”, una expresión tecnológica bastante apropiada para alguien obligado a diseñar una Selección sin el futbolista alrededor del cual giró buena parte del sistema durante años. Reiniciar, actualizar, verificar compatibilidades y rezar para que ningún archivo importante haya quedado en una carpeta llamada Messi_Final_Definitivo_AhoraSí.
La próxima estación será una reunión entre Scaloni, su representante y Claudio Tapia. La dirigencia intentará convencerlo de continuar y el entrenador deberá definir si quiere encabezar la reconstrucción rumbo a la Copa América 2028. Hasta entonces, Argentina tendrá técnico, pero no necesariamente futuro confirmado; contrato, pero no renovación; proyecto, pero con signo de interrogación. El fútbol argentino logró así algo extraordinario: transformar septiembre en diciembre sin necesidad de modificar el calendario.