Hermann Rodolfo Karsten encabezó una inversión de US$2,5 millones en GeominLab, el laboratorio geoquímico y metalúrgico inaugurado en el Parque Industrial de Pocito. La apuesta de Karsten en San Juan estuvo acompañada por un pedido: preparar la infraestructura y los servicios que demandarán los grandes proyectos mineros.
El empresario, al frente del grupo familiar Krstec.SA, que emplea a 1.500 personas, enumeró necesidades de logística, mantenimiento de rutas y alimentación para los establecimientos mineros. También incluyó la atención sanitaria y la educación entre las áreas que deberán acompañar ese crecimiento.
La apertura de GeominLab forma parte de la radicación de laboratorios y servicios técnicos para la minería en la provincia. El proyecto fue impulsado por el ingeniero Gustavo Zabala y su esposa, Marisa Martínez, quienes incorporaron a la familia Karsten como inversora.
El ejemplo de Añelo y los servicios para las familias
Karsten tomó como referencia las dificultades de Añelo, en Vaca Muerta, para sostener la llegada de población con servicios suficientes. Planteó que San Juan, Mendoza y Catamarca deberían anticiparse a ese escenario mediante infraestructura que permita recibir trabajadores y familias.
“Lo que tendríamos que pedir es por favor ‘tráiganme familias’, que se desarrollen acá, que estudien acá, que tengan sus escuelas, que tengan su salud”, afirmó el empresario.
Su posición vincula la expansión empresarial con las condiciones de vida de las comunidades. “No conseguimos el crecimiento individual si no estamos integrados al crecimiento de una comunidad que nos integra y a la que nosotros integramos”, sostuvo.
La trayectoria familiar y otra oportunidad en alimentos
Durante la inauguración, Karsten recordó que comenzó a trabajar junto con su hermano Cristian en talleres y herrerías mientras ambos estudiaban en una escuela industrial. Destacó la educación y los valores transmitidos por sus padres como parte de su formación.
Con el tiempo, la familia desarrolló negocios en tecnología electrónica, energía solar, forestoindustria, farmacéutica y salud. Ahora, además de GeominLab, analiza otras posibilidades de inversión en la provincia.
“Estamos pensando sobre todo en el rubro alimentos. La diversificación de nuestro grupo nos lleva a distintos sectores”, explicó Karsten sobre la actividad que evalúan incorporar en San Juan.
Hermann Rodolfo Karsten encabezó una inversión de US$2,5 millones en GeominLab, en Pocito. El empresario pidió preparar rutas, logística, salud y educación para acompañar el crecimiento minero de San Juan. Comparó el desafío con los problemas de servicios de Añelo y adelantó que su grupo también evalúa oportunidades en alimentos.
US$2,5 millones para un laboratorio y un recordatorio: el futuro minero también necesita escuelas y rutas. Hermann Rodolfo Karsten puso inversión en GeominLab, en Pocito, y agregó un detalle que suele quedar chico en las presentaciones de grandes proyectos: alguien tiene que pensar cómo se vive alrededor de la mina. El cobre tendrá cotización internacional; llegar al trabajo sigue necesitando asfalto.
Su lista incluye logística, mantenimiento de caminos, comida, salud y educación. Parece el inventario de cualquier comunidad, pero cuando se habla de inversiones millonarias esas cosas corren el riesgo de terminar como la ensalada del asado: todos suponen que la trae otro. Después llega la gente y aparece la discusión sobre quién tenía que comprar los tomates.
Karsten mencionó Añelo como el ejemplo que San Juan debería evitar: crecimiento económico acompañado por servicios que no alcanzan. Su planteo es que las familias puedan instalarse, estudiar y atenderse donde se desarrolla la actividad. Una ambición bastante concreta para tanto discurso sobre el futuro: que el progreso tenga domicilio y consiga turno.
El empresario conduce un grupo con 1.500 trabajadores y actividades en electrónica, energía solar, forestoindustria, farmacéutica y salud. Su argumento vincula el crecimiento de las empresas con el de las comunidades que las rodean. Traducido al idioma de una inauguración: cortar la cinta lleva unos segundos; conseguir que todo funcione después requiere una agenda bastante más larga que la tijera.
Además del laboratorio, el grupo analiza entrar al negocio de alimentos en San Juan. La diversificación tiene su lógica: mientras se estudian las muestras minerales, también habrá que resolver qué se sirve en la mesa. El menú del desarrollo viene con laboratorio, caminos, escuelas y hospitales; las diapositivas con montañas son apenas la entrada.
