El 17 de octubre constituye una de las fechas fundacionales del peronismo y conmemora la masiva movilización obrera de 1945 que llegó desde el cordón industrial del conurbano bonaerense hasta Plaza de Mayo para exigir la liberación de Juan Domingo Perón.
Por entonces, Perón había sido detenido en la Isla Martín García luego de verse obligado a renunciar a sus cargos en la Secretaría de Trabajo y Previsión y en el Ministerio de Guerra.
Aquella jornada consolidó el vínculo político entre los sindicatos, los trabajadores asalariados y el liderazgo de Perón, y pasó a formar parte del calendario partidario como el Día de la Lealtad.
Un 17 de octubre marcado por la fragmentación
La conmemoración de este año estará atravesada por la división interna del peronismo y la ausencia de un acto central unificado.
Los principales sectores organizaron convocatorias independientes, de acuerdo con sus propios alineamientos políticos, estructuras territoriales y estrategias de construcción interna.
El espacio vinculado al gobernador bonaerense Axel Kicillof y al Movimiento Derecho al Futuro realizará su actividad en el Polideportivo Juan Domingo Perón, en La Matanza, desde las 15.
Axel Kicillof será el único orador de cierre y estará acompañado por Fernando Espinoza, intendentes de la Primera y Tercera Sección Electoral y ministros de su gabinete.
El kirchnerismo porteño, en tanto, realizará una concentración sobre San José 1111, en el barrio de Constitución, frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner.
La convocatoria comenzará desde las 14:30, con una concentración previa en la sede del PJ porteño, ubicada en San José 181. Está previsto un micrófono abierto con dirigentes de la Ciudad, legisladores y referentes de organismos de derechos humanos.
Máximo Kirchner y la CGT también tendrán sus propios actos
La Cámpora y el sector alineado con Máximo Kirchner desarrollarán un encuentro federal en Resistencia, Chaco, durante la tarde del sábado.
La actividad estará encabezada por Máximo Kirchner y el exgobernador Jorge Capitanich.
La CGT también tendrá protagonismo durante las jornadas vinculadas al Día de la Lealtad.
La central obrera realizará actividades en el Salón Felipe Vallese de la sede de Azopardo y en C Complejo Art Media, con encuentros de su conducción gremial, intervenciones de secretarios generales y un festival cultural con perfil sindical.
Las actividades de la central se desarrollarán entre el viernes 16 y el sábado 17 de octubre, desde las 16.
La disputa por la conducción del peronismo
La multiplicidad de convocatorias refleja las diferencias internas existentes dentro del espacio y la dificultad para construir una conducción unificada.
Kicillof busca consolidar su propio armado político, mientras el kirchnerismo mantiene su referencia en Cristina Fernández de Kirchner y La Cámpora conserva su estructura bajo el liderazgo de Máximo Kirchner.
En paralelo, la CGT mantiene una agenda propia vinculada con la representación sindical y el vínculo histórico del movimiento obrero con el peronismo.
De esta manera, el Día de la Lealtad volverá a tener una fuerte carga simbólica, aunque esta vez también servirá como escenario para medir el peso territorial, político y sindical de cada uno de los sectores que buscan definir el futuro del movimiento
El peronismo conmemora este 17 de octubre el Día de la Lealtad, fecha fundacional del movimiento político nacido alrededor de Juan Domingo Perón. La jornada encuentra al espacio atravesado por fuertes divisiones internas: Axel Kicillof, Cristina Fernández de Kirchner, Máximo Kirchner y la CGT tendrán convocatorias diferenciadas, sin un acto central unificado.
El peronismo llega al 17 de octubre con una particular interpretación contemporánea de la palabra “unidad”: todos conmemoran la misma fecha, pero cada uno en un lugar diferente y, preferentemente, con escenario propio. Ochenta y un años después de aquella movilización que llenó Plaza de Mayo para reclamar por Perón, la liturgia permanece intacta; lo que se fragmentó fue el GPS.
Axel Kicillof tendrá su acto en La Matanza y será el único orador de cierre, acompañado por intendentes y funcionarios bonaerenses. El kirchnerismo porteño, en cambio, concentrará frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner, mientras La Cámpora trasladará parte de su despliegue hasta Resistencia, Chaco, con Máximo Kirchner y Jorge Capitanich. La CGT, por su parte, combinará actividad gremial y festival cultural. Todo muy peronista: varias columnas marchando en direcciones distintas pero convencidas de que, en algún punto metafísico, siguen yendo hacia el mismo lugar.
La ausencia de un acto único expone algo más profundo que una discusión logística. El movimiento atraviesa una disputa por conducción, estrategia y proyección política, con Kicillof buscando consolidar una construcción propia, Cristina conservando centralidad simbólica y Máximo Kirchner manteniendo el peso de La Cámpora. En el medio, intendentes, sindicatos y estructuras territoriales hacen lo que históricamente mejor saben hacer: medir fuerzas sin romper del todo.
Así, el Día de la Lealtad vuelve a funcionar como termómetro interno. Ya no se trata solamente de recordar aquella movilización obrera de 1945, sino también de observar quién convoca más, quién reúne dirigentes, quién ocupa el centro de la foto y quién logra que el resto admita, aunque sea por unas horas, que existe una conducción.
El peronismo celebrará entonces su fecha más simbólica con actos simultáneos, discursos diferenciados y varias interpretaciones del futuro. La tradición sigue viva; la unidad, mientras tanto, permanece en instancia de negociación
