El jefe de Gabinete, Diego Santilli, advirtió que los gobernadores deberían evaluar las consecuencias de un eventual regreso del kirchnerismo al poder, con el mandatario bonaerense Axel Kicillof como principal referencia.

Según planteó, un cambio de gobierno podría poner en riesgo los esquemas de promoción de inversiones y modificar políticas vinculadas con la energía, la minería, el agro y la seguridad.

“Los que tendrían que estar preocupados son los gobernadores”, afirmó el funcionario durante una entrevista con Radio Mitre, en la que defendió los acuerdos entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales que acompañan o mantienen canales de diálogo con la administración de Javier Milei.

Las declaraciones se produjeron en medio de las dificultades para consolidar acuerdos electorales entre el oficialismo nacional y sus aliados provinciales.

En ese contexto, Santilli buscó trasladar la preocupación a los gobernadores y sostuvo que sus distritos tienen mucho en juego por las inversiones proyectadas y los cambios regulatorios impulsados por el Gobierno.

Vaca Muerta, minería y energía, en el centro de la discusión

Santilli puso como ejemplo a Neuquén y Río Negro, dos provincias directamente vinculadas con el desarrollo de Vaca Muerta y con los proyectos de infraestructura destinados a ampliar la exportación de hidrocarburos.

El jefe de Gabinete cuestionó qué podría ocurrir con esas inversiones si una futura administración decidiera revisar los incentivos actualmente vigentes.

Al referirse a Neuquén, comparó el potencial de sus recursos energéticos con los de Abu Dabi. Sobre Río Negro, destacó las instalaciones proyectadas en Punta Colorada y sus alrededores, y sostuvo que esos emprendimientos podrían impulsar el empleo regional durante el próximo año.

El funcionario también mencionó a Córdoba, por el debate sobre las retenciones; a Santa Fe, por las políticas de seguridad y la lucha contra el narcotráfico en Rosario; a San Juan, por los proyectos vinculados con el cobre; y a Salta, por la expansión de la actividad relacionada con el litio.

“Nosotros trabajamos con los gobernadores que creen en un país distinto, que siguen luchando para que lleguen sus inversiones y para que se genere trabajo en sus provincias”, expresó.

Cooperación entre provincias y nuevos proyectos

Como antecedente de cooperación entre distritos, Santilli mencionó un acuerdo entre Salta y Catamarca para establecer el cobro de regalías.

También destacó la inauguración de una segunda planta de la empresa surcoreana Posco, a la que atribuyó la generación de más de 1.200 puestos de trabajo.

En la misma línea, enumeró distintos proyectos industriales previstos para Bahía Blanca, entre ellos una planta de urea, instalaciones destinadas al tratamiento de gases y otra dedicada al procesamiento de aceites.

Para Santilli, estas iniciativas forman parte del modelo productivo que la administración nacional busca sostener y constituyen uno de los principales argumentos para preservar los acuerdos políticos con las provincias.

De esta manera, el Gobierno busca vincular la discusión electoral con la continuidad de los proyectos de inversión y las políticas sectoriales vigentes, en un escenario donde los gobernadores aparecen como actores centrales para sostener los consensos necesarios