El oficialismo volvió a quedar bloqueado en el Senado, suspendió la reunión de Labor Parlamentaria prevista para este miércoles y perdió la posibilidad de avanzar con una sesión este jueves debido a la falta de votos suficientes.
El escenario está atravesado principalmente por la disputa en torno a la ley de biocombustibles, aunque también influyen las negociaciones políticas vinculadas con la dinámica electoral de las provincias.
La reunión estaba convocada para las 14 horas con el objetivo de ordenar una sesión que hasta poco antes aparecía prácticamente encaminada. Sin embargo, una fuente de la Cámara Alta resumió el motivo de la suspensión: “No estaban los votos”.
La Libertad Avanza no consiguió cerrar los apoyos
Aunque inicialmente se intentó atribuir la suspensión a la superposición con un plenario de comisiones, el problema central era que el oficialismo no había conseguido reunir los respaldos necesarios para avanzar.
La caída de la reunión de Labor Parlamentaria terminó arrastrando también la sesión que La Libertad Avanza pretendía realizar este jueves.
La situación se produjo pocas horas después de otro revés parlamentario en la Cámara de Diputados, donde la oposición obligó al oficialismo a habilitar el tratamiento en comisiones de proyectos relacionados con la morosidad y la prórroga de la emergencia en discapacidad.
Ante la posibilidad de que los bloques opositores alcanzaran el quórum sin La Libertad Avanza, el oficialismo finalmente ingresó al recinto, contribuyó a habilitar la sesión y acompañó los cronogramas acordados previamente.
Para el proyecto vinculado con discapacidad, se establecieron reuniones informativas para el 16 de septiembre y la posibilidad de emitir dictamen el 23.
En el caso de morosidad, las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor tendrán reuniones informativas los días 15 y 22, mientras que el dictamen está previsto para el 29 de septiembre.
Biocombustibles, el principal punto de conflicto
En el Senado, la mayor resistencia se concentra en el proyecto relacionado con los biocombustibles.
Un senador opositor describió el núcleo de la discusión con una definición directa: “El eje del debate es biocombustible. Aunque hay dictamen no hay acuerdo”.
La iniciativa cuenta con dictamen, pero el oficialismo todavía no logró reunir el consenso político suficiente para llevarla al recinto con garantías de aprobación.
La agenda que el bloque oficialista había terminado de delinear durante un encuentro informal con aliados incluía modificaciones en los cortes de biocombustibles y nuevas transferencias de competencias penales desde la Nación hacia la Ciudad de Buenos Aires.
La bancada de La Libertad Avanza en el Senado está encabezada por Patricia Bullrich, representante de la Ciudad de Buenos Aires.
La falta de acuerdos dejó nuevamente al oficialismo sin posibilidades inmediatas de avanzar con la agenda prevista en la Cámara Alta, donde cada sesión continúa dependiendo de negociaciones con bloques aliados y sectores de la oposición.
El oficialismo volvió a quedar sin margen en el Senado, suspendió la reunión de Labor Parlamentaria prevista para este miércoles y perdió la posibilidad de sesionar este jueves por falta de votos. El principal foco de conflicto está en la discusión por los biocombustibles, en un contexto marcado además por tensiones electorales y dificultades para consolidar apoyos.
La Libertad Avanza volvió a comprobar en el Senado una ley política más antigua que cualquier reglamento parlamentario: sin votos no hay épica que alcance. La reunión de Labor Parlamentaria estaba convocada para ordenar una sesión que parecía encaminada, pero terminó suspendida cuando apareció el detalle administrativo que suele arruinar los grandes planes: faltaban apoyos. Una fuente de la Cámara Alta lo explicó con una síntesis difícil de mejorar: “No estaban los votos”.
La excusa formal apuntó a la superposición con un plenario de comisiones, pero el problema era considerablemente menos decorativo. El oficialismo no había logrado cerrar los acuerdos necesarios y, cuando el tablero parlamentario empezó a ponerse rojo, la sesión del jueves terminó siguiendo el mismo camino que Labor Parlamentaria. En política legislativa, a veces el orden del día dura menos que una promesa de consenso.
El epicentro de la resistencia está en los biocombustibles, un asunto que consiguió transformar porcentajes de corte y regulaciones técnicas en una nueva prueba de supervivencia para el bloque oficialista. Un senador opositor lo resumió sin anestesia: “El eje del debate es biocombustible. Aunque hay dictamen no hay acuerdo”. Es decir, hay papeles, hay firmas y hay un expediente suficientemente desarrollado como para ocupar varias carpetas, pero todavía falta esa pequeña formalidad llamada mayoría.
Mientras tanto, Diputados también le recordó al Gobierno que el Congreso tiene vida propia. La oposición empujó el tratamiento de proyectos sobre discapacidad y morosidad, y el oficialismo terminó participando para no dejarle completamente la escena a sus adversarios. El resultado es una fotografía bastante precisa del momento: en ambas cámaras, la Casa Rosada debe negociar cada paso como quien cruza un piso lleno de piezas de Lego parlamentarias. Y, por ahora, el Senado volvió a demostrar que alguna siempre termina debajo del pie.