Prestadores de servicios destinados a personas con discapacidad advirtieron sobre una situación crítica provocada por demoras en los pagos de algunas obras sociales, con atrasos que, según denunciaron, pueden extenderse desde los 90 días hasta un año.

La presidenta de la Asociación Civil Prestadores de Discapacidad Unidos, Gilda Marcela Kriskovich, explicó que existen deudas acumuladas desde abril y alertó que la falta de regularidad en los pagos compromete la continuidad de distintas prestaciones.

“Hay deudas desde abril de este año”, afirmó.

La referente también describió las dificultades que enfrentan los profesionales para sostener su actividad mientras esperan los desembolsos correspondientes a trabajos ya realizados.

“Estamos al último día de septiembre y estamos esperando cobrar julio. Se hace larga la espera e insostenible estar sosteniendo la prestación y los gastos de una casa”, señaló.

La advertencia sobre la continuidad de las prestaciones

Kriskovich relató además una respuesta que aseguró haber recibido durante un reclamo ante O.S.P.I.C. (Obra Social del Personal de la Industria Cinematográfica), por facturas correspondientes a diferentes prestadoras.

“Cuando fui a Buenos Aires hice el reclamo de facturas de varias prestadoras y en O.S.P.I.C. (Obra Social del Personal de la Industria Cinematográfica) me dijeron que ellos no tienen manera de pagar con dinero propio, por lo que tienen que esperar al mecanismo de integración. Y me dijeron: ‘Con suerte van a estar cobrando el año que viene, así que es tu responsabilidad si vos querés seguir brindando la prestación o no, pero te recomiendo que hables con la mamá (de la persona con discapacidad) y cortes la prestación’”, contó.

El relato corresponde a la versión brindada por Kriskovich durante la entrevista. La demora y las condiciones específicas mencionadas deberán analizarse según cada obra social y prestación involucrada.

“¿Cómo le decís a una familia que tenés que cortar la prestación porque tu obra social te va a pagar en un año?”, planteó.

El impacto sobre chicos y familias

La representante de los prestadores explicó que los retrasos no solo afectan a los profesionales, sino que pueden repercutir directamente en la continuidad de acompañamientos educativos y terapéuticos.

“A la mamá le expliqué que ella podía dejar a su hijo en el consultorio, pero que no podía mandar la integradora a la escuela común porque no podíamos sostenerlo”, sostuvo.

Kriskovich afirmó que situaciones de ese tipo ya afectaron a distintas familias. “Así estamos con muchos chicos que quedaron fuera del sistema”, lamentó.

También señaló que algunos profesionales intentan sostener los servicios mediante aportes reducidos de las propias familias, aunque describió esos montos como insuficientes frente a los costos necesarios para mantener las prestaciones.

Familias que pierden el empleo y temen quedarse sin cobertura

Otro de los escenarios mencionados afecta a familias en las que alguno de los adultos perdió su empleo y conserva la obra social únicamente durante el período previsto por el fondo de desempleo.

“Tengo casos en donde el papá fue despedido y tienen la obra social hasta noviembre o diciembre según el fondo de desempleo. Entonces, sumamente preocupados, lo primero que hacen es llamarnos y nosotros les damos alguna sugerencia y les decimos que no les vamos a cortar la prestación”, explicó.

La situación expuesta por la asociación vuelve a poner el foco sobre los tiempos de pago a los prestadores y su impacto concreto en la continuidad de los servicios para personas con discapacidad, especialmente en tratamientos y acompañamientos que requieren regularidad.