La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este lunes la Ley Transitoria del Régimen Penal Juvenil, una norma destinada a adecuar provisoriamente el funcionamiento de la Justicia provincial a la Ley Nacional 27.801, que entró en vigencia el 5 de septiembre.
La iniciativa obtuvo 32 votos afirmativos y registró cuatro ausencias. Su objetivo principal es establecer un marco jurídico de transición hasta que San Juan sancione un Código Procesal Penal Juvenil propio.
Durante el tratamiento legislativo, distintos diputados señalaron que la provincia no consiguió completar dentro del plazo de 180 días previsto la adecuación integral de su sistema procesal.
En ese contexto, la nueva ley fue presentada como una herramienta provisoria que permitirá aplicar la normativa nacional mientras avanza la elaboración del régimen provincial definitivo.
Una ley transitoria hasta que San Juan tenga su propio código
El proyecto había sido impulsado por la Corte de Justicia de San Juan y contempla la incorporación de distintas herramientas propias del sistema acusatorio.
Entre ellas aparecen la reparación integral, la suspensión del juicio a prueba y la conciliación, mecanismos que deberán aplicarse dentro de las particularidades propias del régimen penal juvenil.
La sanción busca evitar un vacío procesal mientras se desarrolla el futuro Código Procesal Penal Juvenil de la provincia.
Ese cuerpo normativo deberá precisar cómo funcionarán en San Juan las distintas herramientas previstas por el nuevo régimen nacional y establecer procedimientos específicos para cada situación.
Los puntos que deberá resolver el futuro código
Entre los temas mencionados durante la sesión aparecen la prisión preventiva, las medidas alternativas, la reparación integral, la participación de las víctimas y las medidas complementarias.
También deberá definirse cómo se procederá cuando un adolescente alcance la mayoría de edad mientras se encuentra cumpliendo una medida dentro del sistema penal juvenil.
Otro aspecto pendiente está relacionado con eventuales traslados entre distintas jurisdicciones y con la coordinación entre organismos cuando los casos excedan el ámbito territorial de San Juan.
La futura normativa deberá establecer además criterios claros sobre la intervención de los distintos actores judiciales y administrativos que participarán en cada proceso.
Educación, salud y recursos para aplicar el sistema
El debate legislativo también se concentró en las medidas vinculadas con educación, salud, capacitación, trabajo y tratamiento de consumos problemáticos.
Uno de los principales interrogantes planteados fue qué organismos deberán garantizar esas prestaciones y con qué recursos contará la provincia para implementarlas.
La puesta en funcionamiento del nuevo régimen requerirá además una estructura específica, con personal especializado, supervisores, defensores, fiscales, asesores e infraestructura adecuada.
De esta manera, la aprobación de la ley transitoria permite que San Juan cuente con un marco provisional para aplicar la nueva normativa nacional, mientras continúa el proceso destinado a sancionar un Código Procesal Penal Juvenil propio.
El paso legislativo aprobado este lunes resuelve la transición inmediata, pero deja pendiente la definición del sistema definitivo y de los recursos necesarios para sostenerlo.
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó con 32 votos afirmativos y cuatro ausencias la Ley Transitoria del Régimen Penal Juvenil. La norma busca adecuar provisoriamente el funcionamiento de la Justicia provincial a la Ley Nacional 27.801, vigente desde el 5 de septiembre, hasta que la provincia sancione su propio Código Procesal Penal Juvenil.
32 votos positivos, cuatro ausencias y una ley transitoria para que San Juan pueda aplicar el nuevo Régimen Penal Juvenil. La Cámara de Diputados dio luz verde a una norma provisoria que busca cubrir el vacío mientras la provincia termina de diseñar su propio Código Procesal Penal Juvenil.
El problema es que el plazo de 180 días previsto para adecuar el sistema no alcanzó. Así que la Legislatura tuvo que sacar una especie de puente normativo: no es todavía el código definitivo, pero permite que la Justicia no quede mirando cómo pasa la nueva ley nacional por la puerta sin saber con qué herramientas aplicarla.
La norma incorpora mecanismos del sistema acusatorio como reparación integral, suspensión del juicio a prueba y conciliación. También obliga a definir cuestiones más complejas: prisión preventiva, medidas alternativas, intervención de las víctimas, traslados entre jurisdicciones y qué ocurre cuando un adolescente cumple la mayoría de edad mientras atraviesa una medida judicial.
El debate también bajó a tierra un punto menos vistoso que cualquier reforma legal: quién va a ejecutar todo eso. Educación, salud, capacitación, trabajo y tratamiento de consumos problemáticos necesitan organismos, personal y presupuesto. Porque una ley puede entrar en vigencia en una sesión; conseguir equipos especializados e infraestructura suele necesitar algo más que levantar la mano.
Ahora comienza la etapa más difícil: transformar la transición en un sistema estable. La ley provisoria ya está; el código definitivo todavía tiene que llegar.