El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones aprobó el ingreso del proyecto presentado por Toyota para construir una nueva planta en Zárate, provincia de Buenos Aires, con una inversión prevista de US$1.341 millones.
La iniciativa contempla la producción de un vehículo 100% electrificado, una tecnología que actualmente no se fabrica en la Argentina, y fue presentada por el Gobierno como la mayor inversión individual registrada por la industria automotriz en el país.
Una inversión con fuerte perfil exportador
El proyecto contempla ventas al exterior por unos US$1.280 millones anuales, equivalentes a cerca del 70% de la producción prevista.
Además, se estima que la etapa de construcción generará más de 3.600 empleos, mientras que una vez puesta en marcha la planta se sumarían más de 2.600 puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos.
“Más inversión productiva, más trabajo y más exportaciones para los argentinos”, señaló el Ministro de Economía, Luis Caputo, en sus redes sociales.
La apuesta de Toyota por los vehículos electrificados
“En términos de inversión, va a ser el más grande en la historia de la industria automotriz en Argentina”, expresó Luis Salinas, CEO de Toyota Argentina.
“Para nosotros es muy importante, veníamos trabajando hace tiempo en un proyecto nuevo de inversión en el país. Es un compromiso muy relevante de Toyota para la Argentina, para la región de Latinoamérica, con una visión muy clara de largo plazo”, agregó el ejecutivo que participó de la cumbre de IDEA.
“La confirmación del comité evaluador del RIGI es relevante porque nos permite, con la casa matriz ahora, poder entrar a una etapa final de definición de este proyecto, que es un proyecto que implica de alguna manera establecer una línea de producción de vehículos electrificados, algo muy relevante en la nueva tecnología en la industria automotriz mundial”, continuó Salinas.
La aprobación del RIGI constituye así un paso clave para avanzar con el proyecto, aunque todavía resta completar las definiciones finales con la casa matriz de Toyota antes de su ejecución definitiva.
Las expectativas sobre el mercado automotor
En relación con las perspectivas de la actividad, Salinas sostuvo que el panorama hacia adelante “siempre es positivo”. Pero añadió: “Creemos que el sector automotriz, y el parque automotriz en la Argentina, necesita una actualización. Venimos de muchos años con mercados que han estado por debajo como para tener un parque actualizado”.
“Con lo cual, en las condiciones que se van dando de normalización de la macroeconomía, de la inflación en descenso, de tasas de interés que vayan disminuyendo, bueno, el parque automotriz se tendría que ir actualizando”, dijo Salinas.
El ejecutivo también puso el foco en el mercado externo, un componente central para las principales terminales instaladas en el país.
“El mercado en lo doméstico va a tener una perspectiva de recuperación, de crecimiento. Y, por otro lado, el mercado de exportación, al cual se dedica gran parte de las empresas en la industria automotriz, también es un sector que tenemos que seguir trabajando a través de mejora en la competitividad permanente”, cerró el CEO de Toyota Argentina.
Con el proyecto aprobado bajo el RIGI, Toyota avanza hacia una inversión que busca combinar producción electrificada, exportaciones y expansión industrial en Zárate, en un momento en que la automotriz apunta a reforzar su presencia regional y adaptarse a la transformación tecnológica del sector.
Toyota recibió la aprobación para incorporar al RIGI un proyecto de US$1.341 millones destinado a una nueva planta en Zárate, provincia de Buenos Aires. La iniciativa prevé producir un vehículo 100% electrificado, exportar cerca del 70% de la producción y generar más de 3.600 empleos durante la construcción y más de 2.600 en la etapa operativa.
US$1.341 millones, una nueva planta y un vehículo 100% electrificado. Toyota consiguió la aprobación para ingresar al RIGI con un proyecto que, según el Gobierno, será la mayor inversión realizada hasta ahora por la industria automotriz argentina.
La planta estará ubicada en Zárate y tendrá un perfil fuertemente exportador: se proyectan ventas externas por US$1.280 millones anuales, equivalentes a cerca del 70% de la producción. En términos industriales, Toyota no está entrando al RIGI con una llave inglesa y una ampliación de galpón: está poniendo una ficha del tamaño de una terminal.
“En términos de inversión, va a ser el más grande en la historia de la industria automotriz en Argentina”, expresó Luis Salinas, CEO de Toyota Argentina.
El ejecutivo explicó además que la aprobación del comité evaluador permite avanzar hacia la etapa final de definición con la casa matriz y remarcó que el proyecto implica incorporar una línea de producción de vehículos electrificados, una tecnología que hoy no se fabrica localmente.
El plan también tiene impacto laboral: prevé más de 3.600 empleos durante la construcción y más de 2.600 puestos en la etapa de operación, entre directos e indirectos. El RIGI vino con siglas, incentivos y una montaña de papeles; Toyota respondió con una montaña de dólares.
“Más inversión productiva, más trabajo y más exportaciones para los argentinos”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo.
La jugada también apunta a posicionar a la automotriz en un mercado global que avanza hacia nuevas tecnologías de propulsión. En Zárate, la transición energética dejaría de ser únicamente una presentación corporativa con flechas verdes y pasaría a tener línea de montaje.