El partido gobernante Rusia Unida se encaminaba este lunes a conservar una amplia mayoría constitucional en la Duma Estatal, la cámara baja del Parlamento ruso, luego de las elecciones legislativas celebradas entre el viernes 18 y el domingo 20 de septiembre.
Con el 95,18% de los votos escrutados, Rusia Unida obtenía el 57,83% de los sufragios emitidos mediante las listas partidarias, según los datos comunicados por la presidenta de la Comisión Electoral Central, Ella Pamfilova. La distribución preliminar proyectaba para el partido 355 de los 450 escaños de la cámara.
Cómo se reparten los 450 escaños de la Duma
El sistema electoral ruso es mixto: 225 bancas se distribuyen de acuerdo con el resultado de las listas partidarias y otras 225 corresponden a circunscripciones uninominales. La combinación de ambas categorías permite determinar la integración completa de la Duma.
Según la proyección preliminar difundida este lunes por la Comisión Electoral Central, Rusia Unida alcanzaría 355 diputados. El Partido Comunista obtendría 40 bancas, el Partido Liberal Democrático 25 y Nueva Gente 20, aunque la distribución todavía podía experimentar modificaciones con el cierre del escrutinio.
Con esa cantidad de representantes, Rusia Unida conservaría una mayoría superior a los dos tercios de la cámara, suficiente para impulsar determinadas reformas constitucionales sin necesitar el respaldo de otras fuerzas parlamentarias.
Los resultados de los principales partidos
En la votación por listas, el Partido Comunista de la Federación Rusa se ubicaba segundo con el 13,81%. El Partido Liberal Democrático alcanzaba el 8,98%, mientras Nueva Gente obtenía el 7,96%, de acuerdo con el escrutinio informado después de contabilizar más del 95% de los votos.
La situación de Rusia Justa permanecía abierta durante el recuento. En distintos momentos de la jornada se ubicó alrededor del umbral del 5% necesario para acceder al reparto proporcional de bancas, por lo que su representación definitiva dependía de los resultados restantes.
Por su parte, Yábloko no logró representación en la Duma mediante una lista nacional. La formación, que mantiene una posición contraria a la guerra en Ucrania, había sido excluida de la competencia por listas tras una resolución del Tribunal Supremo ruso, aunque algunos de sus dirigentes y candidatos participaron en circunscripciones individuales.
Rusia Unida mantiene el control parlamentario
Rusia Unida ya contaba con una mayoría constitucional en la Duma saliente. En las elecciones de 2016 había conseguido 343 escaños, mientras que tras los comicios de 2021 había quedado con 324 diputados.
La mayoría parlamentaria tuvo relevancia durante el proceso de reforma constitucional de 2020. Entre otros cambios, esas modificaciones permitieron reiniciar el cómputo de los mandatos presidenciales de Vladímir Putin, quien fue reelegido en 2024 y, bajo las actuales disposiciones constitucionales, puede volver a presentarse en 2030 y eventualmente permanecer en la Presidencia hasta 2036.
Con el escrutinio todavía en etapa preliminar este lunes 21 de septiembre, la Comisión Electoral Central situaba a Rusia Unida como la fuerza ampliamente mayoritaria de la próxima Duma, a la espera de la confirmación definitiva de la distribución de los 450 escaños.
Rusia Unida se encaminaba este lunes a conservar una amplia mayoría constitucional en la Duma Estatal tras las elecciones legislativas celebradas entre el 18 y el 20 de septiembre. Con más del 95% escrutado, el partido gobernante obtenía el 57,83% de los votos por listas y la Comisión Electoral Central proyectaba 355 de los 450 escaños.
Las elecciones legislativas rusas llegaron este lunes a esa etapa en la que la política deja momentáneamente paso a la calculadora. Con más del 95% de los votos escrutados, Rusia Unida acumulaba el 57,83% de los sufragios por listas y la Comisión Electoral Central proyectaba para el partido gobernante 355 de los 450 asientos de la Duma. Una cantidad suficiente para que el encargado de contar bancas pueda empezar a preguntarse si realmente necesitaba una planilla de cálculo tan grande.
El sistema ruso reparte la mitad de la cámara mediante listas partidarias y la otra mitad entre 225 circunscripciones uninominales. Rusia Unida consiguió una ventaja amplia en ambos frentes y quedó en condiciones de mantener la mayoría de dos tercios necesaria para impulsar determinadas reformas constitucionales. En términos parlamentarios, el resultado permite al oficialismo mirar el tablero sin tener que sacar la calculadora cada vez que aparece una votación importante.
Detrás quedaron el Partido Comunista, el Partido Liberal Democrático y Nueva Gente, mientras Rusia Justa permanecía al límite del umbral del 5% requerido para ingresar mediante las listas nacionales. El escrutinio todavía era preliminar, por lo que incluso en un resultado con diferencias amplias quedaba espacio para ese clásico universal de toda elección: esperar los últimos porcentajes como si fueran capaces de convertir una hoja de Excel en una película de suspenso.
La elección dejó además fuera de la representación nacional a Yábloko, formación que se opone a la guerra en Ucrania y cuyo listado nacional había sido excluido antes de los comicios, aunque algunos de sus candidatos pudieron presentarse en distritos individuales. Mientras Rusia esperaba la confirmación definitiva de los resultados, la composición de la próxima Duma aparecía ya bastante definida: el suspenso podía continuar en algunos casilleros, pero difícilmente en el color dominante del hemiciclo.