El jueves 15 de octubre, UTA y ATAP firmaron un nuevo entendimiento en una audiencia de la Subsecretaría de Trabajo. Según informaron medios locales, las partes dieron por cerrada la conciliación obligatoria. El entendimiento es posterior al acuerdo del 8 de octubre, que había servido para levantar el paro.
Antonio Ruiz, secretario de Finanzas de UTA, se refirió a lo que ese entendimiento no cerró. Dijo que las diferencias de mayo, junio, julio y agosto siguen pendientes y que todavía deben definirse los montos y la modalidad para pagarlas.
Qué pagos tienen fecha
En el entendimiento, las empresas se comprometieron a abonar a los choferes una suma no remunerativa de $60.000. La fecha de ese pago es el viernes 16 de octubre. Según informaron medios locales, la cifra y el día salieron de lo acordado el jueves en la Subsecretaría de Trabajo.
Las empresas también se comprometieron a pagar los salarios de octubre el 4 de noviembre. Ese pago incluye la nueva escala salarial acordada a nivel nacional y los retroactivos correspondientes. Medios locales informaron la fecha, la escala y los retroactivos como parte del mismo compromiso.
Qué se acordó el 8 de octubre
El 8 de octubre hubo un acuerdo anterior, distinto del entendimiento del jueves. Ese arreglo permitió levantar el paro de los choferes. Incluyó el pago de septiembre con un aumento del 10,5% respecto de los salarios de abril, según informaron medios locales.
Antes del 8 de octubre, la UTA mantuvo el paro pese a la conciliación obligatoria. El jueves 15 de octubre, UTA y ATAP retomaron la negociación por las diferencias de mayo a agosto. De esa audiencia salió el cierre de la conciliación, con el monto de esos meses todavía sin definir.
UTA y ATAP cerraron la conciliación obligatoria de los colectivos en San Juan el jueves 15 de octubre, según informaron medios locales. Las empresas se comprometieron a pagar $60.000 no remunerativos el viernes 16 de octubre y los salarios de octubre el 4 de noviembre, con la nueva escala y los retroactivos. Siguen pendientes las diferencias de mayo, junio, julio y agosto. Antonio Ruiz, secretario de Finanzas de UTA, dijo que faltan definir los montos y la modalidad de pago.
Cerraron la conciliación y mayo, junio, julio y agosto siguen sin monto. UTA y ATAP firmaron el jueves 15 de octubre un entendimiento en la Subsecretaría de Trabajo y, según informaron medios locales, dieron por terminada la conciliación obligatoria. Cerrar el trámite quedó hecho. Cerrar la cuenta de cuatro meses, no.
Las empresas se comprometieron a pagar a los choferes, este viernes 16 de octubre, una suma no remunerativa de $60.000. No remunerativa es el rubro que el recibo argentino inventó para que la plata entre sin sentarse en el básico: aparece en el papel y el sueldo de todos los meses mira para otro lado, como el invitado que trae hielo y se anota como si hubiera pagado el asado.
Los salarios de octubre esperan hasta el 4 de noviembre, con la nueva escala acordada a nivel nacional y los retroactivos. Pagar octubre en noviembre ya tiene rango de costumbre: el mes se va, el sueldo pide prórroga y nadie pone cara de sorpresa. Es el mismo tiempo psicológico que renovar el registro, con la diferencia de que acá el turno tiene número de día.
Antonio Ruiz, secretario de Finanzas de UTA, dijo que los montos y la modalidad de esos cuatro meses todavía hay que definirlos. La audiencia puede figurar cerrada y el período de mayo a agosto seguir en borrador. Es una paciencia de trámite municipal, esa de sacar número y que el sistema atienda el mes que viene, aplicada a salarios que ya se trabajaron.
El 8 de octubre ya había otro acuerdo entre las partes, el que levantó el paro e incluyó septiembre con un 10,5% sobre los salarios de abril. Dos entendimientos en pocos días y la base del aumento sigue mirando a abril. Actualizaron la conciliación. Al calendario del sueldo le falta el mismo recado.
Los compromisos tienen día: $60.000 el viernes 16 de octubre y el sueldo de octubre el 4 de noviembre. Las diferencias de mayo a agosto esperan cifra y forma de pago. Porque se puede dar por cerrada una conciliación y, aun así, dejar cuatro meses colgados del recibo.
