El vicepresidente de Paraguay, Pedro Alliana, quedó en la línea de sucesión presidencial después de que Santiago Peña presentara su renuncia el jueves 5 de noviembre. El dirigente del Partido Colorado asumiría la Presidencia si el Congreso acepta la dimisión, presentada en medio de la crisis por la intervención de Ueno Bank.

El artículo 234 de la Constitución paraguaya establece que el vicepresidente electo debe asumir ante la vacancia de la Presidencia y completar el período constitucional. En este caso, el mandato concluye el 15 de agosto de 2028.

De gobernador de Ñeembucú a vicepresidente

Alliana nació en Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, el 19 de febrero de 1974. Fue gobernador de ese departamento y en 2013 llegó a la Cámara de Diputados, donde obtuvo la reelección en 2018 y ejerció la presidencia del cuerpo en distintos períodos.

También presidió la Asociación Nacional Republicana, conocida como Partido Colorado. Dentro de esa fuerza se consolidó como dirigente de Honor Colorado, el sector del expresidente Horacio Cartes que respaldó la candidatura de Peña. Ambos asumieron el 15 de agosto de 2023. En abril, Alliana anunció su intención de competir por la Presidencia en las elecciones de 2028.

La crisis de Ueno Bank y los votos en Diputados

La intervención de Ueno Bank dejó a cerca de tres millones de clientes sin acceso a sus cuentas. La crisis generó protestas y cuestionamientos al Gobierno por la colocación de fondos públicos en la entidad y por los vínculos bajo investigación entre el banco y el entorno presidencial.

El mismo jueves en que Peña presentó su dimisión, la Cámara de Diputados aprobó la acusación en su contra con 78 votos a favor. En una sesión separada, la Cámara archivó el pedido de juicio político contra Alliana, que obtuvo 30 votos a favor y 48 en contra. Quedó pendiente el pronunciamiento del Congreso sobre la renuncia de Peña.