El MUPA presentó en sus redes un video sobre el detrás de escena. Medios locales cubrieron esa presentación el viernes 16 de octubre.

El área reúne a 43 personas, según las cifras difundidas. Los recuentos por tarea mencionan alrededor de ocho especialistas en modelado, cinco en animación, siete en impresión 3D y cerca de veinte en posprocesado.

Maximiliano Días está a cargo del modelado 3D; Paulina Fernández, de la animación; y Gimena Pereyra, del posprocesado, según informaron medios locales.

Del fósil al modelo digital

El proceso parte de restos fósiles que pueden estar incompletos o deformados. Maximiliano Días, encargado del Modelado 3D, describió la función del escáner:

«Como los paleontólogos suelen encontrar los restos fósiles incompletos o deformados, nosotros por medio de un escáner de última generación generamos una réplica digital».

Con programas de modelado y respaldo científico, el equipo completa las partes faltantes y corrige las deformaciones.

Cómo se animan e imprimen las reconstrucciones

Para animar movimientos, el equipo busca referencias en videos de animales actuales, como aves y lagartos. Primero planifica las escenas y después las anima; esas referencias ayudan a definir los movimientos, según la descripción del proceso.

Los integrantes describieron las interacciones entre dinosaurios como una de las partes más desafiantes.

Las réplicas físicas se imprimen por secciones. Después se retiran los soportes, se enmasillan y lijan las superficies, y se trabajan las texturas.

Qué representa el color de las réplicas

El posprocesado termina con pintura a mano. La paleta busca reproducir los tonos minerales depositados en los fósiles: ese acabado no confirma qué colores tuvieron los animales en vida.

La previsión institucional ubica la inauguración en 2026, sin fecha concreta. La cobertura previa sobre la preparación del nuevo MUPA y sus últimas etapas ya situaba la apertura en ese horizonte.