Kristalina Georgieva participó el martes 3 de noviembre en la Conferencia Internacional de Banca 2026 de Santander, en un diálogo con Ana Botín, moderado por James Harding, según la agenda oficial de la conferencia.
Al hablar de países que ordenaron sus cuentas públicas tras atravesar crisis, Georgieva incluyó a Argentina entre los ejemplos de Grecia, Portugal e Irlanda. También destacó la disciplina fiscal de Chile.
Qué dijo Georgieva sobre Argentina
Después del panel, al responder preguntas de periodistas, la titular del FMI afirmó: “Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera”. Presentó su valoración como un elogio al rumbo fiscal, pero no explicó qué significaba que el país sería recompensado.
En otro tramo, Georgieva retomó una frase previa del presidente chileno José Antonio Kast: “El populismo trae pobreza”. Luego dijo: “Hay que cortarle la cabeza al populismo”, en una reflexión sobre el voto y el cambio. No presentó esa frase como una condición del programa argentino.
Qué falta para la tercera revisión
El 27 de octubre, el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo sobre la tercera revisión. La consideración del Directorio Ejecutivo todavía estaba pendiente y se esperaba para principios de diciembre. El acuerdo técnico y el paso que falta para la revisión ya habían sido informados.
La revisión corresponde al Servicio Ampliado aprobado por el Directorio Ejecutivo del FMI el 11 de abril de 2025. El acuerdo tiene un plazo de 48 meses y un monto total de US$20.000 millones, según el anuncio oficial del organismo.
Kristalina Georgieva elogió el rumbo fiscal argentino durante una conferencia de Santander el martes 3 de noviembre. No anunció cambios en el programa con el FMI ni detalló qué significaba que el país sería recompensado. La tercera revisión ya tiene un acuerdo técnico, pero aún debe pasar por el Directorio Ejecutivo, cuya consideración se esperaba para principios de diciembre.
Georgieva elogió el rumbo fiscal argentino en una conferencia de Santander. El martes 3 de noviembre, la directora gerente del FMI habló de crecimiento y estabilidad. El elogio suena bien; convertirlo en un anuncio de plata sería ponerle un cajero automático a un micrófono.
En una conversación sobre países que ordenaron sus cuentas después de crisis, sumó a Argentina a los ejemplos de Grecia, Portugal e Irlanda. También destacó la disciplina fiscal de Chile. Poner a un país en una lista de elogios no viene con recibo de transferencia, aunque la economía argentina haya entrenado al público para buscarlo.
Después del panel, Georgieva dijo a periodistas: “Argentina lo está haciendo muy bien al sentar las bases para el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y financiera”. Añadió que el país sería recompensado, pero no precisó qué significaba. La frase queda como valoración: el monto, la fecha y las condiciones nuevas no aparecieron en la cuenta.
En otro tramo habló del populismo y retomó una frase del presidente chileno José Antonio Kast: “El populismo trae pobreza”. Georgieva dijo: “Hay que cortarle la cabeza al populismo”. No presentó esa reflexión como condición del programa argentino. La política tuvo su momento; el acuerdo siguió en su propio expediente.
El paso concreto es la tercera revisión: el personal técnico del FMI y las autoridades argentinas alcanzaron un acuerdo el 27 de octubre. Falta el Directorio Ejecutivo, cuya consideración se esperaba para principios de diciembre. El acuerdo revisado es el Servicio Ampliado aprobado en 2025, por 48 meses y US$20.000 millones; hasta que el Directorio lo trate, un elogio no reemplaza la burocracia. En las finanzas internacionales, hasta las buenas palabras esperan turno.
