Una denuncia presentada ante la Justicia federal busca determinar si alimentos adquiridos con fondos públicos para abastecer la Quinta de Olivos fueron utilizados por un emprendimiento privado de catering vinculado a personas que trabajaban en la residencia presidencial.
La presentación fue realizada por la diputada Marcela Pagano y apunta a María Belén Agudiez, exsubsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia; Osvaldo Sosa, exintendente de la residencia; y Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria y encargada de la cocina.
Según la hipótesis planteada en la denuncia, parte de la mercadería adquirida con fondos públicos para abastecer a Olivos podría haber sido destinada a “Pancitos Caseros”, un emprendimiento privado de panadería, pastelería y catering vinculado a Analía Agudiez. Por el momento, se trata de una acusación que deberá ser investigada y corroborada judicialmente. :contentReference[oaicite:1]{index=1}
Qué investiga la Justicia
La presentación busca reconstruir la actividad comercial de Pancitos Caseros desde 2024, determinar qué eventos atendió, quiénes contrataron sus servicios, qué trabajadores participaron y cuál fue el origen de los insumos utilizados.
Entre los eventos mencionados aparecen el festival Bizarren Musik Party, realizado el 3 de marzo de 2024 en GEBA, y un recital de Los Palmeras, que tuvo lugar el 22 de marzo del mismo año. La denuncia plantea que se investigue si el emprendimiento prestó servicios gastronómicos en esas actividades y si utilizó productos que habían sido adquiridos originalmente para la residencia presidencial. :contentReference[oaicite:2]{index=2}
Para el recital de Los Palmeras, la documentación incorporada incluye un presupuesto atribuido a Pancitos Caseros por un servicio de catering que contemplaba empanadas, pizzas, cafetería, budines, barras de cereal, frutas, frutos secos y otros productos, además del personal necesario para el evento. El monto consignado era de $685.000.
Otro punto que aparece en la presentación es la situación fiscal del emprendimiento. Según la denuncia, Analía Agudiez figuraba en la categoría D del monotributo. También se señala que las redes sociales de Pancitos Caseros fueron eliminadas recientemente y se solicita preservar información que permita reconstruir su actividad comercial. :contentReference[oaicite:3]{index=3}
Los alimentos adquiridos para Olivos
La denuncia también pone el foco en las cantidades contempladas en una licitación de la Secretaría General de la Presidencia. El proceso prevé la compra de 29.505 kilos de carnes, pollo, cerdo, achuras y pescado durante seis meses: 20.370 kilos destinados a Casa Rosada y 9.135 kilos para Olivos.
Entre los productos previstos para la residencia presidencial figuran 2.160 kilos de pollo entero, 1.200 kilos de paleta, 900 kilos de nalga para milanesa, 2.100 kilos de roast beef y 540 kilos de bondiola de cerdo. :contentReference[oaicite:4]{index=4}
La presentación también compara algunos insumos de pastelería. Para Olivos estaban previstos 800 kilos de harina 000, frente a 500 kilos para Casa Rosada. En cuanto al dulce de leche colonial, la diferencia era de 48 potes contra 12, mientras que también figuraban 75 kilos de chocolate para moldeo destinados exclusivamente a la residencia presidencial.
Ahora, la investigación deberá establecer cuánta mercadería ingresó efectivamente a Olivos, quién la recibió, cuál fue su destino y si existió algún vínculo entre las compras estatales y los servicios privados de catering. También se busca determinar qué personal participó de los eventos privados y si para esos trabajos se utilizaron recursos pertenecientes a la residencia presidencial. :contentReference[oaicite:5]{index=5}
Qué deberá definir la Justicia
El caso todavía no comenzó formalmente. El fiscal Eduardo Taiano deberá definir si impulsa la acción penal y solicita medidas de prueba, mientras que el juez que podría intervenir es Julián Ercolini. :contentReference[oaicite:6]{index=6}
La denuncia plantea, entre otros puntos, reconstruir la actividad del emprendimiento, identificar a quienes participaron de los servicios y establecer el origen de los alimentos utilizados en los eventos mencionados.
Desde el entorno de Belén Agudiez rechazaron las acusaciones y aseguraron que la exfuncionaria nunca utilizó productos de la Quinta de Olivos para un emprendimiento privado ni empleó instalaciones oficiales con fines particulares. :contentReference[oaicite:7]{index=7}
Una denuncia presentada ante la Justicia federal busca determinar si alimentos adquiridos con fondos públicos para la Quinta de Olivos fueron utilizados por el emprendimiento privado de catering “Pancitos Caseros”. La presentación apunta a exfuncionarios y personas vinculadas a la residencia presidencial y solicita investigar compras, servicios gastronómicos y el destino efectivo de la mercadería. :contentReference[oaicite:0]{index=0}
29.505 kilos de carne, pollo, cerdo, achuras y pescado previstos para seis meses. De ese total, 9.135 kilos correspondían a la Quinta de Olivos, donde ahora la Justicia deberá averiguar si parte de esa mercadería terminó haciendo turismo gastronómico fuera de la residencia presidencial.
La denuncia de la diputada Marcela Pagano apunta a un emprendimiento llamado “Pancitos Caseros”, vinculado a Analía Agudiez, hermana de la exsubsecretaria de Planificación General María Belén Agudiez. El catering habría prestado servicios en eventos realizados en GEBA, con un presupuesto que incluía empanadas, pizzas, cafetería, budines, frutas y frutos secos por $685.000. La gastronomía corporativa, aparentemente, también tenía agenda de recitales.
El detalle de las compras agrega algunos números difíciles de ignorar: 2.160 kilos de pollo entero, 2.100 kilos de roast beef, 900 kilos de nalga para milanesa y 540 kilos de bondiola de cerdo para Olivos. En pastelería, además, figuraban 800 kilos de harina 000, 48 potes de dulce de leche colonial y 75 kilos de chocolate para moldeo.
La denuncia no sostiene que esos alimentos hayan sido efectivamente desviados como un hecho probado: pide que se investigue. La Justicia deberá establecer cuánto ingresó realmente a Olivos, quién recibió la mercadería, dónde terminó y si hubo algún vínculo con servicios privados de catering. Porque entre una licitación, una cocina presidencial y una bandeja de catering hay demasiadas facturas como para resolverlo con una receta.
El caso todavía no comenzó formalmente y el fiscal Eduardo Taiano debe definir si impulsa la acción penal y ordena medidas de prueba. Mientras tanto, desde el entorno de Belén Agudiez rechazaron las acusaciones y negaron que se hayan utilizado productos o instalaciones de la residencia para un emprendimiento privado.
La comida estaba destinada a Olivos; ahora el expediente quiere saber dónde terminó el menú.