Mendoza y Neuquén avanzaron en una estrategia conjunta para integrar proveedores locales a los grandes proyectos mineros y energéticos, durante una reunión realizada en la Casa de Gobierno mendocina con representantes del Clúster de Proveedores para la Minería y Energía de Cuyo (CPROMEC).
El encuentro tuvo como objetivo fortalecer la participación de empresas regionales, mejorar la competitividad y generar nuevas oportunidades de inversión y empleo vinculadas con actividades como la minería, los hidrocarburos y Vaca Muerta.
Participaron los gobernadores Alfredo Cornejo y Rolando Figueroa, el ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, Natalio Mema, y referentes del CPROMEC.
Entre ellos estuvieron el intendente de Guaymallén y presidente del clúster, Marcos Calvente, su vicepresidente, Julio Totero, y representantes del sector privado.
Una estrategia para ampliar la matriz productiva
Durante el encuentro, el Gobierno de Mendoza destacó la necesidad de avanzar hacia una estrategia de desarrollo que permita ampliar la matriz productiva, atraer inversiones y generar nuevas oportunidades para las empresas locales.
La propuesta contempla además una articulación entre actividades tradicionales, como la vitivinicultura, y nuevos sectores productivos de fuerte crecimiento.
En ese marco, el desarrollo de la minería y de los hidrocarburos, con Vaca Muerta como uno de los principales polos de inversión, aparece como una oportunidad estratégica tanto para Mendoza como para Neuquén.
El gobernador neuquino respaldó la iniciativa y planteó la importancia de ampliar la participación regional en los grandes proyectos y mejorar el posicionamiento de ambas provincias frente a inversores internacionales.
El desafío de preparar proveedores locales
Marcos Calvente explicó que el CPROMEC surgió de la articulación entre el sector público, empresas privadas e instituciones científicas y académicas, con una fuerte participación de la industria metalmecánica.
El objetivo central es preparar a los proveedores regionales para responder a las exigencias de los sectores minero y energético.
Calvente señaló que la iniciativa busca integrar conocimientos, servicios e insumos dentro de la cadena de valor local.
“Lo que busca esta iniciativa es generar un ecosistema que esté preparado para las demandas que va a generar este importante sector de la economía”, afirmó.
Otro de los objetivos es lograr que productos y servicios que actualmente se compran en otros mercados puedan desarrollarse en Mendoza y en la región.
Para alcanzar ese objetivo, las empresas deberán cumplir con niveles de escala, calidad y certificación compatibles con los requerimientos de los grandes proyectos.
Menos costos y más oportunidades comerciales
El vicepresidente del CPROMEC, Julio Totero, sostuvo que la conformación del clúster permitirá crear un espacio permanente de trabajo para mejorar las capacidades empresariales, elevar estándares y ampliar oportunidades comerciales.
“Uno de los grandes objetivos que tenemos dentro del clúster es bajar los costos de los proyectos y allanar el camino a las empresas, en lugar de ponerles trabas, obstáculos y problemas en el medio”, afirmó.
Totero agregó que la integración con proveedores de otras provincias permitirá alcanzar la escala necesaria para responder a grandes iniciativas vinculadas con Vaca Muerta y otros desarrollos mineros del país.
La próxima semana, representantes del CPROMEC viajarán a Neuquén para reunirse con la Federación de Industriales Neuquinos.
El objetivo será identificar necesidades, capacidades productivas y oportunidades de cooperación entre empresas de ambas provincias.
También se trabajará sobre estructuras de costos para mejorar la competitividad de los proveedores y la viabilidad económica de los proyectos.
De esta manera, Mendoza y Neuquén buscan construir una red regional de proveedores capaz de competir por una mayor participación en las inversiones mineras y energéticas, con el foco puesto en empleo, desarrollo industrial y generación de valor local
Mendoza y Neuquén avanzaron en una agenda conjunta con el Clúster de Proveedores para la Minería y Energía de Cuyo para fortalecer la participación de empresas locales en grandes proyectos mineros y energéticos. La iniciativa apunta a mejorar escala, calidad y certificaciones, reducir costos y generar nuevas oportunidades de inversión y empleo en la región.
Mendoza y Neuquén decidieron hacer algo bastante razonable para dos provincias rodeadas de minería, energía e inversiones multimillonarias: intentar que una porción mayor del negocio quede cerca de casa. La reunión con el CPROMEC buscó justamente eso, que los grandes proyectos no lleguen acompañados por una caravana de proveedores importados mientras las empresas regionales observan desde la banquina con el catálogo bajo el brazo.
La idea es construir escala, mejorar certificaciones, elevar estándares y lograr que firmas locales puedan competir en serio por contratos vinculados con minería, hidrocarburos y Vaca Muerta. En términos menos corporativos: que una pyme mendocina o neuquina no tenga que convertirse en una multinacional de la noche a la mañana para poder vender una pieza, un servicio o un insumo.
El planteo también incluye bajar costos y evitar obstáculos innecesarios. Julio Totero lo resumió con una frase bastante poco habitual en algunas oficinas públicas: “Uno de los grandes objetivos que tenemos dentro del clúster es bajar los costos de los proyectos y allanar el camino a las empresas”. La declaración podría ser enmarcada y enviada a distintas dependencias como material de estudio.
El desafío será que la articulación pase de la foto institucional a contratos concretos. Mendoza quiere ampliar su matriz productiva sin abandonar sectores tradicionales como la vitivinicultura, mientras Neuquén busca profundizar el ecosistema empresarial alrededor de Vaca Muerta. Juntas intentan construir una red regional capaz de responder a proyectos que exigen volumen, calidad y tiempos industriales que no suelen esperar demasiado.
La próxima parada será Neuquén, donde el clúster se reunirá con industriales locales para comparar necesidades, capacidades y costos. Porque en el discurso todos quieren integración productiva; el verdadero examen comienza cuando aparece la planilla Excel y hay que demostrar quién puede fabricar qué, cuánto cuesta y si llega a tiempo
