La agente de la Policía de San Juan que recibió un disparo dentro de la Comisaría 34ª de La Bebida, en Rivadavia, se encuentra estable y su embarazo no corre riesgo, de acuerdo con la información conocida tras el episodio.
La mujer cursa el sexto mes de embarazo y permanece bajo atención médica en el Hospital Rawson, donde los profesionales controlan su evolución y analizan si será necesario realizar una intervención quirúrgica.
El hecho generó preocupación desde un primer momento debido tanto a la herida provocada por el disparo como al estado de gestación de la agente. Sin embargo, la información más reciente indica que su cuadro se mantiene estable y que el embarazo no presenta complicaciones derivadas del episodio.
El proyectil quedó alojado cerca de un pulmón
De acuerdo con los datos conocidos, el proyectil habría quedado alojado cerca de uno de los pulmones de la agente, aunque no habría afectado órganos.
La herida presenta orificio de entrada, pero no de salida, por lo que los médicos deberán determinar cuál será el procedimiento más adecuado y si corresponde extraer el proyectil mediante una intervención.
La mujer continúa siendo monitoreada en el Hospital Rawson mientras se evalúa su evolución clínica.
Cómo ocurrió el disparo dentro de la comisaría
El episodio ocurrió mientras la agente se encontraba cumpliendo funciones como escribiente dentro de la Comisaría 34ª de La Bebida.
Según las primeras actuaciones, un compañero manipulaba su arma reglamentaria cuando se produjo la detonación que terminó hiriéndola.
En principio, la principal hipótesis apunta a que el disparo fue accidental. Sin embargo, todavía no se estableció con precisión qué procedimiento estaba realizando el efectivo al momento de manipular el arma ni cuáles fueron las circunstancias concretas que derivaron en el disparo.
Esos aspectos forman parte de la investigación iniciada para reconstruir lo ocurrido dentro de la dependencia policial.
Investigan eventuales responsabilidades
La investigación continúa con el objetivo de determinar cómo se produjo la detonación y si existieron responsabilidades vinculadas con la manipulación del arma reglamentaria.
Por el momento, no se informaron conclusiones definitivas respecto de la mecánica del hecho y la hipótesis del accidente continúa bajo análisis.
Mientras avanzan esas actuaciones, la prioridad permanece centrada en la evolución médica de la agente y en el seguimiento de su embarazo.
La información más reciente señala que tanto la mujer como la gestación se encuentran estables, mientras los profesionales del Hospital Rawson definen los próximos pasos respecto del proyectil alojado en su cuerpo.
La agente de la Policía de San Juan que recibió un disparo dentro de la Comisaría 34ª de La Bebida, en Rivadavia, permanece estable en el Hospital Rawson. La mujer cursa el sexto mes de embarazo y, según la información disponible, la gestación no corre riesgo. La principal hipótesis apunta a un disparo accidental durante la manipulación de un arma reglamentaria.
Una agente embarazada de seis meses recibió un disparo dentro de una comisaría y, pese a la gravedad inicial del episodio, permanece estable y su embarazo no corre peligro. La mujer continúa internada en el Hospital Rawson, donde los médicos siguen su evolución y evalúan cómo proceder con el proyectil que habría quedado alojado cerca de uno de sus pulmones.
El hecho ocurrió en la Comisaría 34ª de La Bebida, en Rivadavia, mientras la agente cumplía funciones como escribiente. De acuerdo con las primeras actuaciones, un compañero manipulaba su arma reglamentaria cuando se produjo la detonación.
La principal hipótesis es que se trató de un disparo accidental, aunque todavía falta determinar con precisión qué estaba haciendo el efectivo con el arma en ese momento. En una dependencia donde el manejo del armamento forma parte de la rutina profesional, esa explicación deberá ser reconstruida con algo más que un “se disparó”.
El proyectil habría quedado alojado cerca de uno de los pulmones, pero no habría comprometido órganos. La herida presenta orificio de entrada y no de salida, por lo que los profesionales analizan si será necesario realizar una intervención quirúrgica.
La noticia más importante, por ahora, es que tanto la agente como el embarazo permanecen estables. La investigación, en cambio, recién empieza: deberá establecer cómo se produjo el disparo y qué responsabilidades corresponden por un episodio que ocurrió puertas adentro de una comisaría.